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Wellington European Quality Growth Fund: calidad, disciplina y rentabilidad en la renta variable europea

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"No hay que pagar más para tener mayor crecimiento y mayor calidad", Álvaro Llavero, gestor del Wellington European Quality Growth Fund

La segunda edición de Finect Alpha Summit, tal y como hizo el año pasado su predecesora, sirvió como punto de encuentro entre los mejores profesionales de la inversión. El pasado 15 de abril, seis gestoras internacionales de primer nivel presentaron sus mejores propuestas de inversión a un amplio grupo de selectores y analistas, en un formato dinámico, resolutivo y bajo el paraguas de la familia del podcast Finect Alpha.

Una de las gestoras participantes fue Wellington Management, una de las mayores firmas independientes de gestión de inversiones del mundo, con una historia que se remonta a 1928. Con sede en Boston y presencia en más de 60 países, gestiona actualmente más de 1,1 billones de euros en activos y da servicio a más de 3.000 clientes, entre los que se encuentran fondos de pensiones, aseguradoras, fundaciones e instituciones soberanas. Para ello cuenta con más de 800 profesionales de la inversión repartidos por todo el mundo.

Proceso disciplinado, repetible y metódico

Quien representó a Wellington Management en Finect Alpha Summit fue Álvaro Llavero, gestor de carteras de renta variable del equipo Quality Growth, madrileño, ingeniero de caminos de formación y con MBA por Chicago.

Álvaro Llavero, gestor de carteras de renta variable del equipo Quality Growth.

Lleva 12 años en Wellington y desde el principio se incorporó a este equipo, atraído por su idea fundacional. "John Boselli, el fundador del equipo, también era ingeniero y su idea fue: quiero aplicar lo que he aprendido en ingeniería, tener un proceso disciplinado que me permita generar resultados de forma consistente y que me ayude a proteger el capital a lo largo del tiempo", recordó Llavero. "A mí me llamaba mucho la atención y me parecía que esa era la manera de generar valor en el mercado, con un proceso disciplinado, repetible y metódico".

Según explicó Llavero, una de las diferenciaciones clave de su equipo es que son cinco portfolios managers pero sin ningún analista. Llavero reconoció que esto puede parecer llamativo para un equipo de este tamaño, pero la clave está en que se apoyan en los 60 analistas de industria global de Wellington "que cubren todo, desde semiconductores a capital goods o consumer, que toda su vida, toda su carrera, es cubrir esa industria, con lo cual conocen muy bien las empresas y los equipos directivos".

Wellington European Quality Growth Fund: filosofía y gestión

El Wellington European Quality Growth Fund es el vehículo más reciente dentro de la familia Quality Growth de Wellington, lanzado formalmente el 25 de febrero de 2026. El fondo invierte principalmente en valores de renta variable emitidos por empresas europeas. Se trata, en palabras de Llavero, del complemento natural a la gama ya existente: "Teníamos el global, el internacional para cliente americano y el americano; nos faltaba el europeo".

La filosofía del fondo se basa en cinco pilares:

1º Calidad: márgenes de flujos de caja libres y rentabilidad total del capital. Es decir, de cada 100 euros de ingresos, cuántos van realmente a flujo de caja libre que los equipos directivos, podrían devolver a los accionistas si quisieran. "El flujo de caja es objetivo y los equipos directivos no pueden hacer nada con ese número", subraya el gestor.

2º Crecimiento: orgánico y sostenible de los ingresos. El equipo busca compañías que crezcan por encima del ritmo de la economía y que estén ganando cuota de mercado en industrias con recorrido estructural. "Quiero industrias que tengan la oportunidad de crecer, que tengan un mercado grande o industrias que crezcan más rápido que el mercado", explicó.

3º Potencial de revalorización: calculado mediante un modelo propio de flujos de caja descontados que estima el potencial alcista hasta el precio objetivo de cada valor.

4º Rentabilidad total del capital: que incluye la retribución al accionista vía dividendos y recompra de acciones. El equipo evita deliberadamente las compañías con gran actividad de fusiones y adquisiciones, pues, como señaló Llavero, "hay bastante evidencia de que el M&A tiende a destruir valor a largo plazo y sale por otros incentivos que normalmente no están alineados con los accionistas".

5º Mejora de los fundamentales: que actúa como filtro de exclusión. Se evitan las compañías con las peores revisiones de expectativas de beneficios en el último quintil del mercado. Cuando algo negativo está ocurriendo en una industria, el mercado tarda en incorporarlo plenamente y durante ese proceso es mejor mantenerse al margen. Llavero señala al sector del software es el ejemplo más claro en el momento actual: "Con todo lo que está pasando en inteligencia artificial, todas las expectativas están cayendo, y por eso no tengo ninguna empresa de software; estoy esperando tener un poco más de claridad en el futuro". Y añadió "si estoy equivocado o algo está pasando se vende y siempre hay algo más atractivo que puede generar más valor".

Una vez explicada la filosofía, Llavero pasó a explicar cómo la llevaban a cabo. El universo de partida es el índice MSCI Europe, con alrededor de 1.000 valores. A partir de ahí, el proceso aplica un embudo de cuatro etapas con criterios estrictos y transparentes.

En la primera etapa, parten de 500 empresas sobre las que se aplican filtros básicos de liquidez, crecimiento mínimo (un 3% lo que sube la economía), generación de flujo de caja y retorno sobre el capital. "Todo lo que no cumple esos mínimos directamente lo elimino, ni lo veo", explica Llavero. 

El resultado son unas 200 compañías con un nivel mínimo de calidad y crecimiento. A continuación se eliminan aquellas con las peores revisiones de fundamentales relativas al mercado (el quinto factor) quedando una lista de unas 160 empresas. De ahí se trabaja en detalle el top 80, hablando con analistas y con las propias compañías. "Tengo la suerte de hablar con casi todas las compañías al menos dos o tres veces al año", señala el gestor. 

Con proyecciones propias a 5-7 años sobre crecimiento, márgenes y capex, construye un ranking por los cuatro factores y calcula una media ponderada que ordena los valores de mayor a menor probabilidad de obtener un mejor comportamiento relativo frente al mercado. La cartera final se construye con los 45-50 mejores posiciones.

El portfolio resultante de aplicar este proceso es un fondo compuesto por compañías cuyas ventas crecen en torno a un 8,5% anual y tienen un margen de flujo de caja libre medio del 16%, todo ello "cotizando con una valoración inferior a la del mercado".

Para Llavero, esta combinación es la esencia de la propuesta de valor. "No hay que pagar más para tener mayor crecimiento y mayor calidad. Creo que un portfolio con estas características (mayor crecimiento, mayor calidad y valoraciones inferiores a las del mercado) tiene el potencial de obtener mejores resultados relativos a largo plazo, lo que sustenta mi convicción en el proceso de inversión", sentenció.

Izq. a dcha.: Jaime Molina, Relationship Analyst; Álvaro Llavero, Equity Portfolio Manager; Andrés Pedreño, Vice President.

📍Así fue Alpha Summit 2026: todas las imágenes del evento

Escucha los episodios especiales de Finect Alpha, grabados durante el evento:


Este contenido puede ser catalogado como material de marketing. No constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos y rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


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