Subidas en bolsa, buenos datos macroeconómicos y unos resultados empresariales mejores de lo esperado. Ese podría ser el resumen de lo que ha sucedido en los mercados financieros en abril, un mes que venía precedido por el fuerte arranque del año -uno de los mejores de los últimos 30 años-.

Así, abril ha sido un buen mes para los activos de riesgo, con subidas importantes en prácticamente todas las bolsas. El índice mundial ha subido cerca de un 3% y el Euro Stoxx 50 casi un 5%, el Ibex 35 se ha revalorizado un 3,57% -más de un 12% en el año-, el DAX, un 7% y el CAC 40, un 4,4%. En Estados Unidos la tónica ha sido similar, volviendo a marcar nuevos máximos históricos: el Dow Jones ha subido un 1,93%, el Nasdaq Composite, un 4,14% y el S&P 500, un 3,15%.

El escenario: datos macro y jornada de resultados

En plena temporada de resultados empresariales, los datos macroeconómicos han sido los protagonistas durante los últimos días de abril, mostrando un comportamiento razonable de las economías.

En concreto, el PIB de Estados Unidos correspondiente al primer trimestre ha sido mejor de lo esperado, al registrar un crecimiento anualizado del 3,2%. La cifra que más ha gustado procedente del otro lado del Atlántico ha sido la de empleo: en abril se crearon 263.000 puestos de trabajo, lo que ha hecho que la tasa de paro se sitúe en el 3,6%, el nivel más bajo de los últimos 50 años. Por su parte, las cifras de PIB que se han conocido en Europa también han sorprendido al alza, al crecer un 1,2%. Además, la parte de servicios se ha comportado bien y el PMI manufacturero, aunque sigue bastante flojo, comienza a estabilizarse.

Respecto a las cuentas de las compañías, Joaquín Casasús, director de Abante Asesores Gestión, recuerda que se esperaba que los beneficios cayeran cerca de un 4% y ahora lo que estamos viendo son subidas del entorno del 1%: “Los resultados, en general, están siendo positivos”.

¿Qué podemos esperar de los bancos centrales? Con las expectativas para la próxima subida de tipos en Europa cada vez más lejos y tras la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, en la que no hubo cambios de política monetaria, ni para subir ni bajar los tipos, Casasús sostiene que “la inflación no preocupa” y que “no era realista pensar que con la economía en buen estado y el empleo fuerte, la entidad fuera a bajar los tipos”.

Posicionamiento para los próximos meses

Tras este arranque del año, en Abante hemos optado por ir reduciendo nuestros niveles de riesgo. “En nuestra cartera modelo, hemos bajado en 15 puntos desde enero nuestra exposición a renta variable, hasta el 50% que tenemos en la actualidad”, explica Ángel Olea, director de inversiones de Abante, que añade que, tras este espectacular mes de abril, hay que dejar oportunidades abiertas para, llegado el momento, poder tener más margen y subir la exposición con otros precios más atractivos.