invertir-vivienda-finectHablar de cambios en la pirámide poblacional española en Finect no tendría ningún sentido si no fuera porque el Banco de España ha puesto hoy sobre la mesa las consecuencias que estos pueden tener para nuestra economía. 

En su Informe Anual 2018 publicado este martes el supervisor ha alertado sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones y la necesidad de llevar a cabo una reforma para capear el envejecimiento de la población. Aunque gran parte del informe se basa en la jubilación, el ente presidido por Pablo Hernández de Cos también pone el foco sobre la inversión en vivienda y cómo esta podría cambiar a lo largo del tiempo debido a los cambios generacionales. La conclusión es clara y vuelve a estar relacionada con las pensiones: si en el futuro esta renta pública no está garantizada esto implicaría que los españoles se deshicieran de sus activos inmobiliarios durante la jubilación. Y, si nos deshacemos de nuestra vivienda cuando nos jubilemos por falta de liquidez, ¿qué pasa con las herencias? 

 

La inversión en vivienda crece por el momento

Según los datos que publica el supervisor español la inversión en vivienda de las familias españolas registró un crecimiento del 6,9% en 2018 gracias al buen comportamiento del empleo y a unas condiciones de financiación favorables. 

Estos datos vuelven a confirmar que España es un país de inversores conservadores que, tras haber pasado la tormenta de la burbuja inmobiliaria, vuelven a confiar en la vivienda como método de inversión. Tanto es así que en nuestro país un 83,1% de las familias son propietarias de su vivienda principal (frente a un 66,2% en la zona euro). Además, según señala Banco de España, en aquellas personas con edad avanzada (de 55 a 64 años) la tasa de propiedad aumenta progresivamente al 87,5%, al 90,3% (de 65 a 74 años) y al 88,7% (de 75 años o más). 

Sin embargo, el progresivo envejecimiento de la población podría llevar a que se produzca un cambio de tendencia en el futuro. "El envejecimiento de la población provocará cambios sustanciales en las pautas de ahorro y en las carteras patrimoniales de los hogares", señalan en el informe. Aunque el Banco de España destaca que en el proceso de transición hacia una sociedad más envejecida el ahorro agregado aumentará, lo cierto es que el supervisor pone sobre la mesa que no se repetirán necesariamente "las pautas de consumo y de ahorro de las generaciones anteriores". 

¿Qué ocurrirá con las herencias?

Teniendo en cuenta que a largo plazo la inversión en bienes de equipo y vivienda depende del crecimiento de la población y de las expectativas de renta, el supervisor señala que dichas inversiones podrían reducirse en el futuro. Y todo ello pese a que los españoles son reticentes a "desahorrar" en vivienda tras la jubilación por varios motivos: "cabe destacar el deseo de dejar la vivienda principal como herencia, la presencia de un motivo de precaución que desaconseje vender la vivienda principal para alquilar otra o la ausencia de productos financieros que permitan hacer líquida la riqueza inmobiliaria acumulada". 

Esto podrá tener una implicación directa sobre las herencias: "no es descartable que las familias se muestren menos propensas a transferir su riqueza en forma de herencias", explican en el informe. "De ser así, podría aumentar su demanda de instrumentos financieros susceptibles de utilizar sus activos ilíquidos para generar flujos de renta durante la jubilación", apuntan. 

Actualmente, las transferencias intergeneracionales de riqueza por herencia en España tienen un gran peso en nuestro país. Según los datos de la OCDE que se recogen en el informe, alrededor de un 35% de los hogares españoles reciben herencias por un valor aproximado de 115.000 euros. 

Así, de producirse la tendencia que predice el ente público, esto debería implicar una mayor planificación para la jubilación. Son varias las posibilidades que ofrecen los mercados: vender la vivienda y vivir de alquiler, dejando en herencia el dinero restante o contratar una hipoteca inversa

Decidir qué hacer en un momento en el que el Banco de España insta a llevar a cabo una reforma en las pensiones parece más complicado de lo que mucha gente cree. En este punto, un asesor financiero nos podrá ayudar a planificar tanto la jubilación como la herencia futura si no contamos con los conocimientos suficientes para anticiparnos a los cambios que nos deparan los mercados.

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