El interés de los fondos de private equity por materializar acuerdos en España y Portugal va en aumento. El socio director de Rainforest Dunas Capital, Jorge Viera Landaluce, nos cuenta qué activos están en el punto de mira de los fondos y cómo se estructuran esas operaciones en está entrevista realizada en Iberian Lawyers.


Los fondos de private equity están cada vez más enfocados en los activos ibéricos. Interesan especialmente compañías del mid-market español y portugués, que a menudo son empresas familiares, con un enorme potencial de crecimiento y que ofrecen grandes oportunidades para mejorar la eficiencia, la gestión financiera o la presencia internacional de dichos negocios. En un esfuerzo por capitalizar esas oportunidades, Dunas Capital, que gestiona casi mil millones de euros en activos, puso en marcha Rainforest Dunas Capital, un fondo de fondos de private equity (un fondo de inversión común que invierte en otros tipos de fondos) y que se centra en el mercado ibérico.

Dunas Capital considera que las industrias de private equity de España y Portugal han experimentado una buena recuperación tras la crisis y, en consecuencia, ambos países son ahora destinos extremadamente atractivos para los inversores locales y extranjeros. Si bien las adquisiciones son las operaciones más comunes en el mercado ibérico, Jorge Viera Landaluce, socio director de Rainforest Dunas Capital, señala que hay otros tipos de transacciones que comienzan a darse con mayor frecuencia. “En el segmento del mid-market, es habitual ver adquisiciones”, dice. “Sin embargo, las transacciones son cada vez más variadas, como por ejemplo las participaciones minoritarias, o la financiación con instrumentos híbridos, como quasi-equity o incluso deuda estructurada”. Viera Landaluce añade que las empresas del mid market en España y Portugal son el objetivo de la mayoría de los fondos. “Por razones de escala, todos los fondos ibéricos invierten en empresas medianas”, explica. Viera Landaluce insiste además en que “los fondos enfocados en el mercado medio-bajo están mejor posicionados para detectar empresas muy buenas, con relativamente poca competencia a la hora de adquirirlas “.

 

Las transacciones son cada vez más variadas, como por ejemplo las participaciones minoritarias, o la financiación con instrumentos híbridos, como quasi - equity o incluso deuda estructurada

 

Un mercado más duro

Con respecto a los obstáculos a los que se enfrentan a la hora de invertir, Viera Landaluce dice que estos dependen del tipo de inversor. “Un gran inversor institucional puede tener dificultades para encontrar fondos en una escala lo suficientemente grande como para ser eficiente en una inversión acorde con su tamaño, sin sobreexposición”, explica. “Para los inversores privados, todavía hay poca conciencia sobre los beneficios de la clase de activos en general y, en particular, sobre quiénes son los actores del mercado de cara a hacer la elección correcta: para este tipo de inversor, un fondo puede ser una alternativa adecuada”.

Viera Landaluce señala que cada vez habrá más inversores que se centren en el mercado ibérico. Explica que esto se debe a “no solo el buen rendimiento que han tenido los diversos fondos activos en el mercado, sino también porque se ha convertido en un mercado más maduro y todavía sigue un poco rezagado con respecto a otros países europeos”.

 

El papel de los abogados

Los inversores del mercado ibérico a menudo requieren de asesoramiento legal sobre el régimen fiscal de las inversiones de private equity y, concretamente, sobre cómo esto afectará a los inversores extranjeros, señala Viera Landaluce. Además, dice “un asesor legal puede desempeñar un papel muy importante a la hora de “traducir” las complejidades de esta active class para los inversores que no estén familiarizados con ella”.

Cada vez son más conocidas las ventajas que aporta diversificar las carteras de inversión mediante la inversión en activos alternativos; que se definen como activos no tradicionales, como por ejemplo acciones privadas en empresas de nueva creación. Se espera que esto lleve a un aumento en el interés por invertir en la península ibérica. “A medida que se divulguen los beneficios de diversificar las carteras de inversión utilizando activos alternativos, y se entienda más ampliamente que a través del private equity es posible lograr retornos interesantes, aumentará el interés de los inversores”, defiende Viera Landaluce. “Además, la abundante liquidez que existe actualmente obliga a los gestores de carteras de inversión a buscar nuevos destinos y, en este sentido, el mercado ibérico ofrece activos muy interesantes”.

Mientras tanto, Viera Landaluce añade que los estándares regulatorios en España y Portugal están cada vez más alineados con los de otras jurisdicciones, algo que probablemente provoque que aumente la inversión. Todo esto son buenas noticias para los abogados de la región. La llegada de nuevas inversiones, debería provocar que las oportunidades para las firmas a la hora de asesorar en operaciones aumenten sustancialmente.