Un contexto de mercado que abre una gran oportunidad para el inversor de largo plazo

Un contexto de mercado que abre una gran oportunidad para el inversor de largo plazo

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Durante las últimas 2 décadas se han producido cambios fascinantes y estructurales en nuestra sociedad. Esto es un hecho irrefutable que podemos verificar en cada sector de actividad que nos rodea pero, aún con mayor impacto e intensidad, en segmentos como la tecnología médica, la automatización industrial o la innovación digital. 

Hans Rosling lo demuestra con hechos empíricos en su libro, Factfulness: un ejemplo de tantos es que como especie humana hemos alcanzado vivir, de media, 3 años más cada década que pasa, siendo la tecnología y la innovación los principales drivers de este gran hito. Y esto se ha podido conseguir a través de la inversión estructural en innovación e I+D de muchas compañías con un impacto extraordinario en el día a día de mucha gente a nivel global. Lo mejor de todo es que este proceso está lejos de acabar. 
 
Después de tales desempeños de los mercados bursátiles y de nuestras carteras durante los últimos 3 años, los movimientos de rotación o consolidación no son anormales. Un entorno con tipos de interés más altos pero que siguen siendo pro-crecimiento, escasez de componentes / materias primas, que se irá reduciendo paulatinamente, perceptible en el discurso de las empresas en las últimas semanas, a excepción de los semiconductores que se mantienen muy demandados, pero que nuevamente verán una normalización a lo largo de los próximos meses, los próximos trimestres deberían permitir que se registre un buen crecimiento económico general.

Además, seguimos insistiendo en que una normalización de tipos es normal, necesaria y beneficiosa. Es un reflejo de las mejores condiciones económicas tras la crisis de 2020. Si los tipos suben y se normalizan, debe ser por una buena razón: el crecimiento necesita menos apoyo financiero del que necesita para auto concretarse. Y la demanda de hoy es realmente muy fuerte.

Por otro lado, el potencial crecimiento futuro de nuestras compañías está respaldado por fuertes factores estructurales. Los mercados son ineficientes a corto plazo, como refleja la volatilidad que hemos experimentado durante los últimos años, en 2020 con la pandemia, pero también en 2018 con la tensión comercial entre China y EEUU o en 2016 con el voto del Brexit; pero los mercados son eficientes a largo plazo y las empresas que crecen y crean valor para sus accionistas y nuestra sociedad lo verán reflejado a largo plazo en la apreciación del precio de sus acciones.

En este entorno de mayor inflación, acompañado por un proceso de normalización de tipos de interés y una gradual retirada de estímulos monetarios, nosotros desde LONVIA Capital seguimos enfocados en mantener nuestra consistencia a través de nuestro único motor de rentabilidad: la selección de compañías que dependan de sí mismas para crecer de forma estructural en el largo plazo. 

Nuestra filosofía de inversión, desarrollada y consolidada por nuestro director de inversiones, Cyrille Carrière, desde hace ya más de 23 años consiste en seleccionar compañías que sean lideres en un nicho de mercado con fuertes características de crecimiento estructural y que su prioridad sea la reinversión de sus beneficios netos en innovación, digitalización e I+D, trayendo esto como consecuencia que las compañías atraigan al mejor talento y que internacionalizan de forma muy rápida a través de operaciones corporativas tácticas en otras regiones o de forma orgánica expandiendo su fuerza de producción.

La caída general de los mercados de renta variable se debe a un movimiento de rotación y reasignación similar a la dinámica que ya vimos a finales de 2020 (octubre/noviembre) y principios de 2021 (febrero).

Igual que está ocurriendo durante este principio de año, las compañías que mejor se habían comportado sufrieron una toma de beneficios por parte de los inversores. Asistimos, actualmente, a una caída de las bolsas (a excepción de los segmentos más cíclicos/value) y a una relajación de las ratios de valoración de nuestras empresas.

Las ventajas competitivas de nuestras compañías ante el escenario actual

Estas características tan arraigadas a nuestra filosofía y proceso nos proporcionan una serie de ventajas competitivas ante el escenario actual de mercado:

  • Nuestras compañías cuentan con un fuerte poder de fijación de precios = En un entorno de aumento de la inflación, son compañías capaces de trasladar ese incremento en precio a sus márgenes financieros debido a su posición de liderazgo.
  • Nuestras compañías tienen caja neta y ratios de endeudamiento muy bajos = El hecho de ser compañías generadoras de caja y de financiar su crecimiento futuro a través de la reinversión de sus beneficios netos, hace que una eventual subida de tipos no encarezca su deuda y, por ende, no ven debilitados sus balances ni su rentabilidad.
  • Nuestras compañías tienen valoraciones razonables = Enfocados en modelos de negocio con un fuerte crecimiento estructural estimado para los próximo 3 y 5 años, creemos que una subida de tipos puede rebajar de forma puntual los márgenes en el corto plazo pero, estando invertidos con una visión de verdadero largo plazo en los mejores modelos de negocio, nuestras expectativas no se ven modificadas en lo absoluto. Nuestras decisiones de inversión se basan en el entendimiento profundo del modelo de negocio y en su capacidad por ejecutar su estrategia dependiendo de si misma, no de factores exógenos al negocio como, justamente, pueden ser los movimientos de tipos, cambios en el precio de las materias primas o nuevas leyes estadales. 

Nunca perderemos dinero por motivos de valoración a corto plazo que pudiesen ser consideradas demasiado elevadas, perderemos dinero si nos equivocamos sobre la calidad del posicionamiento y las estrategias industriales, y por tanto, sobre el potencial de crecimiento a largo plazo que puede generar la compañía. Las posibles sobrevaloraciones en precio siempre se corrigen mediante fases de estabilidad o consolidación que permiten reconstituir el potencial de rentabilidad y encontrar el camino de creación de valor a largo plazo.

¿Qué oportunidades ofrece este escenario para el inversor de largo plazo? 

Conclusión: estos movimientos de flujos hacía sectores muy cíclicos, mayores rumores sobre los efectos del tapering en EEUU, la marcada subida de la inflación en ambos continentes y los ruidos geopolíticos entre Rusia y la Unión Europea han sido los hechos que han marcado los movimientos de mercado durante la primera semana del año 2022. Y es justamente por este resumen de acontecimientos, netamente ligados a factores externos a nuestros modelos de negocio, que nosotros vemos una excelente ventana de oportunidad para que nuestros inversores puedan aprovecharse de la volatilidad vivida durante estas primeras sesiones. 
 
La visibilidad sobre la capacidad de nuestras compañías por seguir alcanzando altos márgenes, un crecimiento estructural de su actividad y una consolidación de sus planes estratégicos es muy clara a día de hoy. Todas nuestras compañías han salido reforzadas después del lockdown de marzo 2020. Todas han aprovechado este periodo para reinvertir en mejoras operativas, innovación, en contratar talento, en mejoras de sus sistemas de logística, inventarios y softwares de servicio. Nunca antes nuestro equipo había visto como las compañías salían en mejores condiciones después de una crisis. Es un hecho realmente trascedente. 

Cualquier continuación de la actual tendencia de consolidación permitirá que las valoraciones se reduzcan rápidamente y ofrezcan aún más potencial de rendimiento para los próximos años. 
 

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