Empiezo diciendo que hasta ahora he sido más un falso profeta que otra cosa con el tema de la renta fija, que no sólo la supuesta burbuja sigue viva, sino que además su volumen ha seguido creciendo las últimas semanas. 

Pero hete aquí lo que hemos visto en la última semana en los mercados de deuda. Sobre todo en la deuda soberana. Todo lo considerado como muy seguro ha tenido una fuerte caída repentina, como mostraba esta mañana JPMorgan AM en este artículo.

En lo que llevamos de octubre, el rendimiento del bono alemán a 10 años, el referente para los inversores que anhelan seguridad, ha pasado de moverse en niveles negativos del -0,139% hasta el 0,55% positivo actual. 

La pequeña sacudida también ha afectado al resto de emisiones. Así, el rendimiento del bono español a 10 años se ha ido del 0,88% hasta el 1,113%. A priori, no parece gran cosa. Pero visto en perspectiva ha sido el mayor susto en el mercado de renta fija de los últimos meses (Sepan los neófitos que el precio se mueve en sentido contrario a la rentabilidad. Es decir, que cuando sube el rendimiento baja el precio de los bonos que usted o su fondo tienen en cartera). 
 

Por ejemplo, el ING Direct Fondo Naranja Renta Fija en la última semana ha tenido una caída del 0,5% en su valor liquidativo, con datos a 13 de octubre. Todavía gana más de un 3% en 2016, eso sí. Y ojalá siga así, vaya, por los muchos partícipes que tiene el fondo. 

En fin, en mi opinión lo normal debería ser esto en el futuro, no el mercado totalmente tranquilo de subidas que ha llevado a casi todas las emisiones y casi todos los fondos de renta fija a máximos históricos.