Dunas Capital
Dunas Capital
Dunas Capital: 10 años, 10 decisiones
Espacio patrocinado

Dunas Capital: 10 años, 10 decisiones

Me gusta
Comentar
Compartir

Diez años después de la constitución de la gestora Dunas Capital, la firma supera los 5.300 millones de euros bajo gestión. La cifra cuenta cuánto ha crecido. Estas diez decisiones cuentan algo más importante: cómo ha querido hacerlo.

Crecer suele consistir en añadir: patrimonio, productos, equipos, mercados. En gestión de activos, sin embargo, hay una pregunta anterior a todas las demás: qué no estás dispuesto a sacrificar para crecer.

Dunas Capital ha construido su primera década alrededor de esa tensión. Nació como gestora independiente y llega a su décimo aniversario con más de 5.300 millones de euros bajo gestión. Entre medias hubo tipos negativos, una pandemia, guerras, el regreso de la inflación y un endurecimiento monetario sin precedentes que obligó a cualquier filosofía de inversión a demostrar si servía también fuera del escenario para el que había sido concebida.

El aniversario se articula bajo el lema «Decisiones de 10. Desde hace 10». La secuencia no es casual: empieza por preservar porque es nuestra responsabilidad y termina con el cliente porque es nuestra razón de ser. Entre una y otra cabe casi toda la arquitectura del negocio: independencia, transparencia, análisis, prudencia, criterio, experiencia, gestión multiactivo y diversificación. Diez decisiones, pero una sola pregunta de fondo: cómo crecer sin olvidar qué se está intentando proteger.

01   Preservación del capital

Preservar no significa prometer que nunca habrá pérdidas. Significa ordenar el proceso para que la primera pregunta no sea cuánto puede ganar una inversión, sino qué puede salir mal. Una caída del 20 % exige después una subida del 25 % solo para volver al punto de partida: el riesgo no es una nota al pie de la rentabilidad; condiciona la capacidad de seguir componiendo capital.

En Dunas, esa idea está en el origen del modelo. Poner la preservación primero obliga a medir el coste de equivocarse antes de celebrar el potencial de acertar. La ambición no es pequeña: asumir riesgo cuando está pagado y conservar margen de maniobra cuando no lo está.

02   Gestora independiente

La independencia suena a atributo corporativo hasta que una decisión resulta incómoda. Entonces se vuelve operativa. Para Dunas, ha sido la base desde la que construir una oferta propia y mantener autonomía en la estrategia de inversión.

Esa libertad también elimina una coartada: el criterio debe sostenerse con argumentos propios, incluso cuando el mercado empuja en otra dirección.

03   Total transparencia

La transparencia es fácil cuando todo va bien. Se complica cuando hay algo difícil de contar: una rentabilidad por debajo de lo esperado, un riesgo que ha aumentado o una tesis que necesita más tiempo. Al incluirla entre sus diez decisiones, Dunas Capital la coloca en el terreno de la conducta, no de la decoración corporativa.

Explicar qué se pretende conseguir, qué puede salir mal y con qué horizonte se trabaja no elimina la incertidumbre. Hace algo más útil: evita que el cliente tenga que descubrirla después.

En otras palabras, la confianza se construye explicando la incertidumbre, en lugar de ocultándola.

04   Análisis riguroso

Toda inversión empieza siendo un argumento. El trabajo del análisis consiste en intentar romperlo: cómo genera caja el negocio, qué deuda soporta, cuánto crecimiento está ya descontado en el precio y qué tendría que ocurrir para que la tesis dejara de sostenerse.

Ese enfoque convierte el rigor en una disciplina de contradicción. No basta con encontrar razones para comprar; hay que buscar también las razones por las que sería mejor no hacerlo. En una casa que sitúa la preservación del capital primero, esa segunda parte del análisis es la que impide que una buena historia sustituya a una buena inversión.

05   Crecer con prudencia

La prudencia de una gestora se reconoce mejor cuando el negocio acelera. En 2025, Dunas incrementó su patrimonio bajo gestión en un 35 % y llegó al décimo aniversario por encima de 5.300 millones de euros. El crecimiento, sin embargo, no se ha planteado solo como una cuestión comercial.

David Angulo explica que la firma ha acompañado la expansión con inversión en sistemas, distribución, talento y gobierno corporativo. Ahí la prudencia deja de ser cautela y se convierte en infraestructura: construir antes de que el tamaño obligue a improvisar.

06   Mantener el criterio

«No buscamos anticiparnos a todo. Buscamos ser consistentes», escribe el CEO, David Angulo, en el mensaje del décimo aniversario. La frase importa porque consistencia no significa inmovilidad. Si cambian los hechos, debe poder cambiar la cartera; si cambia únicamente el ánimo del mercado, conviene entender primero qué ha cambiado de verdad.

Mantener el criterio puede significar esperar mientras otros compran, reducir una posición que todavía sube o abandonar una idea en la que ya se ha invertido mucho trabajo. La disciplina aparece precisamente cuando la decisión correcta no coincide con la decisión cómoda.

07   Integrar trayectorias

Dunas Capital cumple diez años, pero parte de la experiencia que hoy concentra empezó a construirse mucho antes. En 2016, la incorporación de Inverseguros sumó a la firma más de tres décadas de trayectoria en los mercados. Ocho años después, la adquisición de Gesnorte añadió otra forma de entender la gestión, construida alrededor de una idea especialmente afín a Dunas: la preservación del capital.

El valor de ambas operaciones no está únicamente en haber ampliado la compañía. Está en haber incorporado conocimiento, equipos y formas de invertir sin convertirlos en piezas aisladas. Esa experiencia acumulada se integra hoy en una toma de decisiones colegiada, donde las convicciones individuales se contrastan y el conocimiento se comparte.

08   Gestión multiactivo

A veces, la mejor forma de invertir en una empresa no está en su capital. Puede estar en su deuda o no estar en ella en absoluto. La gestión multiactivo obliga a comparar oportunidades que compiten por el mismo capital y a mirar la cartera completa, no cada posición como si viviera sola.

En 2017, Dunas-Inverseguros lanzó la gama Dunas Valor con un enfoque multiactivo apoyado en un modelo propietario de análisis fundamental denominado «Value-Cross Asset & Risk». La idea era coherente con el resto de la arquitectura: distintas clases de activo, análisis fundamental colegiado y una gestión del riesgo que presta especial atención a la pérdida de capital. La diversificación, así, no se mide contando posiciones; se construye entendiendo qué riesgo añade cada una.

09   Diversificar soluciones

La diversificación de Dunas no se ha quedado dentro de las carteras. También ha ocurrido en el propio negocio. La firma ha desarrollado capacidades en estrategias líquidas, activos alternativos, inmobiliario y deuda, ampliando la forma de responder a necesidades que no se resuelven con el mismo instrumento ni con el mismo horizonte.

Dunas Capital Alternatives y Dunas Capital Debt son parte visible de esa expansión. El punto no es llenar más estanterías. Es aceptar que un activo ilíquido, una cartera de renta fija o una operación de financiación exigen conocimientos, plazos y compromisos distintos. Diversificar soluciones tiene sentido cuando la complejidad añadida resuelve un problema real del cliente.

10   Clientes en el centro

Todo lo anterior puede ser sofisticado y, aun así, fallar si empieza por el producto en lugar de por el cliente. Dos inversores pueden buscar una rentabilidad parecida y necesitar soluciones distintas porque no utilizarán el dinero en el mismo momento ni pueden soportar la misma pérdida temporal.

Por eso «clientes en el centro» funciona como última decisión y como examen de las nueve anteriores. La independencia, el análisis, la prudencia, la experiencia o una oferta más amplia solo tienen sentido si mejoran la decisión que se toma con el patrimonio de cada cliente.

 

Preservar, en ese sentido, no es quedarse quieto. Es elegir qué merece crecer, qué conviene limitar y qué es mejor dejar pasar. Quizá esa sea la idea más exigente del décimo aniversario: que el capital no se protege rechazando el cambio, sino evitando que el crecimiento decida por ti.

Diez años después, Dunas Capital puede medir cuánto ha crecido. La próxima década traerá nuevas decisiones. Lo importante será que, cuando llegue el momento de mirar atrás, sigan respondiendo a la misma pregunta: qué merece la pena preservar para poder seguir creciendo.

 

 

0 ComentariosSé el primero en comentar