Repaso a la evolución reciente de LFDE Absolute Return Credit SRI
Brice Perin, codirector de la división Fixed Income Specialties & Multi Asset; Henriette Le Mintier, gestora; y Grégoire Docq, CFA, gestor, de LBP AM, accionista de LFDE
El fondo LFDE Absolute Return Credit SRI es una cartera de rentabilidad absoluta que recurre a estrategias de deuda corporativa y tipos de interés con unos márgenes de maniobra amplios para adaptarse a los contextos de mercado. Este estilo de gestión, que no está limitado por un índice de referencia, explora un ingente universo de inversión formado por deuda pública, bonos corporativos, tipos variables, convertibles y derivados, entre otros. El acceso a semejante abanico de instrumentos permite sumar motores de rentabilidad y diversificación complementarios con independencia de los ciclos de mercado. En un contexto de inestabilidad e incertidumbres elevadas, las estrategias Absolute Return pueden posicionarse como una fuente de rentabilidades y diversificación dentro de una cartera y disponen de un arsenal eficaz para diversificar las inversiones en renta fija.
Operaciones realizadas
La cartera abordó 2026 con un enfoque prudente en un entorno de mercado que se nos antojaba caro por valoración. Así, procedimos a recoger beneficios, tanto en bonos corporativos como en tipos de interés, y esta reducción del riesgo se tradujo en una posición de liquidez cercana al 10 % de los activos (02.2026). El estallido del conflicto en Oriente Medio, que provocó tensiones inflacionistas y subidas de los rendimientos, creó puntos de entrada más atractivos. Así pues, reinvertimos la liquidez disponible priorizando los plazos cortos, es decir, con fechas de vencimiento próximas, con el fin de mantener la visibilidad en un entorno de incertidumbres macroeconómicas y geopolíticas.
Durante la primavera y el verano, el ascenso continuado de los rendimientos generó oportunidades. El fondo acompasó este movimiento reduciendo de forma progresiva las estrategias de cobertura (las que permiten proteger una parte de la cartera) que había instaurado anteriormente en materia de tipos de interés. Este aumento de la sensibilidad se llevó a cabo principalmente mediante la recompra de coberturas en Alemania, mientras que las protecciones en Francia se mantuvieron a la vista de las persistentes incertidumbres políticas.
Paralelamente, mientras los mercados de bonos corporativos seguían mostrando una notable resistencia, al igual que las bolsas, el trabajo de disminución del riesgo dentro de la cartera continuó y se sustanció en una menor exposición al segmento High Yield, así como en una reducción general de los vencimientos. No obstante, mantenemos una convicción elevada en el sector financiero, que en nuestra opinión sigue ofreciendo un binomio riesgo-rentabilidad especialmente atractivo.
A finales de septiembre, la cartera disponía de un nivel de sensibilidad a los tipos de interés y a la deuda corporativa que, a nuestro juicio, constituye un punto de equilibrio adecuado para beneficiarnos de las condiciones que ofrecen los mercados de renta fija, evitando al mismo tiempo una exposición excesiva a los segmentos de la curva que ofrecen menos remuneración en un contexto de aplanamiento persistente de los vencimientos largos.
Estrategia de inversión
Al disponer de un amplio margen de maniobra en materia de sectores y calificaciones crediticias, y al recurrir a los productos derivados de que dispone, el fondo gestiona sin restricciones su sensibilidad a la deuda corporativa y a los tipos de interés. Las diferentes estrategias desplegadas permiten optimizar su posicionamiento, en un marco de riesgo controlado y con una volatilidad inferior al 3 %. De este modo, se aúnan flexibilidad y diversificación, con independencia del ciclo de mercado.