La gestora de origen francés Tikehau Capital ha delineado un escenario económico en 2026 donde el crecimiento mundial estará impulsado por grandes inversiones destinadas a construir resiliencia y soberanía, más que por el consumo. "Habrá crecimiento en el mundo en 2026. Este crecimiento va a estar impulsado principalmente por las inversiones más que por el consumo", ha asegurado Thomas Friedberger, director de inversiones de la firma, en un encuentro con periodistas en Madrid para presentar las perspectivas de la gestora.
"Todas las principales regiones económicas entran en una economía de guerra", ha señalado Friedberger, en referencia a que la mayoría de inversiones estarán ligadas a conseguir una mayor resiliencia económica. "No significa necesariamente que vayamos a entrar en guerra, sino que se trata de una economía en la que los inversores invierten mayoritariamente en el ámbito local para financiar el esfuerzo de esta construcción de resiliencia y soberanía", ha explicado.
Según el director de inversiones de Tikehau Capital, este ciclo será acompañado por "política monetaria más acomodaticia" y una "expansión fiscal masiva en todas partes", con mayores déficits presupuestarios.
En su opinión, el crecimiento será "menos optimizado que antes" y se concentrará en los sectores beneficiarios de esta ola de inversión, a los que ha identificado con las 4D: descarbonización, defensa, desglobalización y digitalización. "La mayor parte del crecimiento se va a concentrar en esos sectores más que en los liderados por el consumidor", ha afirmado.
Ante este panorama, el equipo de Tikehau Capital ha optado por enfocarse en el capital privado, especialmente en sectores donde esperan un crecimiento sostenido. "Sectores vinculados a la creación de resiliencia, como la transición energética, la defensa y la digitalización", ha asegurado.
La firma también ha mantenido su interés por las inversiones en el sector inmobiliario, destacando especialmente su enfoque en el mercado europeo, donde consideran que los activos han tocado fondo y comienzan a mostrar signos de recuperación. "En 2026, esperamos que el sector inmobiliario en Europa recupere dinamismo, especialmente en mercados como España y Alemania", ha afirmado.
Tres factores a vigilar de cerca en 2026
Si bien la visión para 2026 es positiva, Friedberger también ha advertido sobre los posibles riesgos en los mercados financieros. En concreto, el director de inversiones ha enumerado tres factores macroeconómicos clave a monitorizar el próximo año.
El primer factor es la evolución del renminbi (moneda china), cuya revalorización podría tener efectos inflacionarios globales y tensionar la política de los bancos centrales. "Si el renminbi comienza a apreciarse, es probable que el yen también comience a revalorizarse, ya que los japoneses no tienen otra opción. Esto podría desencadenar más ahorro asiático. Eso supone un problema para la financiación de los déficits presupuestarios de los países occidentales", ha advertido.
El segundo factor a vigilar es la geopolítica y el precio del petróleo, recordando los eventos recientes en Venezuela e Irán y su impacto potencial en la oferta energética y, por ende, en la inflación. "El precio de la energía es muy importante. Lo que está ocurriendo en Venezuela y en Irán a la vez puede ser casualidad o no. Ambos combinados suponen el 18% de las importaciones petroleras de China", ha contado.
El tercer factor es la evolución de la inteligencia artificial (IA) y la posibilidad de la existencia de una burbuja de inversión. Friedberger ha advertido sobre las elevadas valoraciones: "No sé si es una burbuja o no, pero las valoraciones parecen propias de una burbuja".
Ante este escenario, el experto ha explicado el enfoque de inversión de Tikehau calificándolo de indirecto y prudente: "Financiamos centros de datos... preferimos crear valor así". En referencia a las inversiones en empresas proveedoras de infraestructura a precios razonables, en lugar de en desarrolladores de software con valoraciones elevadas.
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