BONOS – BOLSA: ETERNO DILEMA  

Las idas y venidas de las bolsas de esta primera parte del año ha venido enmarcada por titulares impactantes de tipo geopolítico (aranceles y Rusia entre otros) y regulatorios como el de Facebook o nuevos impuestos a los gigantes tecnológicos. Sin embargo, uno de los movimientos que sigue generando interés entre los inversores es el que se está produciendo en el mercado de bonos.

El bono a 10 años americano se encuentra en el entorno del 3% gracias a las subidas de tipos de interés por parte de la FED (a principio de año se esperaban 2 para todo el año y ahora se descuentan 4) propiciada por un mercado laboral próximo al pleno empleo y las presiones inflacionistas vía salarios que se han observado junto con un mayor crecimiento económico gracias a las políticas fiscales expansivas.

Estos niveles de rentabilidad propician que el inversor (sobretodo el más conservador) vuelva a mirar con buenos ojos la inversión en este tipo de activo. Uno de los indicadores que se compara con el bono es la rentabilidad por dividendo de la bolsa, de tal manera que ante una subida de tipos de interés en un activo con menor riesgo, este dividendo pierde interés en sentido relativo.

Por otro lado, desde el punto de vista de la deuda, un mayor tipo supone un aumento de los costes financieros y por ende una reducción del beneficio de una empresa que al final es el principal catalizador de los movimientos de las bolsas.

Estas serían las dos principales razones por las que una incremento de la rentabilidad de la renta fija pueden suponer cesiones en la renta variable: por un efecto sustitución y valoración. De momento los niveles del 3% han supuesto más “ruido” (volatilidad) en mercado que un efecto real (trasvase entre activos), más aún si miramos el anémico 0.6% del bono alemán. Es complicado discernir cual sería el nivel “crítico” (cada inversor tendrá uno en función de su perfil y el binomio rentabilidad-riesgo que le exige a una inversión). Lo que está claro es que en un mundo en el que hemos solucionado una crisis de deuda con más deuda tardaremos en ver niveles de tipos pre-crisis.

 

María José Martínez Blazquez

Gestión Inversiones Banca Privada

Ibercaja Banco