La Financière de l'Echiquier (LFDE)
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Alicia Daurignac (LFDE): "Las infraestructuras de comunicación ya no se encuentran sobre la Tierra, sino que ahora se construyen directamente en el espacio"

Alicia Daurignac (LFDE): "Las infraestructuras de comunicación ya no se encuentran sobre la Tierra, sino que ahora se construyen directamente en el espacio"

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Las comunicaciones revolucionan los satélites 

Alicia Daurignac, gestora/analista del Echiquier Space, La Financière de l’Échiquier (LFDE) 

Estamos viviendo una revolución: las infraestructuras de comunicación ya no se encuentran sobre la Tierra, sino que ahora se construyen directamente en el espacio. Si bien el lanzamiento del primer satélite alrededor de la Tierra data de 1957, hoy, con casi 15 000 en órbita*, estamos entrando en otra dimensión. Las comunicaciones vía satélite se presentan ya como uno de los principales motores de crecimiento de la industria espacial. Cifrado en más de 20 000 millones de dólares, el mercado mundial de las comunicaciones vía satélite debería registrar una tasa media de crecimiento anual de casi el 20 % hasta 2034**. Este crecimiento exponencial constituye una importante fuente de oportunidades para los inversores.  

Un ritmo desenfrenado

Recibir una señal procedente de la Tierra, amplificarla y transmitirla:  los satélites desempeñan un papel vital en las telecomunicaciones. Espoleada por el drástico descenso de los costes de lanzamiento, la industria de los satélites vive un auge estratégico. SpaceX se posiciona actualmente como el líder gracias a su constelación Starlink. Así, la innovación detrás del vehículo de lanzamiento Falcon 9 y la reutilización de su primera etapa permiten a SpaceX alcanzar un ritmo de lanzamiento de satélites sin precedentes con un coste imbatible. En 2025, esta empresa estadounidense ha efectuado un número de lanzamientos superior a la suma de los demás actores de la industria espacial. Este ritmo debería acelerarse aún más: a comienzos de enero de 2026, Starlink, que cuenta ya con más de 9000 satélites en órbita, ha recibido la autorización para lanzar otros 7000. 

La carrera ha comenzado. Junto a EE. UU. está China, que intenta reducir su desventaja y contempla el despliegue de una constelación de más de 200 000 satélites, y, a mucha distancia, marcha Europa, que pretende poner en marcha la constelación Iris² en 2030.

La carrera por las licencias de espectro 

Si bien el ritmo no deja de aumentar, estimula el ecosistema y abre el espacio a una nueva generación de actores, la regulación es clave. Con el fin de poder transmitir datos desde el espacio hacia la Tierra, los operadores de satélites deben contar con una «licencia de espectro». Estas licencias permiten, sobre todo, limitar los riesgos de interferencias y gestionar la coexistencia entre las constelaciones. Contar con una de estas licencias, que están estrictamente delimitadas, se ha convertido en la piedra angular del sector. La escasez de licencias, cuyo valor no deja de aumentar, ha desencadenado una verdadera carrera mundial. La única forma de hacerse con una actualmente es comprarla a un tercero. Así, SpaceX adquirió el mes pasado una parte de las licencias de espectro de American Echostar por 17 000 millones de dólares. 

La llegada del Direct to Device

Invertimos en el espacio desde 2021 y actualmente estamos poniendo el foco en la aparición de una nueva tecnología que, en nuestra opinión, constituye una de las temáticas que impulsan la industria de los satélites y rediseña profundamente el universo de las telecomunicaciones: el Direct-to-Device. Esta tecnología permite a un simple smartphone conectarse a un satélite, sin infraestructura intermedia. El principio es simple: los satélites actúan como antenas, haciendo posible la comunicación en toda la Tierra, sobre todo en las zonas sin cobertura desconectadas de las redes terrestres. Algunas empresas, estadounidenses, como SpaceX, Amazon y AST SpaceMobile, ya están posicionándose y han lanzado satélites que operan en órbita baja, entre 500 y 1200 km dealtitud. Esta proximidad a la Tierra ofrece una señal más potente que posibilita una conexión directa con los terminales móviles. 

Ante una demanda de conectividad que no dejar de crecer, los satélites se convierten en un catalizador clave de la industria espacial. Su dinámica ascendente abre posibilidades ilimitadas a los inversores. 

Información legal importante. Estos datos y opiniones de LFDE, así como los valores y sectores mencionados, se suministran a título meramente informativo y, por ello, no constituyen una oferta de compra o de venta de valores, ni un asesoramiento de inversión ni un análisis financiero. Echiquier Space está expuesto principalmente al riesgo de pérdida de capital, al riesgo de renta variable, al riesgo de tipos de cambio y al riesgo derivado de la inversión en los países emergentes. Se advierte al inversor de que las participaciones/acciones presentadas podrían no estar disponibles para su comercialización en su país. Para ampliar la información sobre sus características, riesgos y gastos, le recomendamos que consulte los documentos reglamentarios, disponibles en www.lfde.com

 


* Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior, 2025

** Barclays, 2025 


 

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