Mal cierre en Europa. Y como llueve sobre mojado va calando cada día un poquito más en el ánimo inversor. 

Podemos achacarlo casi a lo que queramos: 

  • La tecnología, el sector más grande y líder indiscutible de la bolsa americana desde hace ya tiempo. 

  • La energía, peor sector de hecho en la sesión de hoy mientras el crudo se hunde a mínimos del último año. EE.UU. produce a toda velocidad, pero las previsiones de demanda aflojan y la esperanza de acuerdo para el recorte de producción entre los miembros de la OPEC y Rusia hoy se tambalea. Rusia ha mostrado dudas, echando otro jarro de agua a un patio, como digo, mojadito. 
  • El crédito. No se trata de nombres concretos (el exceso de deuda de General Electric o el nuevo escándalo en el sector de automoción). Los diferenciales llevan un año de suplicio que recuerda por lo malo a 2015.

  • La prima italiana. Sigue aumentando y la letra a un año vuelve a pagar 0,60%, mientras el euro amenaza con perder otra vez el 1,14. 

  • El dólar había aflojado un poco, igual que el diferencial de tipos entre EE.UU y Alemania, después de que este marcara nuevos máximos históricos. Pero la vuelta del desánimo cala hoy en los activos refugio (dólar y bund a la cabeza)

En definitiva, hoy sólo queda acogerse a la tradición, que dice que el entusiasmo regresa después de Thanks Giving.