Buffett, Ackman o Druckenmiller: ¿qué están comprando los grandes inversores? Google en el punto de mira

Buffett, Ackman o Druckenmiller: ¿qué están comprando los grandes inversores? Google en el punto de mira

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Buffett se lanza a por Google mientras Ackman y Tiger se largan: la guerra de los grandes fondos en un solo valor

La temporada de 13F del segundo trimestre de 2026 ha dejado una foto poco habitual: los grandes inversores estadounidenses no se ponen de acuerdo, y el mejor ejemplo tiene nombre propio. Berkshire Hathaway, el vehículo de Warren Buffett, disparó un 83% su posición en Alphabet, la matriz de Google, hasta convertirla en su tercera mayor inversión, valorada en unos 37.770 millones de dólares. En ese mismo trimestre, Tiger Global recortó su participación en el valor un 45% y Bill Ackman vendió lo que le quedaba. Todos miraban la misma acción, con movimientos diferentes.

El primer trimestre del año fue de concentración, con casi todo el mundo apretando en los mismos nombres. El segundo ha sido de desacuerdo. Debajo de las cifras hay una discusión sobre qué parte del negocio de la inteligencia artificial merece seguir en cartera, y ahí es donde algunos de los inversores más seguidos del mundo se han separado.

Qué es eso del 13F y por qué lo vigila el mercado

El 13F es el formulario que la SEC, el regulador bursátil estadounidense, obliga a presentar cada trimestre a los gestores institucionales que manejan más de 100 millones de dólares en acciones cotizadas en Estados Unidos. En él declaran qué posiciones tenían al cierre del trimestre. Es, en la práctica, una radiografía pública de las carteras de los grandes nombres de Wall Street, y por eso el inversor particular la mira con lupa cada tres meses.

Tiene dos límites que conviene recordar antes de sacar conclusiones. El primero es el retraso: el documento se publica hasta 45 días después del cierre del trimestre, así que la foto que vemos ahora corresponde a las posiciones a 30 de junio y puede haber cambiado desde entonces. El segundo es lo que deja fuera: el 13F recoge las posiciones largas en bolsa estadounidense, pero no la liquidez, las posiciones cortas, la mayoría de derivados ni las inversiones fuera de EEUU. Los 13F del segundo trimestre vencían el 14 de agosto, y ahí es donde arranca todo.

Alphabet, el valor que ha partido en dos a los grandes de Wall Street

Empecemos por Buffett, porque su movimiento es el que más ruido ha hecho. Warren Buffett, apodado el oráculo de Omaha y considerado el inversor más famoso del mundo, ha dirigido Berkshire Hathaway desde 1965 justo hasta este año, que cedió el puesto de consejero delegado a Greg Abel, aunque sigue teniendo la última palabra en inversiones. Es el gran referente del value investing: comprar buenos negocios a buen precio y mantenerlos durante años.

Pues bien, Berkshire sumó unos 48,1 millones de acciones de Alphabet en tres meses y elevó la posición hasta los 106 millones de títulos sumando las clases A y C. Con ello, Google se coloca como la tercera mayor apuesta del holding, solo por detrás de Apple (unos 66.000 millones de dólares) y American Express (unos 51.000 millones), y por delante de un histórico como Coca-Cola. Según recogió la CNBC, alrededor del 60% de las nuevas acciones se compraron directamente a Alphabet mediante una colocación privada.

13F BERKSHIRE HATHAWAY · Q2 2026

La cartera de Buffett: sus 10 mayores posiciones

Valor de mercado a 30 de junio de 2026, en miles de millones de dolares. Alphabet suma las clases A y C. Cartera total declarada: 299.300 millones en 29 posiciones. Fuente: formulario 13F de Berkshire Hathaway (SEC).

El detalle jugoso es de quién partió la idea. Buffett cedió el puesto de consejero delegado a Greg Abel a comienzos de 2026, así que este es apenas el segundo 13F de la era post-Buffett. Pero el propio oráculo de Omaha se encargó de aclarar de quién era la firma: "La inicié yo", zanjó en una entrevista con la CNBC, al confirmar que la apuesta por Alphabet fue decisión suya.

El movimiento llega, además, con Berkshire comprando acciones en neto por primera vez en catorce trimestres, tras años sentado sobre una montaña de liquidez que ronda los 365.000 millones de dólares.

¿Qué más hizo Berkshire Hattaway más allá de Google? Nueva pica en la constructora D.R. Horton, salida total de Constellation Brands, recortes fuertes en Capital One (-58%), Nucor (-52%), Kroger (-22%) y Bank of America; subidas en Delta (+44%), Lennar (+30%) y Macy's (+142%); recompra de ~4.500 millones de acciones propias y compra de la constructora Taylor Morrison (~6.800 millones).

Mientras Berkshire cargaba, Tiger Global, el fondo tecnológico de Chase Coleman (formado en la escuela del legendario Julian Robertson), pasaba de 10,63 a 5,81 millones de acciones de Alphabet, un recorte del 45% que hundió el valor de su primera a su cuarta posición. Bill Ackman, que ya había liquidado cerca del 95% de su participación en el primer trimestre, vendió el resto y borró Alphabet de la cartera de Pershing Square.

Stanley Druckenmiller, uno de los grandes inversores macro de la historia (fue la mano derecha de George Soros en la apuesta que "rompió el Banco de Inglaterra" en 1992) hizo el camino inverso: había vendido hasta la última acción de Google en el primer trimestre y en el segundo abrió una posición nueva de 336.300 títulos, unos 120 millones de dólares. La misma acción, cuatro lecturas distintas.

La rotación dentro de la IA: del 'Mag 7' a los chips

El otro gran hilo del trimestre no fue salir de la inteligencia artificial, sino bajar por su cadena de suministro. Varios gestores recortaron a las grandes tecnológicas más conocidas para meter dinero en semiconductores e infraestructura. El caso más gráfico es Coatue Management, el fondo tecnológico de Philippe Laffont: sus cinco mayores posiciones son ahora Taiwan Semiconductor, Lam Research, Micron, SpaceX y Applied Materials. Multiplicó por casi diecinueve sus acciones de Micron, abrió posiciones nuevas en Intel y Cerebras, y dejó a Nvidia caer hasta el decimoquinto puesto de su cartera.

Tiger Global siguió el mismo patrón: elevó un 160% su posición en Intel, estrenó participaciones en Cerebras, AMD y Seagate, y vendió por completo Netflix, al tiempo que rebajaba a Microsoft, Meta y la propia Nvidia. Altimeter Capital, el fondo de Brad Gerstner y una de las voces más escuchadas en el debate sobre la IA, convirtió a Cerebras en su segunda mayor apuesta de golpe, aunque mantuvo a Nvidia en lo más alto. Y David Tepper, el gestor de hedge funds , buscó desde Appaloosa otro tipo de riesgo: abrió posiciones en cíclicas poco habituales en una cartera de IA, como Boeing y American Airlines, y montó una posición bajista (una put) sobre Apple.

Ackman se reinventa con seis apuestas nuevas

El giro de Bill Ackman merece capítulo aparte. Este inversor activista, conocido por tomar grandes participaciones en pocas empresas y presionar a sus directivas para elevar su valor, dirige Pershing Square, un fondo que llevaba años funcionando con menos de una docena de valores.

Pues bien, este trimestre entró de golpe en seis compañías nuevas: Visa (unos 1.120 millones de dólares), Mastercard (1.090 millones), S&P Global (1.060 millones), Netflix (934 millones), Intercontinental Exchange y Alcon.

Con esas incorporaciones, amplió una cartera muy concentrada en restauración, inmobiliario y plataformas tecnológicas hacia los pagos, las agencias de rating, los mercados y la salud. Su mayor posición sigue siendo Uber, con unos 2.480 millones de dólares y el 12,7% de la cartera.

Druckenmiller vuelve al ETF de Bitcoin de BlackRock

Además del giro en Alphabet, Stanley Druckenmiller pasó de 70 a 95 posiciones en su family office, Duquesne, tras un trimestre anterior dedicado a limpiar exposición macro. Volvió a comprar Alphabet, disparó su posición en Amazon y entró en nombres como Bitdeer (una minera de bitcoin reconvertida en centro de datos de IA), Fox o CDW.

En criptomonedas hizo un cambio llamativo: salió de un ETF de ether y abrió una posición de unos 264 millones de dólares en el ETF de bitcoin al contado IBIT de BlackRock. Su mayor apuesta, eso sí, sigue siendo la biotecnológica Natera, con un 16,6% de la cartera.

¿Copiar las carteras de los grandes gurús?

Antes de copiar a ningún gurú, hay dos avisos que ahorran disgustos. El primero: el valor en dólares de una posición no dice si el gestor ha comprado o ha vendido. Un ejemplo: Appaloosa aparece con su posición en Micron duplicada en valor, lo que parece una compra enorme, cuando en realidad Tepper redujo un 41% el número de acciones. Lo que subió fue el precio del chip, no la apuesta. Para leer bien un 13F hay que mirar primero el número de títulos, después si la posición es nueva o cerrada, y solo al final el valor de mercado.

El segundo aviso tiene nombre: SpaceX. La compañía de Elon Musk aparece este trimestre en las carteras de medio Wall Street, y es fácil leerlo como una avalancha de compras. No lo es. SpaceX solo empezó a cotizar en junio, así que hasta ahora no era una posición declarable en un 13F por mucho tiempo que llevara en cartera. Alphabet, por ejemplo, declara unos 94.000 millones de dólares en acciones de SpaceX, cerca del 95% de toda su cartera reportada. Nadie acumula eso en un trimestre: es una participación antigua que acaba de hacerse visible. Los 13F cuentan lo que estos gestores tenían el 30 de junio, no lo que harán mañana.


Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


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