Más medidas contra la inversión. A la Tasa Tobin (impuesto a las transacciones financieras del 0,2%), el Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero suma otro peaje a los inversores que operan bajo el marco fiscal en España. El Gobierno de Pedro Sánchez ha cerrado la puerta a que los fondos cotizados (ETFs, por sus siglas en inglés) tributen como el resto de fondos de inversión y seguirán haciéndolo como las acciones.

El nuevo criterio cambia radicalmente a lo expresado en 2016 por la Dirección General de Tributos, órgano dependiente del Ministerio, como recuerda @MRDV  En aquel dictamen se expresaba la equiparación de ambos instrumentos de inversión colectiva. Los fondos difieren su tributación hasta que las participaciones sean vendidas y no lo hacen si se traspasan de un fondo a otro. El objetivo es preservar el capital y evitar las comisiones que erosionan el ahorro.

Es una de las medidas incluidas en el anteproyecto de ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal. Punto final a una de las esperanzas del sector en España para ponerse al nivel de los principales países desarrollados. Buena noticia para los bancos que controlan la distribución de fondos, situación que se veía amenaza por la llegada de los ETFs -que se caracterizan por su sencillez y bajas comisiones- al inversor particular.

“Además, se procede a homogeneizar el tratamiento de las inversiones en determinadas instituciones de inversión colectiva, conocidas como fondos y sociedades de inversión cotizados (ETF, por sus siglas en inglés), con independencia del mercado, nacional o extranjero en el que coticen. Así, se extiende a las instituciones de inversión colectiva (IIC) cotizadas que coticen en bolsa extranjera el tratamiento de las que cotizan en bolsa española respecto a la no aplicabilidad del régimen de diferimiento”, señala el documento.