Experto del mes
José Manuel Marín Cebrián Consultor financiero opina
Publicado hace 4 días
¿Prudencia bien gestionada o demasiada renta fija para tan poca rentabilidad?
Estamos ante un fondo global mixto. Su filosofía actual es bastante clara: aproximadamente 30% renta variable y el resto fundamentalmente renta fija, liquidez y una pequeña posición alternativa. SOLO alrededor de un tercio busca capturar directamente el crecimiento empresarial vía bolsa.
Dentro de la renta fija encontramos:
a) 44,35% deuda pública.
b) 27,33% bonos corporativos.
c) 11,49% cash y equivalentes.
d) 8,83% deuda emergente.
e) 8,00% High Yield.
Esto último es importante. No toda la renta fija que lleva este fondo es precisamente “tranquila”. De hecho, la propia ficha oficial incluye una advertencia bastante contundente: el fondo puede invertir hasta un 50% en emisiones de renta fija de baja calidad crediticia.
Actualmente la duración está bastante controlada, en torno a 2,05 años, lo que reduce la sensibilidad inmediata frente a movimientos de tipos. Eso sí me parece un elemento positivo de la cartera actual.
Un inversor puede pensar: “Tengo un fondo riesgo 3/7, por tanto prácticamente no puedo perder.”
Pues no. En 2022 perdió un 9,19%. Porque renta fija no significa capital fijo. Cuando los tipos suben, los bonos existentes pierden valor; si además incorporamos crédito, High Yield o emergentes, añadimos otras capas de riesgo.
Tenemos gobiernos occidentales acumulando niveles muy elevados de endeudamiento y necesidades crecientes de refinanciación. Y cuando los Estados necesitan emitir cantidades enormes de bonos, el mercado puede exigir mayores rentabilidades.
¿Y qué ocurre cuando suben las TIR? Caen los precios de los bonos existentes.