Extraño movimiento el del Banco Santander. La entidad finalmente no "fichará" a Andrea Orcel como consejero delegado debido al alto coste que le supondría la indemnización del mismo, estimada en unos 50 millones de euros, por lo que seguirá contando con José Antonio Álvarez como consejero delegado del grupo.

"La decisión adoptada es consecuencia de la modificación, tras las negociaciones mantenidas, de las bases sobre las cuales el consejo adoptó la decisión de designar al Sr. Orcel y la imposibilidad de que los costes de compensar a éste por sus remuneraciones pasadas excediesen los tenidos en cuenta al acordar el nombramiento", ha comunicado la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La entidad había acordado el año pasado el nombramiento del italiano, y se preveía su entrada en abril de 2019. Pero finalmente, la operación se ha echado atrás. Orcel, procedente de la entidad suiza UBS, había sido asesor de la entidad en los últimos 20 años. Fue banquero de inversión en Merrill Lynch y jugó un papel activo en la carrera de adquisiciones del Santander (Abbey National, Alliance & Leicester, ABN Banco Real, Sovereign...) a finales de la pasada década.

Un coste "inaceptable"

En una nota de prensa posterior, el Banco Santander ha transmitido que, para el consejo, sería "inaceptable" hacer frente al coste de dicha indemnización.

"El consejo considera que sería inaceptable para un banco comercial como Santander hacer frente al coste de contratar a una persona, aunque fuera de este nivel y esta trayectoria a la luz de los valores de la entidad y de la responsabilidad que tiene con sus stakeholders y las sociedades de los países en los que opera".

Tras esta marcha atrás, Rodrigo Echenique seguirá como presidente de Santander España hasta marzo y Álvarez continuará como vicepresidente del consejo.

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