Es en el último trimestre del año cuando se dispara la inversión en fondos de pensiones. La razón que todos conocemos es que llega la hora de pensar en ahorro a futuro y en las ventajas fiscales asociadas. En los últimos años, cada vez hay más inversores que empiezan a planificar también sus inversiones en el sector audiovisual. Esto es debido al régimen de incentivos fiscales existente en nuestro país, que favorece la producción audiovisual y las artes escénicas de carácter nacional.

Si se fijan detenidamente en los créditos de las películas nacionales, verán que en la gran mayoría de los casos, la productora del largometraje es una AIE (Agrupación de Interés Económico). Esta forma societaria, presente en nuestro ordenamiento jurídico desde 1991, es el vehículo el que invierten tanto sociedades como profesionales y a cambio obtienen un ahorro fiscal muy atractivo y participan en el posible éxito comercial del proyecto. Se trata de inversiones a corto plazo (menos de 18 meses) con rentabilidades atractivas y previsibles.

No hay que perder de vista que es un sistema de financiación que está amparado a nivel de la UE y que en otros países de nuestro entorno se aplica de manera habitual: el partícipe invierte en cultura nacional y por ello obtiene ciertas ventajas fiscales. Si bien se aplica principalmente al cine nacional, también es trasladable a series de televisión (nacionales siempre) y a espectáculos en vivo y de artes escénicas.

La realidad es que el cine nacional se mantiene en cuotas del 17%, con aproximadamente 18 millones de espectadores y recaudaciones del entorno de 100 millones de euros al año.

Si nos comparamos con nuestros vecinos franceses, estos nos ganan por goleada: 78 millones de espectadores de películas nacionales, 4,5 veces más que en España y una cuota del 37%. Uno de los motivos es que el cine francés cuenta con ventajas de financiación y de naturaleza fiscal mucho más extendidas y de mayor potencia que las de nuestro país.

En esta ola de inversión de fin de año y, ante los vaivenes de los mercados, la alternativa de invertir en audiovisual puede ser una opción más que acertada.

Dunas Capital cuenta con un equipo especializado en la estructuración de inversiones en el sector audiovisual, artes escénicas e I+D, con una trayectoria de más de 15 años en este tipo de esquemas. Dunas Capital tiene acceso a proyectos audiovisuales en los que se requiere la participación de inversores.

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