Os daré los argumentos que le doy a mis clientes. 
España es de los pocos países (sino es el único) donde aún se contratan seguros de decesos. Tradicionalmente llamado “el de los muertos” o el “santo entierro”. 
Este producto es consecuencia de una escasa cultura de ahorro que hace temer el momento del fallecimiento como un gasto imprevisto que obliga a hacer un desembolso a los familiares. De ahí la contratación de este seguro que por tradición se “contagia” de padres a hijos. Es más, normalmente este seguro es un “regalito no deseado” que un día te encasquetan tus padres diciendo...”bueno, ya sabes, a partir de ahora el seguro de los muertos lo pagas tu, o si no lo quieres lo das de baja”. Y en esas circunstancias, casi nadie lo cancela, por lo que pudiera ocurrir. 
En el resto del mundo, la tradición es enseñar a los hijos a ahorrar desde que se empieza a trabajar. Primero, para complementar la jubilación, y en segundo lugar, para hacer frente a imprevistos como el que hemos comentado. Que por cierto no tiene nada de imprevisto. Si hay algo seguro en la vida, es que a todos nos llegará la hora. 
Cuando alguien tiene cultura de ahorro, es fácil que a los 30 años de edad disponga de esos 3000 o 4000€ que cuesta un entierro, por lo que no tiene sentido seguir pagando la cuota de un seguro de decesos hasta los 90 años. 
Por norma general las cuotas abonadas por este seguro, bien invertidlas darían para pagar 10 o más entierros.
En segundo lugar, el seguro de decesos no tiene sentido para quien dispone de un seguro de vida.

La mayoría de los seguros de vida ya incluyen un adelanto de 3000€ en caso de fallecimiento para que los familiares hagan frente a los gastos del entierro. 
En mi opinión, el seguro de decesos es innecesario para quien cuenta con cultura de ahorro e incompatible con los seguros de vida y ahorro. 
Poniendo como ejemplo a una persona de 30 años, tras el estudio de sus circunstancias personales le propondría un seguro de vida que proteja cualquier imprevisto a corto plazo (10 o 20€ al mes) y un seguro de ahorro (PIAS) que le asegure un capital a largo plazo (60 o 100€ al mes) 
Conforme crece el capital acumulado en el seguro de ahorro, iremos haciendo modificaciones. 
Al alcanzar los 4000€, podremos prescindir del seguro de decesos y sumar la prima que pagábamos al seguro de ahorro PIAS. 
Al mismo tiempo podremos ir reduciendo el capital asegurado en el seguro de vida y aproximadamente a los 50 años no lo necesitaremos, puesto que el capital acumulado en el PIAS ya cubrirá los gastos de decesos y las necesidades familiares ante un imprevisto. 
Este ejemplo variará si se empieza con más edad, pero también se puede solucionar. 

A vuestra disposición.