Artículo de Borja Fernández Galeano, Head of Sales de Dunas Capital en INESE.

Como ya es de sobra conocido por todos, son malos tiempos para los cazadores de dividendos, ya que la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19 ha acabado por dar la puntilla incluso a las grandes empresas que ofrecían pagos de dividendos recurrentes y estables en el tiempo.

De esta manera, en el año 2020 se produjo un descenso global de los dividendos de alrededor del 12% en comparación con el año anterior (y certa de un 30% si hablamos de las empresas constituyentes del Eurostoxx 50), y son ya innumerables las compañías de diversos sectores que se han visto obligadas a suspender completamente el pago de dividendos a sus accionistas, o al menos reducirlo de modo significativo, especialmente los bancos, las compañías de seguros y las petroleras. De hecho, a nivel mundial, Reino Unido y el resto de Europa representaron más de la mitad del descenso en el reparto de dividendos, donde, además, y por primera vez en la historia, los dividendos en Europa cayeron más que los beneficios a corto plazo.

Ante este panorama tan desolador, y dada además la situación de tipos de interés estructuralmente bajos que merma de forma ostensible los ingresos financieros de las compañías, provocando efectos muy adversos en sus balances, Grupo Dunas Capital ha lanzado una clase de acción (Clase D) en sus fondos Dunas Valor Equilibrio' y 'Dunas Valor Flexible, que va a repartir un dividendo anual del 2% y del 3% respectivamente, el próximo mes junio.

Vaya por delante que dicho dividendo está generado por los ingresos financieros qu propio fondo de sus inversiones (gracias a la combinación de cupones, dividendos no de sus plusvalías, con lo que permite contar con un instrumento que goza de un flexibilidad, con el fin de generar un ingreso financiero de forma estable, predecible que ayuda a compensar, en parte, la caída de ingresos tanto por la retirada del pac dividendos de muchas compañías cotizadas como por el vencimiento de muchos de adquiridos durante la crisis y que están próximos a salir de muchas de las carteras inversores institucionales.

Esta estrategia de invertir en fondos que ofrezcan una combinación de pagos recurr dividendos, junto con la posible revalorización de los activos subyacentes y por tant vehículo, nos parece muy atractiva y muy a tener en cuenta y más en periodos de re inflacionista como el actual, ya que las alzas de los precios erosionan el poder adqui los cupones de los bonos, que suelen ser fijos, y pueden afectar a los inversores que obtener rentas a través de esta vía.

Por el contrario, los dividendos son un porcentaje del conjunto de beneficios de las e que pueden aumentar si los beneficios también lo hacen, por lo que debería ser más para muchos inversores, dado que este crecimiento significa que los beneficios puede incrementarse a un ritmo igual o superior al de la inflación, protegiendo así el poder real de estos flujos de rentas.

Adicionalmente, invertir en cualquiera de estos dos fondos aporta mucha diversificacio carteras típicas de las compañías de seguros españolas, gracias a que las inversiones realizan en ambos vehículos rara vez son realizadas por las compañías de seguros de balance, bien sea por el impacto que tendría en P&G o bien por los trabajos administrativos que conlleva.