La farmacéutica catalana Grifols, propiedad de la familia del mismo nombre, ha puesto sobre la mesa uno de los mayores avances de los últimos años en la lucha contra el Alzheimer, la enfermedad neurodegenerativa que afecta a 40 millones de personas en todo el mundo, según estima la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sus acciones (Grifols A y Grifols B) se disparan más del 10% en bolsa ante las novedades. ¿Está justificada esta euforia? “Es nuestro legado para la sociedad”, dijo su presidente Víctor Grifols Roura en una entrevista con Expansión, en la que se ha aventurado a decir que tendrá “aplicación inmediata”.

¿Qué ha llevado al presidente de la empresa a mostrarse tan eufórico si el tratamiento no ha sido aprobado por las agencias del medicamento en Europa o EEUU? La razón es que se trata del paso final de una investigación en la que llevan varios años trabajando. Se trata de una aplicación nueva de la albúmina, un compuesto que ya comercializa Grifols y que se encuentra en el núcleo de su negocio. Según datos de su cuenta de resultados, la compañía española ha centrado la mayor parte de su presupuesto de i+D (280 millones de euros anuales) a desarrollos como este.

La multinacional, que se dedica a fabricar plasma y hemoderivados, presentó el sábado los resultados de su estudio AMBAR (Alzheimer Management by Albumin Replacement) que se encuentra en fase IIb/III (la tercera de los cuatro etapas de debe atravesar un nuevo medicamento). Lo hizo en el Congreso “Clinical Trials on Alzheimer´s Disease” (CTAD) que se celebró en Barcelona y que ha despertado gran expectación en todo el mundo. En ese encuentro técnico presentó los avances de Ambar, una tratamiento que consiste en aplicar las proteínas y el plasma artificial para frenar el desarrollo del Alzheimer.

“Los resultados en la población de pacientes con alzhéimer en estadio moderado ensayada han demostrado, con significación estadística, una ralentización en la progresión de la enfermedad del 61% y alcanzan los dos objetivos principales de eficacia establecidos: mejora cognitiva y de la capacidad para realizar actividades de la vida diaria durante los 14 meses de tratamiento”, apunta la compañía en la documentación enviada a la CNMV.

¿En qué consiste el tratamiento de ‘sangre’ Ambar que propone Grifols? Se trata de una combinación de la extracción de plasma “mediante plasmaféresis (una técnica consolidada y segura que se utiliza en el recambio plasmático) y su sustitución con Albutein 20% (albúmina, una proteína plasmática segura y bien tolerada con múltiples propiedades terapéuticas), fármaco ya comercializado por Grifols.

Las múltiples aplicaciones de su tratamiento incrementan las posibilidades de que salte a la fase IV (Otros usos y beneficios), de ahí que Grifols considere que ya está listo para ser aplicado. La farmacéutica catalana investiga el uso de este mismo tratamiento contra la cirrosis, una enfermedad hepática.

Según datos de la consultora Zion Market Research, el mercado farmacéutico contra el alzheimer mueve 3.700 millones de dólares anuales y alcanzará los 5.600 millones en 2024. Gigantes del sector como Biogen (60.000 millones de dólares de capitalización) han presentado recientemente avances en la lucha contra el alzhéimer que han provocado división de opiniones. No ha ocurrido igual con el método Ambar de Grifols.

¿Cuanto sabes de la accion en la que inviertes?