Desde pedir un dinero prestado hasta dejar de pagar una factura. Hoy en día es muy fácil contraer algún tipo de deuda, normalmente como deudor, aunque a veces también como acreedor. Lo normal es hacer honor a esa obligación. ¿Y si no es así? ¿Hasta cuándo hay que pagar? ¿Cuándo prescribe una deuda?

Lo primero que hay que tener claro es que ninguna deuda es eterna, todas tienen un plazo de prescripción salvo que haya una resolución judicial que así lo indique. Este plazo marca el periodo máximo durante el que se podrá exigir el pago de la deuda una vez se haya superado la fecha de pago establecida. Dicho de otra forma, una vez dejes de pagar o dejen de pagarte, durante cuánto tiempo podrás seguir reclamando y teniendo derecho que te paguen.

En este punto hay que diferenciar entre prescripción y caducidad de una deuda. El primero se refiere a un derecho del acreedor (el titular de la deuda) a reclamar y el segundo al mero paso del tiempo que extingue ese derecho. Se trata de conceptos parecidos pero no idénticos y la principal diferencia es que se puede interrumpir el plazo que queda hasta la prescripción de un derecho, pero no hasta su caducidad.

Cuándo prescribe una deuda

Cuándo prescribe una deuda

El plazo de prescripción depende del tipo de deuda, aunque sí existen una serie de criterios generales marcados por el artículo 164 del Código Civil. El más importante es que existe un periodo máximo de 5 años para la extinción de deudas sin un plazo concreto especificado. Hasta la reforma de 2015 con la Ley 42/2015 este plazo general era de 15 años.

A partir de ahí este es el resumen de cuándo prescriben las deudas más habituales.

Cuándo prescribe un préstamo personal

Las deudas bancarias se extinguen a los 5 años, tanto los intereses como la deuda principal. Esto aplica a las deudas por préstamos no hipotecarios concedidos por las entidades bancarias dentro de los que también se incluyen las deudas de las tarjetas de crédito.

Existe una excepción que se aplica a deudas anteriores al 6 de octubre de 2015, que sí pueden tener un plazo de prescripción de 15 años pero que, en cualquier caso, se extinguirán a los 5 años desde la entrada en vigor de la Ley 42/2015, que cumpliría el 6 de octubre de 2020.

Cuándo prescribe una deuda hipotecaria

Los préstamos hipotecarios tienen el plazo de prescripción más alto. Si dejas de pagar la hipoteca el banco podrá reclamarte legalmente durante 20 años.

Cuándo prescriben las deudas del alquiler

Para las deudas por impago de alquiler se aplica el criterio general de 5 años. En otras palabras, te podrán seguir reclamando el pago del alquiler durante un lustro siempre que no emprendan otras acciones legales, como explicamos más adelante.

Como arrendador puedes protegerte ante la morosidad con un seguro de impago de alquileres.

Aquí te explicamos cómo funcionan los seguros de protección de pagos de alquiler y cuándo merecen la pena.

Cuándo prescriben las deudas por suministros del hogar

Las facturas de la luz, el gas, el teléfono y en general de cualquier otro suministro del hogar tienen un periodo de vigencia de cinco años. Ese es el plazo que podrán reclamar el pago. Este mismo periodo se aplica también a las deudas por las pensiones de alimentos.

Cuándo prescribe una deuda con Hacienda

Cualquier deuda con Hacienda prescribe en un plazo de 4 años según se indica en la Ley General Tributaria.

Estos 4 años coinciden con el plazo de Hacienda para revisar tu declaración de la renta en busca de errores. Por eso mismo es importante que guardes cualquier documento relativo al IRPF durante ese tiempo.

Las deudas con la Seguridad Social también tienen un plazo de prescripción de 4 años.

Cuándo prescriben las multas

En el caso de las multas hay que diferencia entre el plazo de prescripción de la multa y de la deuda generada por esa multa. A modo de ejemplo, la administración dispone de entre tres y seis meses para comunicar una infracción de tráfico dependiendo de su gravedad. Pasado ese tiempo la sanción habrá prescrito y no podrán exigirte el pago de la multa.

Otra cosa diferente es que se te comunique la multa y no la pagues, generando una deuda con la administración. En ese caso, con la sanción ya firme, pueden seguir reclamando el pago de la multa durante 4 años, siempre que no paralicen el plazo de prescripción.

A estas deudas se pueden añadir las deudas con abogados, registradores, peritos, profesores, hoteles o restaurantes que, según recoge el artículo 1.967 del Código Civil.

Cómo evitar que una deuda prescriba

Para que una deuda prescriba y se extinga deben cumplirse dos requisitos, además de finalizar los plazos que acabamos de ver.

El primero es que el acreedor no haya ejercido ninguna acción extrajudicial ni judicial exigiendo el pago y el segundo es que el deudor no haya aceptado ni reconocido de forma expresa o tácita la deuda pendiente de pago. A efectos prácticos esto quiere decir que se puede parar la prescripción para evitar que la deuda se extinga reclamando el pago. Existen varias formas de hacerlo. Estas son algunas de las más habituales:

  • Envío de una carta o requerimiento notarial
  • Envío de un burofax
  • Iniciando el proceso judicial, generalmente mediante un proceso monitorio.

Tras reclamar de nuevo el pago de la deuda se reinicia el cómputo de 5 años para su extinción.