La evolución de los precios y su repunte a medida que el ciclo económico avanza sigue siendo uno de los elementos clave que condiciona el comportamiento de la curva de tipos. Esto lo vemos en la evolución de los indicadores que miden las expectativas de inflación, siendo el “breakeven” el más conocido. En el caso de EEUU este índice se encuentra en niveles muy elevados desde un punto de vista histórico, por encima de los máximos vistos en 2008, lo que tiene cierta lógica dada la evolución del ciclo en el país. En Europa, este indicador, aunque también ha subido de forma importante desde los mínimos de marzo de 2020, sigue lejos de lo que se consideraría normalidad.

En este entorno, no son pocos los inversores que buscan protegerse de las subidas de precios, y lo hacen mediante la inversión en bonos vinculados a inflación, es decir, bonos cuya rentabilidad va a estar ligada a la evolución de los precios. Sin embargo, estos bonos, incorporan en su valor estas expectativas que estamos comentando, por lo que solo tiene sentido la inversión en los mismos si estamos convencidos que la inflación que finalmente se va a producir estará por encima de lo que descuenta el mercado. Es importante, por tanto antes de tomar una decisión en este sentido, analizar que inflación descuenta el mercado y cuál es nuestra opinión sobre la misma, y en ello, la reunión del próximo jueves del BCE puede jugar un papel importante.

Cristina Gavín Moreno

Responsable Gestión Activa

Ibercaja Gestión