"Déjame añadir un cálculo adicional que creo que te impactará". No lo digo yo, sino el propio Warren Buffett en su última carta anual.

Previa a esa frase, el Oráculo de Omaha había realizado en la misiva una estimación muy sencilla: la rentabilidad que habría obtenido hasta la fecha si hace 77 años, cuando empezó a invertir, hubiera puesto los 114,75 dólares que tenía ahorrados en un fondo pasivo sin comisiones sobre el S&P 500 y no lo hubiera tocado hasta ahora.

Según sus cálculos, esos 114,75 dólares se habrían convertido en 606.811 dólares a cierre de enero de 2019, que es la traducción a dólares de una rentabilidad anualizada del 11,8% en el periodo. Y que supone haber multiplicado cada 1 de los dólares invertidos por 5.288 al cabo de este periodo. 

Para darle mayor dimensión al impacto de la rentabilidad a largo plazo, en la carta Buffett también realiza este mismo cálculo para una inversión de 1 millón de dólares que hubiese realizado en este mismo producto una entidad libre de impuestos, como los fondos de las universidades (endowments) o los planes de pensiones. 1 millón de dólares que se habría convertido en casi 5.300 millones de dólares 77 años después. Bestial, ¿no?

Pues este no es el dato al que Buffett se refiere como más impactante, sino al siguiente:

"Imaginemos que esta institución hubiera pagado una comisión del 1% anual a gestores o consultores... Su ganancia se habría reducido a la mitad, hasta 2.650 millones de dólares. Esto es lo que pasa tras 77 años cuando recalculas una rentabilidad anual del 11,8% a una del 10,8%". 

Pura matemática, pura lógica... Pero qué diferencia tan bestial.

¿Está diciendo Buffett que no hay que pagar ninguna comisión? Bueno, lo que está mostrando es el impacto de pagarlas. Lógicamente, si conseguimos acertar y elegir un gestor o gestores que nos ayuden a sacarle incluso más rentabilidad al mercado, esas cifras de beneficios no sólo se reducirán, sino que todavía se acelerarán más. 

Lo que Buffett viene diciendo con los años, sin embargo, es que el inversor común, el ciuidadano de a pie, tiene muy difícil encontrar los mejores gestores y empresas, por lo que haría bien en buscarse un producto pasivo de bajas comisiones, como los que puso de moda su admirado (y recientemente fallecido) John Bogle.

Os dejo por aquí nuestra herramienta para calcular cuánto puedes ganar según la rentabilidad que consigas a largo plazo


¿Qué os parece el calculito de Buffett?