La Fed se toma una pausa, pero las subidas no han terminado: los Treasuries recuperan atractivo
Comentarios de Jenny Zeng, CIO de Renta Fija de Allianz Global Investors
- Esperamos que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios en la reunión de hoy 27 y mañana 28 de octubre.
- Una pausa puede dar tiempo para evaluar el impacto del endurecimiento de las condiciones financieras que ya está en marcha.
- Para los inversores, lo más importante es que los bonos del Tesoro estadounidense vuelven a ofrecer valor.
Esperamos que la Reserva Federal (Fed) mantenga los tipos de interés sin cambios en la reunión de hoy 27 y mañana 28 de octubre. Tras la subida de 25 puntos básicos (pb) de septiembre, que situó el rango objetivo de los fondos federales en el 3,75% - 4%, hay buenos motivos para que la Fed haga una pausa y evalúe en qué medida el endurecimiento de las condiciones financieras se está trasladando ya a la economía.
Sin embargo, los inversores no deberían confundir una pausa con un cambio de rumbo. La economía estadounidense se ha mantenido notablemente resistente a la subida de tipos de interés. La inflación ha vuelto a acelerarse, el mercado laboral sigue tensionado y el consumo y la inversión empresarial continúan sosteniendo el crecimiento. A ello se suman el encarecimiento de la energía y la fuerte inversión vinculada a la inteligencia artificial, que añaden presión inflacionista. En nuestra opinión, esto significa que la Fed todavía tiene trabajo por hacer.
Nuestro principal escenario sigue contemplando una subida de 25 pb en diciembre, seguida de otros 50 pb de endurecimiento en el primer semestre de 2027, lo que situaría el rango objetivo en el 4,5%-4,75%.
No obstante, para los inversores, la clave ya no es solo hasta dónde subirán los tipos, sino qué descuentan ya los mercados de bonos. A los niveles actuales de rentabilidad, la deuda pública ofrece una renta real razonable y, además, devuelve cierta protección a la cartera si aumenta la volatilidad de la renta variable.
Esto no significa que esperemos un repunte sostenido de los bonos del Tesoro. El crecimiento sigue siendo sólido, las emisiones son abundantes y el equilibrio entre oferta y demanda sigue siendo complicado. Pero el listón para invertir en bonos del Tesoro ha cambiado. Ya no necesitan una fuerte caída de las rentabilidades para justificar su lugar en una cartera: el propio carry puede ahora hacer buena parte del trabajo.
Hay otro cambio importante. Una Fed dispuesta a mantener una política restrictiva debería contribuir, en última instancia, a anclar las expectativas de inflación a largo plazo y a reducir la prima de riesgo de inflación de los bonos de mayor vencimiento. Por ello, nos convence menos la tesis de un mayor empinamiento de la curva de tipos.
Puede que la Fed se tome una pausa en octubre, pero no creemos que el ciclo de subidas haya llegado a su fin. Y eso no tiene por qué ser una mala noticia para los inversores en renta fija: unas rentabilidades más altas y un compromiso más firme con el control de la inflación están devolviendo el atractivo a los bonos del Tesoro estadounidense.