Pedro Lacambra, gestor de Ibercaja Small Caps, repasa los últimos cambios en cartera y analiza la evolución del fondo estos primeros meses del año en su carta trimestral.

 

Estimados partícipes de Ibercaja Small Caps,


Durante el primer trimestre de este año hemos visto como la volatilidad ha vuelto a los mercados. Los inversores, tras un largo período de volatilidades bajas fuera de lo normal, se ponen nerviosos cuando ésta vuelve a entrar en juego, pero en ocasiones se nos olvida que lo que era excepcional era la situación anterior. Y en este entorno de reaparición de volatilidad nos encontramos cómodos, ya que “a río revuelto, ganancia de pescadores”. Con las recientes caídas hemos aprovechado para aumentar posiciones en aquellos valores que nos gustan o en otros que teníamos en el radar y por valoración aún no habíamos podido entrar. Cuando los mercados corrigen tenemos que comprar aquello que ha sido castigado más de la cuenta y ser pacientes.

En este entorno, los índices de renta variable han dado rentabilidades negativas. EL MSCI Europe Small Caps, el Stoxx 200 Small Caps y el Euro Stoxx 50 corrigieron un -2.96%, -2,72% y -4,07% respectivamente. Ibercaja Small Caps cierra el trimestre con una rentabilidad del -4,87%.

A pesar de que no nos gusta quedarnos por debajo de nuestras referencias, nuestras inversiones son a largo plazo y no podemos sacar conclusiones anticipadas. Solo podemos hacer un seguimiento exhaustivo nuestras posiciones y ver qué valores en los que estamos invertidos han lastrado la rentabilidad y si eso se debe a un motivo puntual o estructural.

 

 

Durante este trimestre, en un principio, las caídas fueron ocasionadas por los miedos a los aumentos de tipos de interés. Los inversores en el mes de febrero se preguntaban si estábamos ante una mera recogida de beneficios o si, por el contrario, nos encontrábamos ante un cambio de tendencia, dado lo avanzado del ciclo económico. Posteriormente, tomaron el relevo las preocupaciones sobre el posible impacto que una posible guerra comercial entre Estados Unidos y China podría tener sobre el crecimiento global si esto se extendía a más regiones.

En cuanto al primer foco de volatilidad, pensamos que una subida de tipos, la cual va a ser gradual, y ocasionada por una mejora económica, no debería ser negativa para la renta variable. Así mismo, en lo referente a una guerra comercial, ni a Estados Unidos ni a China les interesa que esto ocurra. El primero tiene elecciones en Noviembre a la cámara de representantes, y no querrá llegar a ellas con una economía debilitada y unos mercados sufriendo correcciones. Así mismo necesita estar en buena sintonía con los chinos de cara a posibles negociaciones con Corea del Norte. El segundo, no debería hablar mucho, ya que no ha llevado a cabo gran parte de las reformas a las que se comprometió cuando entró en la Organización Mundial del Comercio en 2001. Con lo que actualmente tenemos sobre la mesa, 50bn $ en aranceles para 1300 exportaciones chinas (además de los 3bn $ que recaen sobre los metales), el impacto es limitado, ya que supondría solo un 0.1% del PIB chino. De ahí que tampoco esperemos fuertes reacciones. Pero como siempre digo, no considero que pueda hacer predicciones macroeconómicas precisas o saber que va a pasar desde el punto de vista geopolítico. Lo que sí puedo hacer es identificar posibles focos de volatilidad para aprovecharnos de ella. Mi tarea como analista y gestor es hacer números y saber si una compañía está lo suficientemente barata como para comprarla.

 

Podéis consultar los últimos movimientos en cartera y la carta completa a continuación Carta primer trimestre 2018 Ibercaja Small Caps.