Mapfre AM: "Con una paz duradera volvemos al escenario que teníamos a inicios de año"
Si se confirman las informaciones sobre una potencial paz duradera en el conflicto de Oriente Medio, es probable que las Bolsas suban aún más. “En su conjunto, volvemos al escenario que teníamos a inicios de año, en el que intuíamos que podía ser un buen año para la renta variable”, opina Ismael García Puente, director adjunto de Estrategia de Inversión en Mapfre AM, durante una entrevista en Radio Intereconomía.
Pese al entorno de incertidumbre, los resultados trimestrales están mostrando una evolución positiva. Las expectativas están subiendo en Europa, lo que hace cada vez más difícil poder superarlas. De todas formas, las revisiones se han visto sobre todo en el sector energético y de commodities, en el resto se han revisado a la baja. En general, esperamos un crecimiento de beneficios del entorno del 10%-12%.
Se han publicado el último dato de producción (PMI) y arroja una caída en el sector servicios. García Puente cree que es el que más está sufriendo la incertidumbre y el aumento de los costes “especialmente en el sector retail, donde las empresas están subiendo precios y los clientes están teniendo un menor consumo y estamos viendo una destrucción de la demanda”.
La situación tan cambiante dificulta una previsión afinada sobre el precio del petróleo. La mayoría de analistas estaban vaticinando una prima del 20%-30% sobre los niveles de febrero, dado que buena parte de la infraestructura energética del golfo está dañada y que siguen pasando muy pocos barcos por el estrecho de Ormuz… Consideramos que será difícil volver a los precios de antes de la guerra, al menos en el corto plazo.
Sobre la evolución de la inflación, lo normal es que ahora tengamos un pico durante el verano, que se podría ir al 3,5%. Tenemos más claro lo que va a hacer el BCE: va a llevar a cabo un cambio de la política monetaria que nadie quiere pero que el mercado descuenta. La ralentización de la actividad económica no garantiza una desinflación y los precios están condicionados por los efectos del conflicto de Oriente Medio. Esto deja poco margen de maniobra al BCE, que querrá evitar un error de política monetaria como el que cometió en 2022 y nos parece que una o dos subidas de tipos de interés están totalmente descontadas.