El reloj GdC Ciclo Global entra en “Contracción”. El índice sintético que construimos a partir de una amplia selección de indicadores de actividad entra en el cuadrante “Contracción” en el mes de marzo. En mayo de 2018 se produjo la primera transición (de expansión a desaceleración) y después de diez meses transitando por “Desaceleración” este mes se ha producido el segundo cambio de estado.

¿Qué quiere decir “Contracción” en el reloj de GdC? Que la actividad económica se está desacelerando a un ritmo muy alto, y que de extenderse en el tiempo esta dinámica, las probabilidades de recesión aumentarán exponencialmente. Por lo tanto, “Contracción” en nuestro reloj no se debe leer en clave de actividad económica en fase recesiva (contracción del PIB dos trimestres consecutivos) sino como una acusada desaceleración que puede desembocar en ese escenario.

 

 

Análisis de la última entrada del reloj en “Contracción”. La anterior transición hacia ese estado se produjo en los meses octubre – noviembre de 2015. El deterioro se extendió (desplazamiento hacia el suroeste en el reloj) hasta los meses de febrero y marzo de 2016. Las primeras señales de mejora, dentro de la gravedad, fueron en julio y agosto, hasta que finalmente en octubre de 2016 el reloj cambió de estado y entró en fase de “Aceleración”. Fueron un total de 11 meses dentro del cuadrante “Contracción”, con una primera fase crítica (desplazamiento hacia suroeste) y posterior estabilización que mitigaron los riesgos de recesión económica.

 

 

La temperatura del Eurostoxx durante la fase de “Contracción” en GdC ciclo global. El termómetro que construimos a partir del análisis combinado de ratios de valoración y métricas de sentimiento inversor, alertaba en noviembre de 2015, zona de máximos, de un entorno poco favorable para la bolsa (recomendaba infraponderar). A medida que las cotizaciones caían, las valoraciones se ajustaban y el sentimiento de los inversores oscilaba desde la euforia al pánico, el termómetro detectó dos puntos de entrada fuerte en febrero y julio de 2016.

 

 

Pongamos todas las piezas sobre la mesa: reloj del ciclo, temperatura de la bolsa y Eurostoxx. Es lo que hacemos en el siguiente gráfico comentado del Eurostoxx. En noviembre de 2015 hay una doble alerta (reloj del ciclo y termómetro Eurostoxx) que recomienda mantener una exposición mínima a bolsa europea. El índice cae con fuerza, también lo hace el reloj GdC que empeora cada mes y hace mínimos en febrero de 2016. En ese punto el ciclo no mejora pero las valoraciones se han ajustado y empiezan a ser atractivas. Esto favorece el rebote con una recaída en junio – julio de 2016. En ese mínimo se observa una doble condición para que se haga suelo fiable (1) el reloj GdC del ciclo empieza a mejorar y (2) el termómetro del Eurostoxx detecta otro punto de entrada para comprar.

 

 

Todo eso fue en 2015-16. Ahora analizaremos mes a mes la información del reloj GdC ciclo global y del Termómetro del Eurostoxx para estimar el peso que la renta variable debe tener en cartera en este entorno.

 

FUENTES:

WWW.ADVISORYGDC.ES

WWW.ALLOCATORGDC.COM