Review profesional
Sergio Valverde Cabo Consultor financiero opina
Publicado hace 2 días
¿Tiene sentido invertir en Tikehau 2031 dentro de una cartera diversificada?
Tikehau 2031 puede resultar interesante para quien busque renta fija con un horizonte temporal concreto, pero creo que antes de invertir conviene entender bien de dónde puede salir su rentabilidad y qué riesgos estamos asumiendo para conseguirla.
El fondo tiene como objetivo superar una rentabilidad anualizada del 3,65%, neta de comisión de gestión, durante un periodo de inversión de al menos siete años, con horizonte hasta finales de 2031. Sin embargo, esto no significa que el capital esté garantizado ni que quien invierta hoy vaya a obtener necesariamente esa rentabilidad.
La clave está en la composición de la cartera. Al menos el 70% debe estar invertido en deuda high yield y puede llegar a tener hasta un 25% en bonos contingentes convertibles, los conocidos CoCos. Es decir, aunque figure con un nivel de riesgo 3 sobre 7, no estamos ante una renta fija especialmente conservadora.
A 31 de julio de 2026 la cartera tenía una calificación media BB, una duración modificada cercana a 3 años y una rentabilidad a vencimiento aproximada del 5,7%. Además, estaba diversificada entre más de 120 emisores. Son cifras interesantes, pero esa rentabilidad no es gratuita: más del 80% de la cartera estaba situada por debajo del grado de inversión.
También hay que tener en cuenta los costes. Esta clase tiene unos gastos de gestión y administración cercanos al 0,85% anual, además de costes de transacción. Y existe una comisión de éxito del 10% sobre la rentabilidad anual, neta de comisión de gestión, que supere el 3,65%, utilizando un periodo de referencia de cinco años.
Por eso no debemos confundir ese 5,7% de rentabilidad a vencimiento de la cartera con la rentabilidad que finalmente recibirá el inversor. Habrá que descontar costes, posibles impagos y tener en cuenta cómo evolucionen los bonos durante los próximos años.
¿Significa esto que sea un mal fondo? No necesariamente. Para alguien que tenga un objetivo financiero alrededor de 2031, pueda mantener la inversión durante ese periodo y quiera asumir riesgo de crédito para buscar una rentabilidad superior, puede tener sentido dentro de una cartera diversificada.
Pero no lo utilizaría como sustituto de liquidez ni asumiría que por tener “2031” en el nombre estamos ante una inversión especialmente segura.
Antes de incorporarlo revisaría cuánto high yield tenemos ya en nuestra cartera, qué capacidad tenemos para soportar pérdidas durante el camino y, sobre todo, si 2031 coincide realmente con alguno de nuestros objetivos financieros.
Porque no se trata solamente de encontrar un fondo con una rentabilidad atractiva. Se trata de saber qué riesgo estamos asumiendo para conseguirla y si ese riesgo tiene sentido dentro de nuestra planificación y de nuestra cartera.