Los fondos de recuperación europeos y la tendencia que se advierte desde hace unos años apuntan a la inversión socialmente responsable como uno de los pilares del sector financiero para las próximas décadas. Los criterios medioambientales, sociales y de buena gobernanza (ASG en español, ESG en inglés) siguen ganando terreno en los procesos de selección de activos y en general en la cadena de decisiones sobre inversión de los bancos y gestoras de todo el mundo. 

Esta tendencia a integrar los criterios ESG fue debatida el pasado jueves en un evento organizado por Finect y Alliance Bernstein. Raquel Blázquez (Ibercaja Banca Privada), Juan Luis García Alejo (Andbank) y Javier Turrado (Bankinter), junto con Miguel Luzarraga, director para Iberia de Alliance Bernstein, desmenuzaron cada una de las tres letras de esta imparable realidad de las inversiones, los cambios regulatorios que han venido y los que están por llegar en este ámbito o el papel central del mundo financiero para dar un impulso decidido a la sostenibilidad. También hubo palabras para una de las grandes dudas de los particulares: ¿hay una burbuja de sostenibilidad, nos hemos pasado con la etiqueta ESG? El evento lo moderó Vicente Varó, director de comunicaciones de Finect. 

La 'E', la 'S' y la 'G'

Raquel Blázquez fue la encargada de presentar la 'E' medioambiental y recordó que la filosofía de Ibercaja, como caja de ahorros, ha supuesto desde sus orígenes tener un cuidado especial con las comunidades locales de clientes a los que atiende: "Dentro de las cajas de ahorros era muy importante la actividad de su obra social en los diferentes territorios". Con todo, Blázquez destacó distintas políticas y alianzas medioambientales de carácter internacional a las que está suscrita Ibercaja. 

Juan Luis García Alejo, miembro de Andbank, destacó que la 'S' es una letra más camuflada u olvidada pero no menos importante en la inversión socialmente responsable. "Da para mucho más de lo que la gente piensa", indicó García Alejo, quien distinguió la política social interna de una entidad (promoción del cambio, departamento de I+D+i, retención de talento y formación de los empleados, cuidado de la salud de los trabajadores...) y la 'S' externa, enfocada en la relación con los clientes, proveedores y reguladores del mercado. 

Preguntado por la última sigla, Javier Turrado explicó cómo afrontan desde Bankinter la integración del criterio de gobernanza: "Hay analistas que están dando recomendaciones y tenemos que tenerlas en cuenta". Turrado citó los factores que desde el banco tienen en cuenta: la estructura organizativa y órganos directivos, la remuneración, el código ético, fiscalidad y transparecia, papel de los lobbies de poder...

Los cambios regulatorios, una oportunidad

Otro de los puntos que se abordaron fue el de los cambios regulatorios sobre inversión sostenible. "En el último año hemos tenido un avance regulatorio importante. Es un marco de actuación definido para las empresas y los productos. Una guía para que los inversores decidan", señaló Blázquez. 

El resto de ponentes la secundaron: los cambios regulatorios han llegado para quedarse y poco a poco son más claros y homogéneos. Según el responsable para España de Alliance Bernstein, las nuevas normativas en materia sostenible ayudan a que "proveedores y clientes tengan un objetivo de desarrollo sostenible a largo plazo".

Una de las mejoras más notables es el etiquetado del producto. Los productos con artículos 8 y 9, aquellos con la calificación sostenible más alta reconocida por los reguladores, siguen ganando cuota de mercado. Para Turrado es cuestión de tiempo que todos los fondos se alineen con el artículo 9: "Los inversores no tendrán que distinguir si son sostenibles o no". Blázquez añadió: "No tengo que dudar que un producto es artículo 8 o 9 porque el supervisor y el regulador así lo han decidido. Es una primera aproximación para el inversor". 

El debate: ¿Hay 'greenwashing' y burbuja de sostenibilidad?

Cada vez son más las voces que ponen en duda que la etiqueta de sostenible -también en el mundo financiero- ha ido muy lejos. El debate sobre el llamado 'greenwashing' también salió a colación durante el evento de Alliance Bernstein y Finect. 

"No hay ningún incentivo para el greenwashing", señaló tajante García Alejo de Andbank, para quien en cambio el riesgo de falsear la sostenibilidad supone cerrarse muchas puertas y un riesgo reputacional alto. Desde Bankinter Turrado explica que la entidad aplica los criterios sostenibles con precaución y a un ritmo seguro: "Primero a nivel de estructura. A partir de ahí vas dando pasos, en nuestro caso de momento tenemos tres fondos de inversión y un plan de pensiones". 

Muchas oportunidades y retos

Los ponentes coincidieron en señalar que los productos financieros serán en el futuro sostenibles per se. Así, compararon los raitings de calidad del crédito de renta fija con un raiting sostenible que se acabará imponiendo al valorar la calidad sostenible de los vehículos de inversión

Blázquez advirtió que el sector financiero parte de un buen lugar para encabezar la tendencia hacia la sostenibilidad, presente en muchos ámbitos de la sociedad. "Debemos mostrarnos en el sector financiero como un dinamizador y agente del cambio". Turrado vislumbra como uno de los grandes retos demostrar a la sociedad que los bancos y gestoras hacen un análisis profundo y transversal del ESG en sus procesos decisorios. 

García Alejo, por su parte, concluyó que las oportunidades son múltiples: "El hidrógeno, las pilas dentro de las casas, los paneles fotovoltaicos... son cuestiones que están evolucionando a velocidad de vértigo. Hay que estar muy preparado de la mano de profesionales para estar atentos a estas tendencias, que pueden acabar por beneficiarte desde el punto de vista de la inversión y beneficiar los retos que estamos afrontando".