El 11 de agosto de 2015, cuando Telefónica estaba a 14 €, muy cerca de su máximo anual, el banco estadounidense JP Morgan Chase daba un valor de 16 € a las acciones de la compañía española.

Como ejemplo, un artículo del diario Expansión decía: “La firma estadounidense eleva el precio objetivo de Telefónica desde los 15 hasta los 16 euros por acción. (...) Este potencial de dobles dígitos, junto a la rentabilidad por dividendo que ofrece Telefónica, lleva a los analistas de JPMorgan a emitir una recomendación de 'sobreponderar'“. Luego añadía que “a comienzos de este mismo de agosto, los expertos de Barclays también revisaron al alza su valoración de Telefónica, hasta situarla en 14,4 euros por acción.“

Justo a partir del día siguiente y hasta el 2 de octubre, las acciones de Telefónica cayeron a 10,60 €, un 24%. Posteriormente se recuperaron a 12,4 el 17 de noviembre pero ahora (12 de enero de 2016) están alrededor de 9,5 €.

Pero Telefónica sigue contando con el favor de las grandes entidades financieras de Estados Unidos. Hoy mismo, JP Morgan Chase ha emitido un consejo de comprar con objetivo en 14 €, Goldman Sachs también aconseja comprar y valora las acciones en 14,5 €, mientras que Morgan Stanley fija como objetivo los 13,50 €.

Aunque Telefónica pueda parecer una empresa barata, no lo es. Su PER recurrente es de 32 veces, casi tan alto como el de Inditex, pero mientras esta evoluciona favorablemente, la primera está en declive. A 14 € tendría un PER recurrente demencial, de casi 50.

Las cuentas anuales que presente en febrero nos darán la clave para saber si la empresa inicia su proceso de recuperación.