En un mundo globalizado es cada vez más habitual trabajar en diferentes países. ¿Qué ocurre en estos casos con las cotizaciones a la Seguridad Social? ¿Se puede cobrar una pensión del extranjero en España? ¿Y al revés?

Si trabajas fuera de España seguirás teniendo pensión cuando te jubiles, incluso si lo haces 'en casa'. Lo que cambiará es la forma de calcular la pensión dependiendo de donde hayas trabajado. En este sentido hay que distinguir entre cotizar en un país de la Unión Europea, un país no comunitario con el que exista convenio y otro con el que ni siquiera exista convenio.

Pensiones extranjeras en España

La pensión extranjera de otros países de la UE

Una de las ventajas de la UE es que el Reglamento comunitario de coordinación de los sistemas de Seguridad Social es que aúna todo lo que tiene que ver con cotizaciones públicas y el pago de la pensión pública. Este reglamento se aplica tanto a los países de la UE como a los del Espacio Económico Europeo, que también incluye a Islandia, Noruega y Liechtenstein, así como a Suiza.

Si has trabajado en alguno de esos países o emigras e ellos para disfrutar de tu jubilación, se aplicarán este reglamento que establece que los trabajadores desplazados tienen derecho a percibir una pensión que sea equivalente a la suma de todos los periodos cotizados en los distintos estados.

Para el cálculo de la pensión cuando has trabajado en varios países las administraciones de ambos estados evaluarán las cotizaciones a la Seguridad Social que hayas realizado y los periodos de cotización.

Cada país calculará la pensión teniendo el cuenta todo el tiempo que has trabajado en la UE. Esto es lo que se conoce como principio de totalización de periodos. A partir de ahí calculará la pensión que te correspondería si hubieses pagado todas esas cotizaciones a su seguridad social y después ajustará ese importe al tiempo que has estado cubierto en ese país.

Sólo si además cumples los requisitos para cobrar una pensión nacional independientemente de lo cotizado en otros países, también la calculará y recibirás de ese país la mayor de las dos.

A modo de ejemplo, si has trabajado 4 años en Alemania y 35 en España, tendrías derecho a percibir la pensión española, pero no la alemana según sus normas. Y es en el país teutón es necesario un mínimo de 5 años cotizados para tener derecho a pensión. Sin embargo, como Alemania también debe tener en cuenta el periodo trabajado en Portugal, te reconocerá tu derecho a pensión y te pagará lo correspondiente por los 4 años trabajados allí.

Cuándo puedes empezar a cobrar la pensión pública

Hay una cuestión más que debes tener en cuenta sobre tu pensión del extranjero. Cada país tiene una edad de jubilación diferente y ésta determinará cuándo puedes cobrar la pensión pública.

En este sentido, un residente en España no podrá solicitar su pensión pública hasta que alcance la edad legal de jubilación (ahora mismo en los 65 años pero que subirá hasta alcanzar los 67 años en 2017). Si además ha trabajado en otro país, tendrá que esperar hasta que allí también alcance la edad de jubilación para cobrar esa pensión. Una persona que haya trabajado en Dinamarca deberá esperar hasta los 67 para percibir la pensión danesa por más que la española pueda cobrarla antes.

En este sentido, si una prestación por jubilación empieza antes que otra es posible que cambien los importes a percibir.

¿Sabes cuánto tendrás de pensión cuando te jubiles?:


La pensión extranjera con países con los que existe un convenio bilateral

¿Qué pasa si has trabajado en un país fuera de la Unión Europea? ¿Podrás cobrar tu pensión? ¿Qué datos se usarán para calcular la pensión pública? En este punto hay que diferenciar los países con los que España tiene convenios bilaterales y los que no.

En total, España trabaja conjuntamente con 23 países en lo que se refiere a las pensiones públicas. Se trata de España Andorra, Argentina, Australia, Brasil, Cabo Verde, Canadá, Chile, Colombia, Corea, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Japón, Marruecos, México, Paraguay, Perú, República Dominicana, Rusia, Túnez, Ucrania, Uruguay y Venezuela -aquí puedes ver los acuerdos concretos-.

En caso de existir convenio bilateral para coordinar los sistemas de Seguridad Social en el cobro de las pensiones, será este el que regule cómo proceder. Por fortuna, todos estos acuerdos se reglan en función a unos principios generales. Son los siguientes:

  • Principio de igualdad de trato según el cual un trabajador extranjero será tratado como si fuese uno nacional. Esto quiere decir que tendrá las mismas obligaciones y también los mismos beneficios.
  • Principio de totalización de las cotizaciones. El criterio es el mismo que ya se aplica dentro de la UE y gracias a él España y el país firmante reconocerán los periodos cotizados por igual, tanto si se producen aquí como en el la otra región.
  • Principio de exportación, según el cual se puede cambiar de residencia y seguir cobrando la pensión en el país de destino.
  • Principio de no devolución de cotizaciones, según el cual se devolverán las cotizaciones realizadas en España a un trabajador extranjero que decida regresar a su país o irse de España simplemente.

Como con la pensión de la UE, hay que solicitar la pensión extranjera cuando hay un convenio bilateral en el país de residencia. Sólo en caso de no haber cotizado allí tendrás que dirigirte al último país donde realizaste alguna actividad laboral. Lo normal es que después puedas cobrar la cantidad más elevada, aunque dependerá del caso.

La pensión extranjera con países sin convenios

¿Qué ocurre cuando no existe acuerdo en materia de Seguridad Social? En estos casos dependerá de lo que indique cada país sobre el cobro de pensiones en el extranjero. Lo que sí debes saber es que España no tendrá en cuenta ni las bases cotizadas ni los años cotizados en esos países para calcular tu pensión.