Además de ser una fuente de diversificación de carteras de inversión muy eficaz, el capital riesgo también supone la canalización de recursos financieros al sector real de la economía a través de los fondos que invierten en las empresas objeto de adquisición.

Las gestoras de capital riesgo españolas invierten de forma exclusiva en empresas del sector medio de la economía. Existen diversas métricas para calificar a una empresa como mediana. El Circulo de Empresarios las califica en función del número de empleados.

Otras publicaciones como la lista Cepymes500 se basan en métricas de ventas o Ebitda, incluyendo empresas que facturan entre €10 millones y €200 millones. Ascri, la patronal que agrupa a las gestoras de capital riesgo activas en España clasifica el middle market como aquél en el que se invierten entre € 10 y € 100 millones por transacción.

Sea cual sea la métrica que se use, donde si hay consenso es en el impacto económico y social que tienen las empresas medianas en la economía española, dado su enorme participación dentro del PIB del país.

Visto lo anterior, y partiendo de la premisa que las empresas medianas españolas pueden ser beneficiarias de las inversiones que se ejecutan desde los fondos de capital riesgo, resulta medular entender el impacto generado cuando se relacionan ambos sectores. Un estudio publicado en 2018 por Ascri en colaboración con el Instituto de Crédito Oficial (ICO)1 arroja datos interesantes. 

El estudio mide el impacto del sector al analizar la variación que tienen distintas métricas de un grupo de empresas objeto de capital riesgo durante el periodo de análisis y luego las compara con un grupo similar de empresas que no recibieron inversiones de este tipo. Los resultados son incontestables: Las empresas participadas por el capital riesgo mostraron un crecimiento superior a las del grupo de control en: creación de empleo (+32.75%), ventas (+18.72%), Ebitda (+52.36%) y activos (+3.74%).

Las conclusiones del estudio podrían resumirse en:

  1. El capital riesgo genera empleo de forma persistente.
  2. Acelera el crecimiento de las empresas y mejora su rentabilidad.
  3. Fomenta la inversión.
  4. Brinda apoyo en periodos de crisis.

Lo anterior es relevante por varias razones: En primer lugar, porque el inversor en fondos de esta naturaleza sabe que más allá de la rentabilidad esperada de su inversión, los recursos invertidos serán canalizados hacia empresas con enorme potencial de creación de valor económico y social. La medición más reciente del tamaño de las inversiones de capital riesgo en relación con el tamaño de la economía (PIB) ubican a España por debajo de la media europea y muy atrás de países como Francia o el Reino Unido.

Dada la capacidad del capital riesgo de hacer crecer a las empresas en las que invierte y de generar empleo persistentemente, luce razonable promover el incremento de este tipo de inversiones y facilitar el acceso a esta clase de activos a una porción cada vez más amplia del público inversor.

Es en ese sentido que un vehículo con las características de un fondo de fondos juega un papel crucial. Un fondo de fondos acerca al inversor de poca experiencia o escaso conocimiento a una clase de activo que de forma individual difícilmente alcanzaría.

Rainforest Dunas Iberia Fund I es el primer y único fondo de fondos español cuyo activo subyacente son fondos primarios de capital riesgo españoles y portugueses. En tal sentido cumple una doble función: Por un parte permite al inversor posicionarse en una forma profesional y con relativo poco riesgo en un activo que ofrece rendimientos muy atractivos, y por la otra canaliza inversión hacia el tejido empresarial ibérico constituido mayoritariamente por empresas medianas.

 1 https://www.ascri.org/estadisticas-publicaciones/informes-de-impacto-economico-y-social-del-capital-riesgo/

 

Jorge Viera Landaluce, Managing Partner de Rainforest Dunas Capital