¿Cuánta rentabilidad anual media esperas tener en los próximos años? Esta pregunta os la hicimos el pasado verano en una encuesta donde más de 500 personas participasteis. 

El resultado nos llamó mucho la atención. Casi el 40% esperábais más del 8% y casi el mismo porcentaje esperábais retornos anualizados de entre el 5% y el 8%. 

Los resultados no difieren demasiado de las cifras del estudio global de inversores de Schroders, donde también cerca del 80% de los encuestados tenían una expectativa de rentabilidad superior al 5% anualizado durante los próximos años.

 

¿Por qué somos tan optimistas? Quizá, "porque tendemos a proyectar lo que hemos visto en nuestro pasado reciente hacia el futuro", como explicaba hoy Charles Prideaux, de Schroders, durante la conferencia anual con periodistas que la gestora británica esta celebrando estos días en Londres. 

El asunto es que el mundo que nos espera puede ser muy distinto de lo que hemos visto los últimos años. "Lo que nos ha servido para llegar hasta aquí la última década no nos servirá en la próxima", decía Prideaux. 

Y hay un conflicto pendiente, el de las elevadas expectativas de rentabilidad que tienen las personas con el potencial que realmente ofrecen los mercados, si se ajustan las cifras por previsión de incremento de los beneficios o de evolución de los tipos de interés y se relacionan con las valoraciones actuales. 

Según este cálculo, las expectativas a esperar serán menores en los próximos años, como se puede ver en estos dos gráficos siguientes de Schroders, tanto en renta variable como en renta fija. 

 

Releyendo ayer el libro de Jeremy Siegel 'Stocks for the long run', vi que utilizaba este mismo argumento, precisamente. El autor estadounidense apuntaba precisamente a un descenso de los retornos esperados en el futuro, por los mayores niveles de valoración a los que estructuralmente, en su opinion, han ido escalando las compañías. 

¿Cuál será la salida a este desajuste? ¿Se irán ajustando esas expectativas según vayamos teniendo años tan negativos como este 2018, que nos haga pensar que la inversión no es el camino de rosas que estábamos pensando? ¿O generará una desconfianza en las inversiones a largo plazo, por la frustración de no obtener la rentabilidad que creíamos posible? 

Si tuviera que apostar, lo haría por lo primero... Porque la opción de no invertir, aunque tengamos que asumir menores retornos a largo plazo, no es realmente una opción, porque el interés compuesto seguirá desplegando su poder a largo plazo, aunque sea en menor medida. 

Calcula aquí cuando puedes ganar invirtiendo a largo plazo en tres escenarios de rentabilidad esperada