Cómo evitar pagar de más al comprar un fondo: las clases limpias

Cómo evitar pagar de más al comprar un fondo: las clases limpias

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Como en todo, al invertir, las comisiones son un elemento a tener en cuenta a la hora de seleccionar un producto, ya que implican que paguemos más o menos por un mismo servicio. Pero, además, en el caso de la inversión, las comisiones tienen el poder de reducir la rentabilidad, hasta tal punto que en algunos productos conservadores pueden ser la diferencia entre ganar dinero o perderlo. 

Comprar un móvil, una televisión o un ordenador en un sitio u otro puede implicar pagar más o menos por el mismo producto. Con el mundo de la inversión ocurre igual. Además, en el caso de los fondos de inversión en una misma tienda podemos encontrar el mismo producto con distinta etiqueta a precios diferentes. Las responsables de que pueda ocurrir esta situación son las clases de los fondos. 

Al analizar las comisiones de un fondo de inversión es posible descubrir que no solo se está pagando a la gestora, sino también a otros intermediarios, como los comercializadores o asesores financieros que cobran por la distribución del producto. Son las conocidas como retrocesiones y pueden hacer que acabemos pagando más a los responsables de su distribución que a la gestora. 

Clases limpias

Según datos de la CNMV, antes de la entrada de Mifid II, el 62% de lo que un inversor pagaba por un fondo de inversión en España iba a parar al vendedor del fondo. Pero el mayor problema no era ese coste, sino que el inversor lo desconocía por falta de transparencia en la comercialización. Con Mifid II, las comisiones ocultas desaparecen y da lugar a un nuevo concepto: las clases limpias.

Las clases limpias se caracterizan por no soportar retrocesiones, es decir las comisiones que sobran los distribuidores, y solo llevan implícitas de forma transparente las comisiones que cobra la gestora. Por lo tanto, permiten pagar menos por lo mismo. Y la diferencia para el inversor es clara. Por poner un ejemplo, un fondo tradicional de renta variable aplica una comisión de gestión que gira alrededor del 1,5%-1,75%. De ese 1,5% en torno a un 0,5% se paga en concepto de retrocesión y un 0,25% como descuento a las plataformas. Pues bien, con las clases limpias, la comisión de gestión que se paga es bastante menor, alrededor de un 0,75%.

Cómo identificar las clases limpias

A raíz de la entrada en vigor de MIfid II, las gestoras decidieron convertir sus clases institucionales en clases limpias o crear una clase a parte libre de retrocesiones. El problema es que no se pusieron de acuerdo en como identificarlas, por lo que el inversor a la hora de enfrentarse a la selección de una clase u otra sigue sin tener claro cuál de ellas es la limpia. Por ejemplo, Robeco la identifica con una F, Nordea y Schroders con una C o Amundi con una R. 

Una forma sencilla de no equivocarse a la hora de identificar las clases limpias es acudir a un comercializador que por política no ofrezca otras clases. Es el caso de EBN Banco. Desde su plataforma es posible adquirir más de 500 Clases Limpias de fondos de inversión de algunas de las mejores gestoras nacionales e internacionales, lo que equivalen, según la entidad, a más de 6.000 fondos comercializados por otros, ya que un mismo fondo puede tener más de 10 clases con comisiones distintas.

Encuentra tu fondo libre de retrocesiones en EBN Banco

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