Pensiones que no tributan en el IRPF

Hacienda aprieta, pero no ahoga, especialmente a los pensionistas. Existen una serie de pensiones exentas en el IRPF. Se trata de ingresos por los que no habrá que tributar en la declaración de la renta. El resultado es que ese dinero no pagará impuestos y será íntegro para ti.

¿Cuáles son esas pensiones exentas en el IRPF? Sólo unas pocas y todas referidas a excepciones concretas. Y es que, con carácter general, todas las pensiones y la gran mayoría de ingresos pagan impuestos al hacer la declaración de la renta.

En este sentido, las pensiones públicas se consideran como un ingreso de trabajo a efectos de IRPF. Es decir, salvo excepciones se sumarán a otros ingresos como tu sueldo. Además, cuando se trate de una pensión privada proveniente de un plan de pensiones, será como un segundo pagador para Hacienda y eso afectará a tu obligación de presentar la renta.

Con las rentas exentas no ocurre lo mismo. Se trata de ingresos por los que no hay que tributar y que Hacienda no tiene en consideración a la hora de sumar los ingresos mínimos por los que hay que hacer la renta. De forma resumida, éstos son de 22.000 euros con un solo pagador y 14.000 euros cuando hay dos o más pagadores y has percibido más de 1.500 euros del segundo y siguientes pagadores. 

Pensiones exentas de tributar

Dentro de las rentas exentas de tributar en el IRPF hay hasta cinco ingresos que entran dentro del ámbito de las pensiones, son los siguientes

Pensiones de incapacidad permanente y gran invalidez

Este tipo de pensiones están exentas de tributar en la renta. Esto incluye tanto las pensiones de incapacidad de la Seguridad Social como las de entidades privadas que sustituyan a las primeras. En otras palabras, las pensiones de los seguros privados de accidente, vida, coche…

El límite de esta prestación está en el máximo que reconozca la Seguridad Social. La cantidades excedentes tributarán como rendimientos del trabajo. 

Aquí también se incluyen las pensiones de la Seguridad Social y las Clases Pasivas a favor de nietos y hermanos menores de 22 años o incapacitados para todo trabajo.

Además, al cumplir los 65 años estas pensiones se convertirán en pensiones de jubilación, aunque por su procedencia, seguirían estando exentas de tributar.

Pensiones de orfandad

Las pensiones por orfandad no tributan en la declaración de la renta.

Prestaciones derivadas de actos de terrorismo

Las pensiones y prestaciones derivadas de actos de terrorismo están exentas de tributar en la declaración de la renta. Esto incluye las pensiones de viudedad que deriven de actos de terrorismo.

Tampoco tributarán las pensiones a personas lesionadas o mutiladas por la Guerra Civil (1936/1939) del régimen de Clases Pasivas del Estado o por legislación específica

Pensión a favor de familiares por incapacidad absoluta de su titular

La pensión a favor de familiares también está exenta en caso de incapacidad permanente absoluta o de gran invalidez, además de si deriva de actos de terrorismo. Además, también quedan exentas de tributación las prestaciones a favor de familiares menores de 22 años.

Prestación familiar por hijos a cargo o acogimiento de menores

En este punto ya no hablamos de pensiones sino de prestaciones o ayudas que el Estado otorga en casos concretos. Es lo que también ocurre con la fiscalidad de la baja por maternidad y paternidad, que no tributa en la renta.

A estas se suman las cantidades percibidas por acogimiento de personas con discapacidad y las ayudas económicas a personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65%.

Si tu pensión no se encuentra dentro de estas excepciones, deberás tributar por ella al hacer la renta. Aquí puedes ver todo lo que necesitas saber como pensionista para hacer la renta.