Estos años de transformación están definiendo un nuevo statu quo tras una crisis que afectó de forma especial a los países del sur de Europa: los PIGS. El acrónimo con toda su carga despectiva reflejaba las economías problemáticas de Portugal, italia, Grecia y España.

 

Lastrados por problemas de competitividad, deuda , debilidad institucional y corrupción, los PIGS se hundieron en la crisis, mientras que el norte de Europa despegaba.Las necesarias reformas de sus economías obligaron a ajustes salariales para recuperar competitividad y sus estados endeudados tuvieron que recortar gastos presionados para controlar los déficits fiscales que trajó la depresión.

 

Tras el paro, las caídas salariales y los recortes llegó la siguiente plaga: los populismos y en el caso español, los nacionalismos. Nada no visto ya antes en la historia de Europa en que estas fuerzas destructivas si no se controlan acaban conduciendo a la violencia y a la guerra.

 

De los PIGS empezó descarrilando Grecia, con una economía atrasada y una clase política mentirosa y corrupta, cayó en manos del populismo y comprobó que la libertad limita con los recursos y que en este mundo uno es libre hasta donde su dinero se lo permite.

 

Acaba de caer Portugal, que tras mantener el pulso reformista, se ha desfondado y con un nuevo gobierno social-populista retrocederá desandando el camino avanzado.

 

En Italia parece que han comenzado las reformas con un gobierno comprometido en esa dirección que en su avance  se topará pronto con el populismo. El nacionalismo del norte también está a la vuelta de la esquina. Italia inicia el camino con retraso presionada por una deuda explosiva ( camina al 150 % del PIB ) y topando con las primeras resistencias sindicales, populistas y nacionalistas.

 

España es el alumno aventajado del grupo.Inició las reformas sin convicción en el último tramo del gobierno Zapatero y apretó el acelerador de la agenda reformista con el gobierno Rajoy. La economía y la confianza despegan con claridad y las resistencias populistas están a la baja.El nacionalismo catalán, en minoría, va quedando atrás sumido en sus problemas de corrupción, personalismos y radicalidad. Sin eco internacional se cronificará en las  zonas más atrasadas de Cataluña.

 

España tiene la oportunidad de salir reforzada de la crisis con un gobierno que refuerce y limpie las instituciones, invierta en educación e impulse una economía abierta al mundo. España liderará el sur de Europa, será la tercera economía de la zona euro y los PIGS perderán la “S”.