La economía de EE.UU. creó menos empleos de lo esperado en diciembre a pesar de que la tasa de desempleo cayó hasta el nivel más bajo del último año y medio. Esto hace pensar que la Reserva Federal completará su programa de compra de activos Quantitative Easing.

El factor más negativo ha venido con las nóminas no agrícolas, que aumentaron en 103.000, por debajo de las expectativas de los economistas que estimaban un incremento de 175.000. Dentro de esta cifra ha decepcionado especialmente la contratación privada, que aumentó solamente en 113.000, mientras que el empleo público se redujo 10.000. Sin embargo la nota positiva viene de las revisiones al alza de octubre y noviembre,y de la tasa de desempleo, que cayó hasta 9,4 % el nivel más bajo desde mayo de 2009.

Los aumentos del empleo en diciembre han estado liderados por el sector privado, que vio un aumento de 113.000 nóminas después de incrementarse en 84.000 durante noviembre. Los puestos de trabajo del sector minorista aumentaron en 12.000 altas después de la sorpresiva caída de 19.400 en noviembre. La contratación temporal, que se considera un indicador adelantado del empleo permanente, aumento en 15.900 nominas suponiendo un descenso respecto de los incrementos de 31.100 nominas durante noviembre. La peor parte viene del sector de la construcción que ha mostrado una caída de 16.000 nóminas.

Parece que los escasos incrementos de las nóminas no agrícolas no será suficiente para provocar un cambio en la política de la Fed, reduciendo la incertidumbre sobre la congelación de las medidas de estímulo.

Este dato es, desde mi punto de vista, negativo en lo que se refiere a la recuperación económica global no obstante, los mercados podrían primar la continuidad de las medidas de estímulo por parte de la FED.

 

Francisco López Ollé