Casi todos los periódicos, webs y telediarios están destacando estos días el décimo aniversario de la caída de Lehman Brothers, el acotencimiento que provocó el terremoto total de la crisis financiera global (aunque en realidad, la grieta se había abierto más de un año atrás cuando Bear Stearns admitió que dos fondos suyos de hipotecas subprime lo habían perdido todo).

Está bien repasar los acontencimientos, y cómo se sucedió el desastre, pero a mí me interesa sobre todo sacar lecciones de aquello que nos puedan ayudar hacia el futuro. Así que, comparto a continuación las lecciones como inversor que yo he sacado de este gran crisis y os animo a hacer lo propio con las vuestras.

Antes que nada, recuerdo este mágico sketch de los humoristas británicos The Long Johns, que explica con humor cómo se gestó todo.

 

 

Bueno, me arranco con las lecciones de la crisis para mí: 


- Nada es tan seguro como creemos

A toro pasado, todos explicamos muy bien por qué quebró Lehman Brothers y cómo lo hizó. Pero los meses previos casi todo el mundo daba por hecho que Estados Unidos no dejaría caer a la entidad, que la acabaría rescatando para evitar el desastre. Nada es tan seguro como pensamos, cualquier banco o empresa, por gigante que sea, puede acabar cayendo si se equivoca de modo flagrante o hace trampas (esto también lo aprendimos con Enron en EEUU). 

Por lo tanto, cuidado con tener todos los huevos en la misma cesta porque pensemos que es una entidad con mucha historia y muy segura. Y con esto no me refiero sólo a acciones, sino también a los bonos... que le pregunten si no en España a quienes tenían buena parte de sus ahorros en Banco Popular hace poco más de un año. 

- Hasta los gestores con mejor track record la pifian

En abril de 2008, trabajando en elEconomista, pude entrevistar en Londres a Bill Miller. Se le conocía como el gurú que siempre superaba a Wall Street, porque lo había hecho durante 25 años de manera consecutiva. En aquel momento, me dijo que estaba comprando bancos porque pensaba que lo peor de la crisis financiera ya había pasado...  Su tremendo error le acabó expulsando a la larga del mercado. Salió de Legg Mason y montó su propio vehículo de inversión, que por cierto ahora está a tope con Bitcoin...

Mucho ojo con pensar que un gestor que lo ha hecho muy bien a lo largo de su historia lo seguirá haciendo para siempre. Aquí, lo que yo he aprendido es a diversificar entre gestores y estilos de inversión, evitando dejar una parte excesiva de mi dinero en una sóla persona o equipo, por buenas cifras históricas que tenga. 

 

- Tener claro cuándo necesitaremos el dinero que invertimos

Si uno invierte simplemente 'para ganar dinero', sin tener un plan y fijarse un horizonte de la inversión, al estallar una crisis como la de 2008 acabará vendiendo en el peor momento, casi en el suelo de mercado, en la fase de pánico en la curva de las emociones.

Al pensar en nuestro plan, debemos tener en cuenta que las bolsas a lo largo de su historia han vivido caídas dramáticas, que durante cortos periodos de tiempo han llegado a suponer perder casi un 50%. Es decir, donde un inversor ha visto que los 10.000 dólares que había invertido se reducían sólo a la mitad. 

Y aun así, a largo plazo, la bolsa sigue siendo el activo financiero más rentable. Y aun así, a 20 años, la bolsa americana nunca ha tenido pérdidas, ni invirtiendo en el peor momento de todos. 

 

- El mundo no se acaba por gorda que sea la crisis

Durante un buen tiempo, a raíz de la crisis, se pusieron muy de moda páginas en plan armaggedon, sobre todo en EEUU. Lo cierto es que de momento no se ha acabado el mundo. Probablemente, en la próxima gran crisis tampoco lo hará. Y si lo hace, nuestras inversiones serán lo que menos nos importe.

A mí esta reflexión no me invita al pasotismo, a la inacción, sino todo lo contrario. A intentar apagar las emociones tan intensas que se generan en esos momentos, que nos hacen proyectar hasta el infinito la pérdida de valor de nuestras inversiones. 

Lo que hay conviene analizar bien en esos momentos es si la crisis va a impactar directamente en los negocios donde tenemos mayores inversiones y si 'su mundo' sí se va a acabar. Pero si no es el caso, la crisis pasará y la gente seguirá comiendo, comprando vehículos, adquiriendo casas, viajando en vacaciones...

 

- Cautela en el optimismo y atrevimiento en el pesimismo

Sí, es uno de los consejos más populares de Warren Buffett. Sé temeroso cuando otros sean avaricios y avaricioso cuando otros sean temeroso. Y no son sólo palabras. Él mismo se lo aplicó cuando en uno de los momentos de más incertidumbre tras la caída de Lehman Brothers salió de compras y escribió el inolvidable artículo Compra América, yo lo estoy haciendo en el New York Times.

Algunas de las inversiones más rentables de su historia las hizo su holding Berkshire Hathaway cuando los rescoldos del incendio de Lehman aún estaban calientes. 

Esto es MUY difícil. En los momentos de agobio, la mente humana está preparada para lo contrario, para salir pitando. Si nuestros antepasados veían a gente correr en dirección contraria, no se quedaban parados a ver si era un león o no y cómo cazarlo, sino que ponían pies en polvorosa sin 

Por eso tengo yo siempre a mano mi carta para leer sólo en momentos de pánico en los mercados.


- Tener cierta liquidez a mano nunca viene mal

No sólo es difícil por las emociones, sino porque para poder invertir necesitas tener a mano dinero para ese fin, claro. Y en un entorno en que todo parece venirse abajo... Pues no es tan sencillo. 

Yo tuve bastante suerte en aquellos días, porque me pilló con cierta liquidez en cartera y pude comprar un conjunto de acciones que estaban a precios de derribo absoluto. 

Claro, el problema es que no te puedes quedar con todo en liquidez, porque es imposible adivinar cuándo el mercado dejará de subir. Sólo hay que fijarse en la cantidad de gente que lleva fuera de la bolsa americana desde hace tiempo porque "ha subido mucho". 

Yo intento conjugar ambas ideas. Tener una parte de mi dinero siempre invertida, con visión de más de 20 años, con la firme intención de no tocarlo hasta dentro de mucho tiempo, pero al mismo tiempo tener una parte más táctica de la cartera en liquidez o similares, aunque sea pequeñita, para poder aprovechar las gangas cuando aparezcen. 

 

Bueno, he aquí mis reflexiones de este tiempo tan especial en la historia moderna del mundo y, especialmente, de las finanzas y la inversión. 

¿Os animáis a contar vuestras experiencias y lecciones de la crisis?