Informe Mensual de los Mercados: resumen 2025 y tendencias para 2026
1. Resumen del año 2025:
Resiliencia económica global en un escenario de mayor incertidumbre, con las políticas de Trump alterando las habituales “reglas del juego”.
La resiliencia global en 2025 ha sido más sólida de lo esperado tras la incertidumbre generada por las políticas arancelarias de la administración Trump. El aumento de tarifas anunciado el “Día de la Liberación” (2-abril), provocó un aumento notable de la incertidumbre, con caídas bursátiles de doble dígito generalizadas a escala global. Sin embargo, las economías y empresas reaccionaron con rapidez: se adelantaron compras para esquivar tarifas y se diversificaron cadenas de suministro mediante acuerdos regionales y con terceros países, lo que amortiguó el impacto. China, por ejemplo, redirigió exportaciones hacia otros mercados, manteniendo su abultado superávit por cuenta corriente, mientras que la adopción tecnológica y la automatización ayudaron a sostener la inversión y la productividad en países como EE.UU. Organismos como el FMI y la OCDE insistieron en la necesidad de cooperación multilateral y reformas estructurales para contrarrestar el proteccionismo. No obstante, la incertidumbre geopolítica internacional se mantiene en cotas históricamente elevadas durante este segundo mandato de Trump, marcando un escenario que muchos analistas describen como una nueva “guerra fría”, especialmente frente a China, y erosionando la confianza tradicional de Europa en EE. UU. como aliado estratégico.
A esta resiliencia contribuyó de forma decisiva el apoyo implícito de las políticas monetarias expansivas. Tanto el BCE como la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra aplicaron recortes en los tipos de interés, buscando sostener la actividad económica y evitar un endurecimiento financiero que agravara la desaceleración. Estas medidas se implementaron en un contexto de relativa contención de la inflación. Este estímulo monetario, sumado a la flexibilidad fiscal en varias economías avanzadas, amortiguó el impacto del proteccionismo y sostuvo la confianza en los mercados.
De cara a 2026, persisten riesgos relevantes: inflación aún elevada en algunos segmentos, tensiones comerciales, volatilidad cambiaria y divergencias entre bloques económicos que complican la coordinación global. La reciente “intervención” de EE.UU. en Venezuela, dada la relación de China con este país, no ayudará a rebajar la tensión geopolítica entre grandes potencias.
En síntesis, el mundo evitó una recesión gracias a ajustes estratégicos, resiliencia operativa y políticas monetarias acomodaticias, pero el escenario actual sigue presentando cierta fragilidad.
- En líneas generales, destacaríamos que el año 2025 ha presentado una baja volatilidad en las cifras macroeconómicas.
- El PIB real en España va a crecer más de lo esperado, con EE.UU. en línea y la eurozona levemente por encima de las previsiones.
- Las inflaciones han estado en línea con lo previsto, si bien se han desviado al alza en EE.UU. y, especialmente, en España. 49,3% 18,3% 16,4%
- Con relación a los tipos de interés, en general, tanto el BCE como la FED han bajado tipos en torno a las expectativas de hace un año (algo más en EE.UU.); por su parte, los tipos de largo plazo en la eurozona repuntaban levemente, mientras que en EE.UU, se producía el movimiento contrario.
- En los mercados bursátiles, los beneficios de las empresas (aún preliminares, pues falta la confirmación del cuarto trimestre, aún estimado) habrían estado en línea con las previsiones de inicio de año en EE.UU., mientras que en España se han superado de forma nítida, al contrario que en la eurozona, donde en el caso del Eurostoxx 50, han defraudado. En todo caso, las revalorizaciones bursátiles han superado claramente a la evolución de los beneficios, produciéndose una elevación en ratios de valoración como el Per.
2. Coyuntura económica
2.1 Índices de confianza empresarial
Retroceso en los PMI, aunque siguen en zona expansiva
En los dos últimos meses se produce un retroceso en el optimismo empresarial, según recogen las encuestas PMI. Aunque las encuestas fluctúan más que los datos de actividad real, lo relevante es que la tendencia alcista de los últimos trimestres se mantiene, y no ha variado nada esencial que nos haga ser más pesimistas acerca del crecimiento previsto para 2026.
2.2. Evolución del crecimiento previsto del PIB para 2026
Las previsiones para el crecimiento del PIB en 2026 están en máximos de los últimos doce meses.
Tras la corrección sufrida a raíz del establecimiento de aranceles por parte de EE.UU. a sus comerciales, los últimos meses se han caracterizado por una mejora progresiva del entorno macro. En estos momentos, las previsiones para el PIB de 2026 marcan máximos del último año, con previsión de un crecimiento levemente superior al 2% en España y EE.UU., mientras que el de la eurozona se prevé ligeramente superior al 1%.
Es reseñable la creencia de que los aranceles perjudicarían especialmente a la economía estadounidense, con la posterior reversión de la misma.
2.3 Índices de Precios al Consumo
Sorpresas positivas en las últimas cifras de inflación
Tras el cierre de la Administración Trump durante más de un mes, y la posterior suspensión en la publicación de algunos indicadores, las cifras de inflación estadounidense correspondientes a noviembre causaron una gran sorpresa: la inflación subyacente caía cuatro décimas, del 3,0% al 2,6%. Esto, lógicamente, allana el camino a la FED para acometer nuevas bajadas de tipos. Por su parte, en la eurozona también hemos visto descender las cifras de inflación en una décima en el último mes, encontrándonos en cifras próximas al objetivo del BCE (2%), puesto que el IPC general se sitúa en el 2,0%, por un 2,3% de la tasa subyacente.
2.4 España
- A falta de conocer la cifra del último trimestre, el conjunto del PIB de 2025 podría superar en un 3% al registrado en 2024. La previsión para 2026 ha mejorado marginalmente en los últimos meses, hasta un 2,2%.
- Inesperada caída del PMI de manufacturas (que vuelve a terreno recesivo), con fortaleza aún mayor del sector servicios.
- La inflación se mantiene en cotas relativamente altas dentro de la eurozona.
- Se mantienen las positivas cifras de afiliación a cierre de año, con un incremento de casi 508.000 en 2025, un 2,38% de crecimiento anual.
- La escasez de vivienda sigue siendo un problema. “Hacer de la necesidad virtud” podría conllevar inversiones crecientes en el sector, que ayudarían a mantener el vigor de la demanda interna.
2.5 Eurozona
- La eurozona crecerá en torno al 1,5% en 2025, con expectativa de práctica continuidad para 2026, donde veremos el efecto de los ansiados planes de estímulos europeo (“rearme”) y alemán (más centrado en infraestructuras).
- Los PMI ceden levemente, entrando nuevamente el manufacturero en terreno contractivo, aunque los servicios permanecen en expansión.
- El IPC marca en diciembre el mínimo anual, con la lectura general en el 2,0% y la subyacente en el 2,3%.
- La tasa de paro se ha mantenido estable en el año, en el 6,3%.
- Se mantiene la incertidumbre sobre el final de la guerra en Ucrania.
2.6 EE.UU.
- El PIB crecerá cerca del 2% tanto en 2025 como en 2026, mostrando una resiliencia no esperada en el momento de introducción de aranceles, el pasado abril.
- Los PMI, aunque retroceden levemente, mantienen las expectativas expansivas, tanto en servicios como en manufacturas.
- Las cifras de empleo languidecen, pero no muestran destrucción de puestos de trabajo, y son coherentes con una productividad acelerando (por el posible efecto de la IA) en un contexto de crecimiento del PIB.
- Con las cifras de cierre de año a nivel fiscal y del sector exterior podremos emitir las primeras impresiones sobre los efectos de la nueva política arancelaria estadounidense. En cualquier caso, el déficit público se sigue estimando superior al 6%, lo cual es una cifra preocupante dado el nivel de deuda pública que registra el país, y es una vulnerabilidad de cara a futuras crisis que pueda afrontar el país.
2.7.Resumen
En los últimos trimestres se ha consolidado una relativa estabilidad en el ciclo expansivo, y las proyecciones del FMI apuntan a que esta dinámica continuará hacia 2026.
La economía de EE.UU. evidencia señales de desaceleración, como la relativa fragilidad en el mercado laboral, aunque sin síntomas de recesión. El incremento de la productividad, favorecido por fuertes inversiones en Inteligencia Artificial, sigue siendo un elemento clave. Sin embargo, será necesario contar con más información en los próximos trimestres para valorar plenamente el impacto de las nuevas políticas de Trump, incluidas las medidas arancelarias y las restricciones migratorias.
En la eurozona persiste la expectativa de una leve reactivación, apoyada por los planes de estímulo alemanes (infraestructuras) y europeos (“rearme”), aunque el crecimiento continúa siendo moderado. España destaca como excepción, con un dinamismo que podría llevar el PIB a rozar el 3 % en 2025 y superar el 2% en 2026, reflejando un desempeño superior al promedio del bloque comunitario.
03. Renta Fija
3.1 Tipos de Interés
Moderados repuntes de rentabilidades en las curvas de deuda europeas para acabar el año.
En diciembre tenía lugar un repunte de las rentabilidades en las curvas de deuda soberanas de la eurozona. Los tipos a largo plazo se movían de manera similar a ambos lados del Atlántico, con repuntes de entre 12-17 p.b. en el plazo a diez años en los casos español, alemán y estadounidense. Mayor variabilidad había, eso sí, en los plazos cortos, por un movimiento algo anómalo en el caso doméstico, pues la tendencia general era hacia curvas con mayor pendiente, que ha sido el movimiento dominante en el año, algo típico en procesos de bajadas de tipos oficiales.
3.2 Evolución curva de deuda del Tesoro español
Aumento de la pendiente de la curva de deuda española.
Como suele suceder en escenarios de bajadas de tipos del Banco Central correspondiente, la curva adquiría una mayor pendiente en el conjunto del año. Esta bajada, en el caso español, era producto de un descenso de los tipos en los plazos cortos (consecuencia directa de las bajadas del BCE) junto a leve repunte de las rentabilidades a largo plazo, que incorporan expectativas sobre crecimiento del PIB y de la inflación a más largo plazo.
3.3 Primas de riesgo en la eurozona
La prima de riesgo española baja de los 50 p.b.
La prima de riesgo española, entendida como el diferencial entre el bono nacional a diez años y el alemán, ha registrado una caída significativa este año, situándose por debajo de los 50 puntos básicos, marcando mínimos desde el año 2008. Quedan atrás, afortunadamente, episodios críticos del pasado, como el máximo histórico de 627 p.b. alcanzado en 2012 durante la crisis de deuda periférica.
Si bien los últimos meses del año han venido marcados por una relativa calma, la mayor preocupación de la eurozona sigue siendo Francia, con una prima, superior a la italiana o la griega.
3.4 Diferenciales de Crédito e Índices de Deuda
Diferenciales de crédito cerca de mínimos históricos Diciembre sigue la estela de los meses anteriores.
Los diferenciales de crédito europeos, tanto de “IG” (grado de inversión) como de “HY” (grado especulativo) han seguido reduciéndose, situándose cerca de los mínimos históricos.
En términos de precio, y puesto que hemos experimentado repuntes de la rentabilidad en curvas soberanas, había cierta estabilidad en plazos cortos, y ligeras pérdidas en plazos largos, con la excepción del segmento de “High Yield”.
Aunque el estrechamiento es positivo, hay que advertir sobre la potencial complacencia y la necesidad de vigilar los datos económicos, ya que los diferenciales actuales reflejan expectativas de un escenario muy favorable que podría no materializarse. Por tanto, cautela.
3.5 Otras variables (divisas, materias primas, etc.)
El oro sigue brillando.
Si en noviembre hablábamos del desplome del bitcoin, en diciembre destacan subidas del precio, de doble dígito, en el cobre y níquel, asociados a temas de IA y transición energética principalmente.
En el conjunto del año ha brillado el oro, con revalorización de casi un 65%.
El panorama general del año ha sido el de unos precios energéticos más bajos, pero alimentos estables , y un fuerte repunte en metales.
El euro finalizaba el año con una apreciación del 13% frente al dólar, si bien en los últimos tres meses ha habido una mayor estabilidad en el cruce.
3.6 Tir de los bonos y expectativa de inflación
Continúa el atractivo de la renta fija de calidad en euros.
Seguimos viendo valor en la deuda de crédito europeo, porque las rentabilidades actuales ofrecen un colchón real frente a unas expectativas de inflación que se mantienen bien ancladas.
Además, en un escenario de normalización macro, el carry pasa a ser el principal motor de rentabilidad, aportando visibilidad y estabilidad a las carteras.
Por último, frente a otros activos donde la prima real ya se ha erosionado, el crédito en euros sigue presentando un perfil rentabilidad–riesgo especialmente eficiente.
3.7 Posicionamiento
Sobreponderar. Seguimos manteniendo un sesgo favorable hacia la renta fija.
Dentro del universo de bonos, priorizamos el crédito corporativo europeo de elevada calidad y la deuda soberana de países periféricos, donde el equilibrio entre rentabilidad esperada y volatilidad continúa siendo especialmente atractivo.
Nuestra visión sobre el crédito europeo con grado de inversión sigue siendo constructiva. En un escenario central de desaceleración ordenada y sin shocks macro significativos, el carry que ofrece este segmento aporta una fuente de rentabilidad estable y predecible para las carteras.
Por el contrario, en el crédito de menor calidad crediticia mantenemos una actitud selectiva y cauta. La fuerte compresión de diferenciales limita el potencial adicional y deja escaso margen para absorber un deterioro del entorno macro o un repunte de la volatilidad.
04. Renta Variable
4.1 Evolución Índices
El Ibex 35 finalizaba 2025 con otra subida, a nuevos máximos históricos.
El mes de diciembre se saldaba con una fuerte subida en el Ibex 35, próxima al 6%, concluyendo el año un 49% arriba, en máximos históricos, consolidándose por encima de los 17.000 puntos. Se trata del segundo mejor año en la historia del selectivo , tras el +54% de 1993. Subida asimismo del Euro Stoxx 50, de un 2% en el mes, para finalizar el ejercicio con un avance anual del 18%.
Mes más tranquilo para las bolsas estadounidenses. El S&P500 cerraba con una mínima caída mensual y una subida en el año del 16%, que llegaba a ser del 20% en el tecnológico Nasdaq.
Excelente año para los mercados emergentes, con subida del índice del 30% en el año.
4.2 Evolución principales sectores
Los bancos volvían a volar en diciembre y en el conjunto del año.
Lo más destacado del año en el plano sectorial fue la espectacular subida del sector financiero europeo, que avanzaba más de un 80% tras un gran diciembre.
Buen comportamiento anual también para las eléctricas, aseguradoras y energéticas en los mercados europeos.
Se quedaban en negativo en el ejercicio, por el contrario, consumo (en especial lujo), autos y químicas.
En las bolsas estadounidenses, el mejor sector en 2026 era el de telecomunicaciones, seguido de tecnología e industriales.
4.3 Ibex 35
Buen mes para Inditex, en un año record para la banca
En el mercado bursátil español destacaba en diciembre la subida de Inditex de doble dígito tras presentar sólidos resultados.
Buen comportamiento, asimismo, de bancos, frente a descensos en Telefónica, un mes más, o Enagás. En el ejercicio 2026 lo más reseñable era, claramente, el avance de la mayoría de los bancos, por encima del 100% anual, con BBVA o Santander a la cabeza.
También superaban el 100% de subida Solaria o Indra. Mal año en cambio para valores muy castigados como Puig, Amadeus, Redeia o Telefónica.
4.4 Eurostoxx 50
Defensa, infraestructura o banca reinaban en el año
En diciembre, el mejor comportamiento en el Euro Stoxx 50 se lo anotaba Bayer, que subía un 21% y un 92% en el año.
Buen comportamiento asimismo de bancos en un año excelente. Corregían en cambio en el mes Essilor, Argenx o Ferrari.
En el conjunto del ejercicio veíamos subidas por encima del 100% en valores como Rheinmetall en defensa, Siemens Energy en infraestructura, o los bancos españoles.
Peor comportamiento en cambio en 2026 para Wolters Kluwer, a la que el mercado ve como perdedora de la implantación de la IA, así como para Adidas, Ferrari o SAP.
4.5 Evolución en el año 2025
Las bolsas finalizaban 2026 en máximos históricos.
Los mercados finalizaban 2026 en máximos históricos, recuperándose del bache arancelario de abril, gracias a la contención de la incertidumbre geopolítica, menor impacto del esperado en aranceles y unas mejores perspectivas económicas.
En Estados Unidos, la tecnología y el auge de la IA marcaban la diferencia, aunque el S&P 500 se quedaba algo rezagado, mientras que en Europa las subidas fueron más equilibradas por sectores, destacando la banca. Este sector impulsaba al Ibex 35, que sobresale entre los mercados desarrollados (+49%).
Tras años de desempeño relativo inferior, las bolsas emergentes sobresalen en 2025, con un avance acumulado del 30%.
4.6 Valoración
Se mantienen unas valoraciones “exigentes” para empezar 2026.
En 2025 las bolsas han subido más que los beneficios esperados, lo que ha deparado un encarecimiento relativo del mercado.
Aunque no sean niveles exagerados hay que ser conscientes que el Per del Eurostoxx 50 para 2026 se sitúa más de 2 puntos por encima de la media histórica (de quince años). En el caso del S&P 500 la sobrevaloración es aún más marcada, pero matizada por la influencia que tienen los valores tecnológicos, que registran aún un elevado crecimiento y ponderan mucho en el índice. El S&P 500 equiponderado (“Equal-weighted”) presenta un Per de 19x, que se sitúa levemente por encima de la media histórica.
4.7. Posicionamiento
Sobreponderar. Aunque las valoraciones actuales se sitúan ligeramente por encima de los promedios históricos, hemos mantenemos la apuesta táctica de sobreponderar la exposición a renta variable. La reducción de la incertidumbre en torno a los aranceles, junto con la expectativa de un crecimiento de beneficios corporativos de doble dígito, tanto en Europa como en Estados Unidos, junto a una política monetaria que se prevé más acomodaticia en EE. UU., nos lleva a dicho posicionamiento en todos los perfiles de riesgo. El objetivo es aprovechar oportunidades de rentabilidad dentro de un contexto de control del riesgo.
5. Posicionamiento global
Mantenemos la sobreponderación bursátil, europea y estadounidense, al tiempo que pasamos a “neutral” al mercado japonés.
En el ámbito de la renta fija, seguimos sobreponderados en activos europeos de alta calidad crediticia, centrada en emisiones con grado de inversión. En el ámbito de divisas, persistimos en favorecer posiciones largas del euro frente al dólar.