Estamos cerca de entrar en el periodo navideño y todo el mundo habla de los nuevos propósitos para el año venidero. Ahorrar está entre los más importantes.

 

Por Oscar Moreno

 

Personalmente, me gusta hablar del tema de pensiones, no solo en este momento, sino en cualquier periodo del año (no hay más que ver mis artículos del periodo estival). Si con ello logramos que alguien tome el hábito mensual de ahorro para el futuro, y no algo puntual, habremos logrado un pequeño éxito.

Es verdad que a veces necesitamos un empujón en la vida para afrontar retos y decisiones que, a priori, son evidentes, pero que por múltiples razones nos hacemos perezosos a la hora de enfrentarnos a ellas.

 

Ya sea por cuestiones culturales, económicas, por razones de miedo al futuro o simplemente porque el español es (somos) un poco de dejar las cosas para mañana, las pensiones y el pensar en nuestro nivel de vida en el futuro, lo vamos dejando a un lado… hasta el mes de diciembre.

Por ese motivo debemos, los que estamos en este lado de la industria, AYUDAR con mayúsculas a esa gente “perezosa” e intentar hacer más fácil y comprensible lo que para nosotros vemos como evidente.

No voy a incidir en este artículo en lo que he dicho en otros o se oye en múltiples sitios, a saber:

Sabemos y tenemos interiorizado el hecho de tener hábitos de vida saludable, nos estamos concienciando cada día más en lo relativo a temas medioambientales, sociales, etc.. pero nos falta un hábito, un nuevo propósito que piense en el futuro, no como algo alejado sino como algo cercano y necesario como el respirar.

Ese hábito es el de ahorrar, de la manera que sea, en la cantidad que cada uno modestamente pueda, pero en ahorrar para mantener un nivel de vida al menos digno y en eso, debemos de ayudar y acompañar con pequeños acicates que guíen a las personas a actuar en su propio beneficio.

No podemos generar un hábito sin que exista un esfuerzo, somos conscientes. Sin embargo, ese esfuerzo ha de ser visto como algo absolutamente positivo para uno mismo, con pequeños cambios podremos empezar a vislumbrar cómo mejorará nuestro bienestar. De esta forma, estaremos generando sin darnos cuenta una perspectiva positiva que antes no teníamos, al tomar conciencia de la situación que vamos a afrontar en el futuro y esto ayudará a que esa situación sea tanto mejor cuanto antes empecemos a ahorrar.

Ayudar a ver, mediante numerosas aplicaciones informáticas simples que hay al alcance de la mano, cómo mejora nuestra situación actual (en forma de una mejor planificación financiero – fiscal) y nos AUTOAYUDAMOS en nuestro bienestar futuro (mantener un nivel de vida digno). Esa es nuestra labor, dar un empujón a la sociedad para que visualice, tome conciencia y asuma un hábito nuevo en formas de ahorro sistemático y no puntual.

La industria ha hecho cosas por ayudar, pero debemos hacer más comprensibles los plazos, los activos, los costes, los riesgos que se han de asumir desde un punto de vista objetivo y dentro de estas cuestiones finalmente tratar de encontrar la mejor solución. Todo ello con un coste bajo pero con un ineludible beneficio, no solo personal, sino un beneficio para el conjunto de la sociedad.

Ayudar y dejarse ayudar son dos expresiones que han de estar íntimamente ligadas para que el resultado final sea lo más eficiente posible. Pidan ayuda para crear un hábito muy saludable y así conseguir un mayor y mejor bienestar.

Feliz Navidad, Feliz 2020, salud para todos.