Hay muchos impuestos que dependen de las comunidades autónomas, pero ninguno es tan dispar ni tan polémico como el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. La factura fiscal por heredar varía enormemente dependiendo de la región en la que viviese el fallecido y del grado de parentesco, entre otras cosas.

No es lo mismo heredar en Canarias que hacerlo en Madrid o en Galicia, donde además cuentan con la figura del pacto sucesorio para heredar en vida. Tampoco lo es hacerlo como hijo o nieto que como tío, hermano, sobrino y no digamos ya como familiar. La norma general es clara, cuanto más lejano sea el grado de consanguineidad o parentesco, más habrá que pagar. Lo mismo ocurre con el patrimonio preexistente, cuanto más tengas antes de heredar, más pagarás.

A partir de ahí y como buen impuesto progresivo, la cuota que pagas aumenta también en función del patrimonio que recibas. A más dinero, mayor porcentaje se quedará Hacienda, desde un 7,65% hasta un 34% sin incluir bonificaciones ni reducciones, habituales en muchas comunidades autónomas.

Donde es más barato heredar

La factura final del Impuesto de Sucesiones va a depender en buena medida de lo que heredes. Y es que dentro de las bonificaciones hay algunas especiales para vivienda, por ejemplo. Con la norma estatal se puede aplicar una reducción del 95% en la base imponible por la casa hasta un máximo de 122.606 euros.

Además, muchas comunidades autónomas suman bonificaciones de hasta el 99% en la transmisión de vivienda habitual. Eso sí, algunas como Madrid también incluyen el peaje de no poder la casa heredada en 5 años si aplicas la bonificación.

Más allá de la vivienda, la principal diferencia entre comunidades suele estar del lado de las bonificaciones y las deducciones. Esto es lo que pagarás función del grupo de familiares en el que te encuentres.

Así, los herederos dentro del Grupo I, que incluye a los descendientes menores de 21 años, apenas pagan impuestos por heredar en Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia, Extremadura, Madrid, Murcia o La Rioja. Todas estas comunidades incluyen bonificaciones en la cuota que pueden llegar al 99% como en Madrid o Galicia, mientras que en Cantabria la bonificación es directamente del 100%, igual que en Aragón, aunque ahí el máximo a heredar es de 3 millones de euros.  

En otras regiones como en Andalucía o Castilla y León aplican reducciones al importe a heredar, de manera que no se pagan impuestos si no se supera una determinada cantidad en la herencia. La más alta es la de Andalucía, con 1.000.000 de euros, lo que asegura que sólo los grandes patrimonios paguen.

El Grupo II es donde figuran los ascendientes, descendientes y el cónyuge. En otras palabras, hijos mayores de 21 años, nietos, cónyuge y nietos del fallecido. De nuevo, ha comunidades donde la carga fiscal es mínima, como en el caso del País Vasco, Canarias, Cantabria, Extemadura, Madrid, Murcia y la Rioja bien gracias a bonificaciones o a una cuota fija de apenas el 1,5%, como en el País Vasco.

También es limitado el impacto en Andalucía y Castilla y León, que mantienen las ventajas del anterior grupo, así como en Aragón, con una reducción de 500.000 euros y en Asturias y Galicia, donde las bases imponibles inferiores a 300.000 y 400.00 euros no pagan impuestos y además cuentan con tipos reducidos. En esta línea Baleares cuenta con una tarifa de solo el 1% hasta una base de 700.000 euros.

Los Grupos III y IV son los que menos ventajas fiscales tienen al heredar. Dentro del primero figuran los hermanos, sobrinos y tíos, así como los ascendientes y descendientes por afinidad. En el segundo estarían los colaterales de cuarto grado como primos y demás personas distintas que hereden. La comunidad más beneficiosa con diferencia es Canarias, que establece una bonificación del 100%. Le sigue Madrid con bonificaciones del 15% para hermanos y del 10% para tíos y sobrinos.

En este enlace de aherencias puedes ver las bonificaciones concretas por cada región y grupo en el Impuesto de Sucesiones. Así te será más fácil saber a cuánto ascenderá la herencia. Y si no sabes qué hacer con ella, hay diferentes formas de invertir la herencia dependiendo de cómo la recibas.

Más allá de tener claro cuánto puedes ahorrar dependiendo de las bonificaciones, la mejor forma de pagar menos por heredar es seguir estos consejos para planificar la herencia.