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¿Qué es un plan de pensiones?

La definición de un plan de pensiones más sencilla es que se trata de un producto de ahorro a largo plazo pensado para la jubilación. Es el producto más popular y el que más comercializan bancos y entidades financiera a la hora de planificar el retiro.

Un plan de pensiones se encargará de invertir el dinero del ahorrador a través de un Fondo de pensiones, que es quien gestionará el dinero. Los planes de pensiones están supervisados por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, que se encargará de controlar su solvencia y funcionamiento. Esto incluye la distribución de las inversiones.

Existen diferentes tipos de planes de pensiones según el perfil de inversión. Según el tipo de ahorrador al que se dirigen podrán invertir más o menos en renta fija o renta variable. Esta es la forma que tiene la DGSFP de asegurarse que el plan sigue políticas adecuadas para los ahorradores a los que se recomienda.

Del mismo modo, también existen diferentes tipos de planes en función de quién sea el promotor. Así, se puede diferenciar entre planes de pensiones de empresas, planes de pensiones asociados y los planes de pensiones individuales privados.

Lo hay que tener claro es que con un plan de pensiones existe la posibilidad de perder dinero, ya que al final se está invirtiendo en el mercado. Sólo con los planes garantizados te aseguras que recuperarás el capital invertido, aunque sólo en la fecha de vencimiento, como se expone más adelante ENLACEN INTERNO. En esto se diferencian de otros productos como un seguro de jubilación o un seguro de pensiones.

La evolución del plan se puede seguir a través del valor liquidativo del plan de pensiones que es lo que marca lo que vale el conjunto de activos en los que invierte.

Diferencia entre un plan de pensiones y un plan de jubilación

Los planes de pensiones están pensados para tener una buena jubilación. De ahí que sea fácil confundirlos con los planes de jubilación cuando en realidad se trata de dos productos de ahorro a largo plazo completamente distintos, con unas características fiscales y un funcionamiento diferente.

Qué es un plan de jubilación

Un plan de jubilación es un seguro orientado al ahorro, pero un seguro a fin de cuentas. A través de ese instrumento el ahorrador aporta un dinero que le servirá también para completar el dinero que cobre al jubilarse. Los planes de jubilación están gestionados normalmente por compañías aseguradoras y existe más de un tipo de seguro de ahorro para planificar la jubilación.

El hecho de ser productos de ahorro diferentes ya hace que operen de forma distinta. Estas son las más importantes.

  • Disponibilidad y rescate del dinero. Para rescatar un plan de pensiones es necesario que se den ciertas condiciones, siendo la jubilación la más habitual. En un plan de jubilación esta restricción no existe y es posible recuperar el dinero en cualquier momento.
  • Fiscalidad del rescate. El rescate del plan de pensiones es una cuestión clave que puede hacer que pierdas o ganes mucho dinero por los impuestos dependiendo la modalidad que elijas -descubre aquí cuál te viene mejor-. Además, cuenta con la desventaja de que pagarás impuestos por los derechos consolidados, que incluyen el rendimiento que hayas generado pero también tus ahorros. Con un plan de jubilación sólo se pagan impuestos por los intereses.
  • Fiscalidad de las aportaciones. La negativa fiscalidad de los planes de pensiones al recuperar el dinero se contrarresta con su gran ventaja fiscal. Los planes de pensiones permiten pagar menos impuestos por las inversiones que se realizan cada año. En concreto, el dinero aportado se reducirá de la base imponible de IRPF. Los planes de jubilación no cuentan con esta posibilidad.
  • La rentabilidad. Como norma general, la rentabilidad de un plan de jubilación será inferior a la de un plan de pensiones, pero también porque el riesgo que asumen es menor. Para combatirlo está surgiendo una nueva generación de seguros de ahorro que sí asumen algo más de riesgo y buscan competir con planes de pensiones y otros productos de ahorro para la jubilación.

¿Por qué contratar un plan de pensiones?

Un plan de pensiones es un complemento a la pensión pública del Estado, cuyo futuro no está ni mucho menos asegurado en las condiciones actuales. Incluso aunque sí lo estuviesen, una de las máximas de la planificación financiera y la inversión es diversificar. En otras palabras, no poner todos los huevos en la misma cesta.

A efectos de planificar la jubilación esto se resume en no depender sólo de la pensión pública para tu futuro. Los planes de pensiones son una solución a este problema y una fórmula para completar la pensión pública por lo que pueda pasar.

Las pensiones de la Seguridad Social

La mayoría de los españoles confía en la pensión pública de la Seguridad Social para asegurar su jubilación. El problema es que la forma en la que se calcula la pensión pública puede variar según lo que acuerden los partidos políticos. De hecho, la última reforma de las pensiones de 2013 ya lo hizo y a partir de 2019 cambiará incluso la forma en la se revalorizan las pensiones públicas.

Lo importante en este caso es que lo que ocurra con la pensión pública está fuera del control del ciudadano y que son los partidos políticos quienes deciden qué hacer, cómo y cuándo. En el momento actual nadie te asegura el futuro de tu jubilación ni que la cuantía o los cálculos vayan a ser los mismos.

Cálculo de la pensión

En cualquier caso. Siempre es importante tener una idea aproximada de cuánto cobrarás de pensión según la normativa actual. En este enlace puedes hacerlo: Calcula cuál será tu pensión.

Reforma de las pensiones

El Pacto de Toledo es el encargado de debatir lo que ocurrirá con las pensiones públicas. Si quieres estar al tanto de los últimos cambios, en este artículo te las contamos: Novedades del Pacto de Toledo sobre la reforma de las pensiones.

¿Cómo funcionan los planes de pensiones?

El funcionamiento de un plan de pensiones es más sencillo de lo que pueda parecer. Básicamente, un ahorrador decide invertir su dinero en el plan y los gestores del fondo de pensiones se encargan de hacer crecer el dinero invirtiendo según los límites que marca la política de inversión del plan.

A partir de ahí, puede hacer aportaciones periódicas al plan de pensiones, es decir, invertir más dinero y cambiar de plan cuantas veces quiera sin coste.

Lo que diferencia a los planes de pensiones de otros productos de ahorro para la jubilación es que sólo será posible recuperar el dinero pasados 10 años desde la inversión (sólo desde 2015) o en determinadas circunstancias que detallamos más adelante. A esto hay que añadir ciertas ventajas fiscales durante las aportaciones y algunas desventajas al rescatar el dinero.

De forma resumida, el partícipe del plan elige el tipo que más le conviene dependiendo de su perfil de riesgo, puede invertir más cada año y cuando llegue el momento de la jubilación recuperará la inversión. En este sentido, hay que recordar que los planes de pensiones no garantizan el dinero invertido. Llegado el momento los derechos consolidados podrán ser mayores o menores de la cantidad invertida dependiendo de la marcha del plan.

Ley de planes de pensiones

Los planes de pensiones son un producto de inversión a largo plazo regulado. El Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Regulación de los Planes y Fondos de Pensiones y sus posteriores modificaciones.

Reglamento de planes y fondos de pensiones

El reglamento es el que articula lo contenido en la ley de planes de pensiones. Está recogido en el Real Decreto 304/2004, de 20 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de planes y fondos de pensiones.

Allí se establece los papeles de funcionamiento de cada uno de los actores de un plan y un fondo de pensiones, desde la entidad gestora hasta la depositaria.

¿Quién regula los planes de pensiones?

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones o DGSFP es la encargada de supervisar y regular el mercado de planes de pensiones. Este organismo depende de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la empresa, adscrita al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.

Las funciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones referentes a planes de pensiones (también se encarga de regular todo el sector asegurador) son:

  • La preparación e impulso de proyectos normativos en las materias de competencia de la propia DGSFP.
  • La protección administrativa a los asegurados, beneficiarios, terceros perjudicados y partícipes en planes de pensiones mediante la atención y resolución de las reclamaciones y quejas presentadas contra las entidades y sujetos sometidos a su supervisión.
  • Contestar a las consultas formuladas en materia de seguros y reaseguros privados, mediación en seguros y reaseguros privados y gestoras y planes y fondos de pensiones. La supervisión financiera, mediante la comprobación de los estados financieros contables, el análisis económico financiero, la revisión del cumplimiento normativo, y la revisión y evaluación de los riesgos y de la solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras y grupos de entidades aseguradoras y reaseguradoras.
  • La supervisión de las conductas y prácticas de mercado de las personas y entidades que operen en relación con los planes y fondos de pensiones, así como de las entidades gestoras de fondos de pensiones.

¿Quién gestiona los planes de pensiones en España?

La primera distinción nos lleva a romper con uno de los errores más comunes: no diferenciar entre el plan de pensiones y el fondo de inversión cuando son dos figuras diferentes.

En este sentido, ya hemos visto en qué consiste el plan de pensiones. Desde un punto de vista legal, el plan es el documento que el ahorrador firma con la entidad financiera, y que recogerá las condiciones específicas del acuerdo entre ambas partes. Es, por así decirlo, el vehículo que comercial del fondo de pensiones.

En este sentido, la entidad gestora es la que tomará las decisiones de inversión respecto al patrimonio del plan.

¿Qué son los fondos de pensiones?

De forma muy resumida, un fondo de pensiones es el brazo inversor del plan. Se trata de un instrumento creado ex profeso para el plan. Tanto es así que el artículo 2 de la Ley de planes y fondos de pensiones, explica que los Fondos de Pensiones son patrimonios creados al exclusivo objeto de dar cumplimiento a Planes de Pensiones cuya gestión, custodia y control se realizarán de acuerdo con la presente Ley.

En realidad, el fondo de pensiones se encarga de gestionar el dinero a un plan de pensiones, de definir la estrategia de inversión. En este sentido, su funcionamiento es bastante similar al de un fondo de inversión al uso, como también lo son las figuras que participan en él.

Existen diferentes tipos de fondos de pensión con políticas de inversión muy definidas. De esta forma, el ahorrador sabe cómo se va a invertir su dinero y que la distribución general de activos estará en línea con su perfil de inversión (si no lo conoces, en este enlace puedes averiguar el tuyo: conoce tu perfil inversor).

¿Quién garantiza los planes de pensiones?

El dinero de las cuentas y depósitos que tienes en el banco está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que se encargará de devolver hasta 100.000 euros por cliente y cuenta en caso de quiebra de la entidad. ¿Ocurre lo mismo con los planes de pensiones?

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones es quien se encarga de supervisar los planes de pensiones, pero en ningún momento asegura su capital. Esto no quiere decir que puedas perder todas tus aportaciones en caso de quiebra de la entidad, ni mucho menos. La forma en la que funcionan los planes de pensiones está pensada para evitarlo.

Para asegurarse de que tu dinero está a salvo, el patrimonio del plan queda fuera del balance de la entidad gestora y depositaria. En otras palabras, si la gestora quebrase, tu dinero seguiría intacto y seguirías siendo partícipe del fondo de pensiones, cuyo capital estaría intacto.

Por desgracia, esto no quiere decir que no existan riesgos. Puedes perder dinero con un plan de pensiones, ya que la evolución de tu plan de pensiones dependerá del mercado y de los activos en los que esté invertido tu dinero, ni más ni menos. Si la selección no es adecuada, el valor del plan (de tus derechos consolidados) caerá.

Los únicos planes de pensiones que aseguran a los partícipes recuperar las aportaciones realizadas son los planes de pensiones garantizados. Estos productos te garantizan que tendrás todo el dinero que has ahorrado a la fecha de vencimiento, El truco es que esta garantía de devolución de todo el capital sólo se aplica a fecha de vencimiento. Para que lo entiendas mejor, este tipo de planes tiene fecha de caducidad y solo si esperas estará tu capital garantizado. En caso de querer traspasar el plan antes de tiempo lo harás según su evolución en ese momento ¡Y podría estar en pérdidas!

Plan de pensiones ¿sí o no?

Como todo producto de ahorro para la jubilación a largo plazo, los planes de pensiones tienen ventajas y desventajas. Estas características concretas son las que hacen que sean o no adecuados para el inversor. En otras palabras ¿Interesa un plan de pensiones? Pues dependerá de los objetivos financieros que tengas y de tu situación personal.

Para empezar, debes tener claro que los planes de pensiones están pensados para el ahorro a largo plazo. Como explicamos más adelante, uno de los inconvenientes del plan es su falta de liquidez. Para que lo entiendas mejor, no podrás recuperar tu dinero cuando quieras. Si inviertes en un plan debes saber que tu dinero estará retenido por lo menos durante 10 años en el mejor de los casos.

A cambio de esta falta de liquidez disfrutarás de las dos grandes ventajas de los planes de pensiones: podrás desgravar por tus aportaciones (más adelante te damos más información) y podrás aprovechar el interés compuesto.

Si necesitas rebajar tu base fiscal y tienes claro que quieres ahorrar a largo plazo, los planes pueden ser para ti, aunque también hay alternativas a los planes como fondos de inversión, PIAS, Unit Linked e incluso la bolsa, como veremos más adelante.

¿Qué tener en cuenta al contratar el plan de pensiones?

Hay cuatro factores claves para elegir un plan de pensiones y son los siguientes:

  • Pensar en nuestro perfil y objetivos. Esto es básico. No es lo mismo invertir con 20, 30, 40 o 50 años. El horizonte de inversión es diferente y por lo tanto también deberá serlo el tipo de plan a elegir. Si eres joven quizás te interesa más un plan que invierte más en acciones, que a largo plazo sigue siendo la opción más rentable para las carteras. Si eres algo mayor, deberías intentar asegurar un poco más porque es posible que necesites rescatar el plan pronto y no quieras correr el riesgo de una repentina corrección de mercado. Como recomendación general, que no siempre tiene que valer para todo el mundo, la cartera de una persona joven tenderá a ser más arriesgada que la de otra que tiene más cerca su jubilación.
  • La rentabilidad es clave. El mundo de los planes de pensiones no destaca precisamente por las rentabilidades en la mayoría de los planes. Esto obliga a elegir bien porque son pocos los que tienen muy buenos números y el coste de oportunidad suele ser elevado. Lo de seguir la manada tampoco funciona aquí. Lamentablemente, los planes de pensiones con más partícipes no suelen ser los más rentables… Los números dicen que la mayoría de ahorradores no eligen el plan por su rentabilidad, sino porque se dejan llevar por el producto que les ofrecen o por los regalos. Y no debería ser así. Una vez tengamos claro el perfil, deberíamos elegir los planes de pensiones con mejor y más consistente rentabilidad a los diferentes plazos. En esta píldora puedes ver los detalles de tu plan, incluida su rentabilidad y en qué invierte.
  • Comisiones competitivas. Si un plan puede acompañarte durante décadas (no siempre tiene por qué ser así), conviene pararse a pensar cuánto pagas en comisiones. Cuanto más altas sean menos crecerá tu dinero y más crecerá la cuenta de resultados del banco. Las comisiones de los planes están reguladas por ley, pero aun así existen grandes diferentes. En esta píldora puedes averiguar cuántas pagas y cómo afectará a tu ahorro a largo plazo.
  • No decidas por los regalos. Es muy habitual que las entidades ofrezcan regalos y bonificaciones por cambiar de plan de pensiones o contratar uno nuevo. Nunca lo hagas. Para empezar el regalo nunca será gratis, sino una retribución en especie porque la que, además, deberás pagar impuestos. Cuando un plan viene con un regalo muy caro es posible que su rentabilidad sea menor que la de otros planes. Lo mejor es elegir el plan de pensiones por los factores antes comentados, que se ajuste a nuestro estilo, que esté entre los mejores de su categoría en rentabilidad y que tenga comisiones ajustadas. Si después de hacer esta selección, resulta que el que mejor nos sale además nos da un regalo, miel sobre hojuelas. Pero ya les digo yo que esto no suele suceder. El mejor regalo que te puede ofrecer un plan de pensiones es una buena rentabilidad a largo plazo.