Indra ha registrado un beneficio neto de 11 millones de euros durante el primer trimestre de este año, lo que supone un descenso del 49% respecto al mismo periodo de 2017, debido al menor resultado operativo y a los mayores gastos financieros, según ha informado este lunes la compañía, que elevó un 26% su contratación y un 15% sus ingresos.

Con todo, el consenso del mercado prevé que Indra abonará un dividendo (cosa que no hacía desde 2014) de 0,18 euros por acción con cargo a los resultados de 2019. Además, también apuntan a que subirá el pago hasta los 0,20 euros por acción con cargo a 2020. Son solo estimaciones, la compañía todavía tiene que concretar sus planes.  

De ser así, la rentabilidad por dividendo que cada inversor obtendría sería del del 1,56%, ya que la cotización actual de Indra se situá en torno a los 11,48 euros por acción. No obstante, se trata de una rentabilidad modesta, ya que se sitúa entre los cinco dividendos más bajos del Ibex 35.

El dividendo de Indra ha tenido una evolución negativa del 73,5%, ya que ha ido reduciendo la cuantía desde los 0,68 euros por título que pagó en 2010 y 2011, pasando por los 0,34 euros de 2012 y 2013, hasta los 0,18 que abonará en 2019. 

Los gestores españoles apuestan por Indra

Francisco García Paramés, gestor de Cobas Asset Management, o Ricardo Cañete, gestor de Bestinver, también confían por la compañía. El fondo Cobas Iberia ha aumentado su exposición en el primer trimestre de 2018 hasta el 2,17%, al igual que Bestinver Bolsa (1,32%) y Bestinver Mixto (0,86%). 

"Consideramos que la caída de los ingresos en defensa por la menor actividad derivada del proyecto Eurofighter, así como la presión en la generación de caja y ebitda es algo temporal. Además, creemos que Indra cuenta con un buen equipo gestor por lo que hemos aprovechado los momentos de debilidad para aumentar su exposición", explicaba Bestinver.

El Estado se adjudicará casi seis millones

Si se cumplen estas previsiones, después de años de sequía, el Estado ingresará casi 6 millones de euros a través del pago de dividendo. Lo hará a través de la participación que tiene en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), del 18,7%, lo que se traduce en más de 33 millones de acciones (participación que adquirió el 2 de agosto de 2013, al comprar al Grupo BFA-Bankia una participación del 20,1% de Indra).