Comentaba hace un rato con ironía @augur que quizá tendría que sacar hoy de nuevo del cajón la ya famosa carta Para leer sólo en momentos de pánico que escribí hace unos meses. Lo comentaba, para los que no lo sepáis, por el nuevo zarandeo que se ha llevado hoy la bolsa, que en el caso del Ibex ha sido bastante superior al resto de Europa y se ha ido por encima del 3% ( Los bancos otra vez a tope para abajo y con la incertidumbre política a flor de piel). 

Pues sí y me da la sensación de que la carta vamos a dejarla definitivamente encima de la mesa. Otros años los mercados apenas suelen contar a la vez con dos o tres huesos que roer. Cuando se cansan, lo dejan y pasan al siguiente. Pero este año lo tenemos plagado. Cada vez que cae la bolsa, puedes elegir el que más te guste. 

En esta reciente colaboración que realicé en el blog de Axesor, intenté dibujar los principales riesgos que yo veía para el ejercicio. Mejor dicho, los que me parece ver que hay en mercado, los que salen habitualmente en mis conversaciones con gestores y en muchos artículos en Unience. Más o menos todos están ya en la rutina. Un día es la recesión y el crash energético; otro el Brexit y la falta de liquidez el mercado; el tercero China y las materias primas... 

Tiene toda la pinta que el año va a ser así. La volatilidad que estamos teniendo lleva camino de ser histórica en este 2016. Los fuertes movimientos del inicio de año van a ser una constante a lo largo del ejercicio, como veíamos el otro día en este post de JPMorgan AM. Y estábamos avisados ( "Esperar menos de todo, excepto volatilidad").

Un ejercicio no apto para cardiacos, en el que cada uno tendrá que ser muy consciente de conocer bien los riesgos que está asumiendo y si puede dormir bien con la noche con ellos. Como decía ayer @beltranlastra al final de la conferencia de Bestinver en Barcelona (vídeo en diferido ya disponible, por cierto): "No hay nada que haya causado más perdida de valor a los inversores que sobreestimar su tolerancia con la volatilidad. Es una introspección que debe hacer cada uno e invertir en la manera que se sienta cómodo".

Yo, por ejemplo, me siento muy bien con mis actuales niveles de inversión. Tengo bastante claro que estas caídas dejan oportunidades y que serán la base de rentabilidades futuras a largo plazo. Y no lo pienso ahora, lo digo porque lo tengo escrito en esa carta que ya me dejo encima de la mesa...