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Los riesgos no se han disipado, pero ahora están mejor valorados por el mercado
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Los riesgos no se han disipado, pero ahora están mejor valorados por el mercado

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Los riesgos financieros y geopolíticos están lejos de haberse disipado en los últimos meses. Pero el mercado ahora los ha incorporado mejor dentro de la valoración de ciertos activos, como los bonos y la renta variable. Así lo cree Ismael García Puente, director adjunto de Estrategia de Inversión de Mapfre AM, en la entrevista que Radio Intereconomía dedica cada mes a la presentación del informe RoadMap.

Los movimientos en bonos y Bolsa, no obstante, no alteran el escenario central que el equipo de análisis y estrategia de Mapfre AM mantiene para el conjunto del año, con un crecimiento más alto de lo previsto por el consenso del mercado. Este contexto será bueno para empresas e inversores, pero dejará menos margen de actuación a los bancos centrales, de cara a bajar tipos de interés.

Un escenario de mayor crecimiento empujará los precios al alza y ¿obligará a alargar en el tiempo una política monetaria más restrictiva? En opinión de García Puente, el actual entorno de tipos es alto si se compara con la década precedente, pero no lo es si se amplía el rango temporal. En cualquier caso, el margen de acción de los bancos centrales será limitado porque “hay una parte de la inflación que depende de factores estructurales, como los precios energéticos, que dependerán más de lo que pase en Irán y no tanto de lo que haga el BCE”, añade.

“No estamos con el consenso de mercado en el sentido de que esperamos menores alza de los tipos por parte del BCE, porque esas subidas no van a afectar a buena parte del nivel de precios. Otra cosa es la parte larga de la curva, donde entran factores más estructurales”, matiza.

El momento de la deuda se está haciendo más complejo. Por un lado, hay factores estructurales, como son los volúmenes elevados de endeudamiento público, la existencia de países con necesidad de financiar importantes déficit y la creciente competencia por la financiación entre estados y empresas. ¿Cómo compiten? Ofreciendo rentabilidades más altas. Esto ocurre en paralelo a una menor demanda global por la deuda a largo plazo, con los fondos institucionales reduciendo su apetito por la duración.

“No vemos que compense la rentabilidad que ofrecen los emisores de deuda de menor calidad con respecto a los de mayor calidad”, añade García Puente. “Preferimos estar en tramos más cortos de la curva que en esos bonos que pueden sufrir más de un endurecimiento de las condiciones monetarias. Es lo que se ha empezado a ver en los bonos triple C, sufriendo bastante volatilidad. Si el crecimiento cae un poco o los tipos siguen subiendo, las compañías con balances menos saneados empezarán a sufrir”, anticipa.

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