Esta mañana, el Instituto Nacional de Estadística publicaba el dato adelantado del IPC de septiembre, que se ha disparado hasta una tasa interanual del 4%, su nivel más alto de los últimos 13 años. Desde el INE explican que en este comportamiento destaca la subida de los precios de la electricidad, que ha sido mayor este año que en septiembre del año pasado.

 

A falta de que este dato preliminar se confirme, llevamos meses escuchando hablar del incremento de la inflación y, también, y más recientemente, de las subidas históricas que está registrando el precio de la luz. Lo estamos leyendo en los medios de comunicación y puede que lo hayamos notado en nuestra factura de la luz, pero ¿comprendemos realmente lo que supone el aumento de la inflación? ¿Estamos tomando medidas para no salir perjudicados?

 

De la Encuesta de Competencias Financieras que en 2018 publicaron el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores se desprendía que 42% de los españoles desconocía qué es la inflación, una tasa que llega al 50% si hablamos solo de los jóvenes de entre 18 y 24 años. ¿Podemos tomar decisiones que nos beneficien si desconocemos los conceptos clave y cómo nos afectan? 

 

La importancia de la educación financiera

 

El próximo lunes, 4 de octubre, se celebra en España el Día de la Educación Financiera, una iniciativa que cumple este 2021 seis años y que busca concienciar a la población de la importancia de tener cultura financiera y, por otro lado, que todos aprendamos más conceptos financieros que nos afectan y son claves en nuestro día a día.

 

Porque, por ejemplo, ¿sabemos realmente lo que supone para nuestro bolsillo tener durante años nuestro dinero parado o en depósitos que apenas dan rentabilidad? ¿Somos conscientes de que si nuestro dinero se mantiene ‘estático’ y la inflación sube, con el paso de los años perderemos poder adquisitivo?

 

Tener cultura financiera es fundamental para poder tomar buenas decisiones de consumo, ahorro e inversión, tanto para el presente como para el futuro. Desde comprender los intereses que pagamos por una tarjeta de crédito, hasta entender las condiciones de la hipoteca que vamos a firmar, saber interpretar nuestra nómina o conocer qué vehículo de inversión es el que mejor se adapta a nuestras circunstancias y objetivos.