Guía de comisiones bancarias: ¿cuáles hay para cada servicio del banco?

Guía de comisiones bancarias: ¿cuáles hay para cada servicio del banco?

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En resumen: las comisiones bancarias más habituales son las de mantenimiento de la cuenta, las de tarjetas, las de transferencias, las de descubierto y las de sacar dinero en ventanilla o en cajeros de otras entidades. Casi todas se pueden evitar: domiciliando la nómina o algunos recibos, eligiendo una cuenta online sin comisiones o usando los cajeros de tu red. Y hay cobros que el banco no puede hacer, como cobrarte más por una transferencia a otro país del euro que por una nacional.

Comisión es la palabra que todo cliente de bancos quiere evitar. Sin embargo, las comisiones de los bancos forman parte de la naturaleza de estas entidades. Aparecen en una cuenta corriente, en un producto de inversión y también en tarjetas de crédito e hipotecas. Hoy en día existen cuentas sin comisiones, tarjetas sin comisiones… pero el banco tiene otras vías para fijar cobros a los usuarios a cambio de sus productos o servicios. 

Algunas comisiones pasan desapercibidas para muchas personas. Una de ellas es la comisión por sacar dinero en ventanilla, cada vez más extendida en el sector financiero, y sobre la que el Banco de España informa en su Portal del Cliente Bancario.

¿Conoces las comisiones que te cobra el banco por los servicios que te ofrece? Ahí va una guía de comisiones de bancos. 

Tipos de comisiones bancarias

Comisión por mantenimiento 

Una de las comisiones bancarias a pagar más comunes en la banca. La digitalización bancaria (tarjetas online, cuentas sin comisiones…) ha hecho que hoy la mayoría de bancos tenga alguna cuenta online sin comisiones. Aun así, las cuentas tradicionales sin vinculación pueden costar decenas de euros al año, así que conviene revisar las condiciones de la tuya.

Se aplica a cuentas donde no hay un flujo continuo de ingresos o estos son muy bajos. Normalmente supera los 20 euros, pero depende de la política de cada banco. La clave para sortear este pago consiste en contratar otro producto de la entidad: tarjetas de crédito, domiciliación de nómina o recibos. 

Cada banco pone sus condiciones, pero los requisitos más habituales para no pagar esta comisión son:

  • Domiciliar la nómina o la pensión, normalmente a partir de un importe mínimo.
  • Tener domiciliados algunos recibos o hacer un número mínimo de compras con tarjeta.
  • Tener contratados productos de ahorro o inversión por un importe mínimo.

Las cuentas de menores de 25 años y todos los formatos de “cuenta joven” de los bancos suelen quedar exentas de comisiones de mantenimiento.  

Si quieres dejar de pagar por tu cuenta, en Finect comparamos cada mes las mejores cuentas nómina sin comisiones y las mejores cuentas sin nómina y sin comisiones.

Comisiones de tarjetas

Es uno de los pilares para bancos y clientes. Por ello, el uso de tarjeta está ‘gravado’ con algunas comisiones. 

  • Cuota de emisión o renovación: dinero que hay que pagar por sacar una tarjeta o al tener que renovar el plástico.
     
  • Sacar dinero: un usuario con tarjeta de crédito soporta una comisión por retirar dinero en efectivo. Ronda el 3-4% del saldo, según el tipo de tarjeta y la red de cajeros (más abajo hablaremos sobre las comisiones en cajeros).
     
  • Cuotas no pagadas: es una comisión en concepto de penalización para los clientes que dejan de pagar cuotas de sus tarjetas de crédito: el banco cargará un importe sobre la siguiente cuota o sobre el total de la cantidad. 
     
  • Duplicado de tarjeta: una pérdida o robo de tarjeta tiene costes para el usuario. 
     
  • Cambio de divisas (más abajo ahondaremos en este tipo de cobro)  

Muchas tarjetas de débito son gratuitas si vienen asociadas a una cuenta online o si cumples ciertas condiciones de uso. Con las de crédito, revisa además el interés que te cobran si pagas a plazos.

Comisión por ingreso

El ingreso de cheques es una forma de pago habitual, sobre todo en las empresas. Sin embargo, están sujetos a comisiones. El Banco de España señala que un cheque emitido por un banco diferente al de la cuenta donde se va a ingresar el dinero puede estar cargado con un coste. 

Al contrario, cuando el ingreso parte de una cuenta y llega a otra de la misma entidad, no deberían de cobrar comisiones en concepto de ingresos. 

Comisiones por transferencias

La llegada de apps como Bizum han dejado en la sombra las transferencias a la vieja usanza. Pero siguen existiendo, por ejemplo en pagos altos como el alquiler mensual a tu casero.

La forma de sortear esta comisión, igual que pasa con la de mantenimiento, consiste en tener un producto vinculado a nuestra cuenta o la nómina domiciliada. Así, las transferencias que hagamos serán gratuitas.  Además, desde enero de 2025, en la zona euro los bancos no pueden cobrar más por una transferencia inmediata que por una ordinaria.

Las condiciones cambian al hablar de transferencias internacionales. Aquí sí o sí soportaremos un sobrecoste. La única (y remota) excepción es que la entidad o tipo de cuenta especifique en sus condiciones que no aplica una comisión por transferencias al extranjero.  

Comisiones por descubierto

Tener un descubierto en la cuenta es lo mismo que entrar en números rojos. Cuando la cuenta se queda en negativo, el banco nos pasa una comisión. Ahora bien, las comisiones por descubierto tienen dos partes:

  • Parte fija: es la cantidad que cobra el banco por notificar que la cuenta está al descubierto.
     
  • Parte variable: porcentaje aplicado sobre la cantidad que haya quedado en negativo (depende también del tiempo que tarde la cuenta en volver a tener saldo positivo). 

Aunque lo habitual, por el propio interés del banco, es cobrar esta comisión para que sus clientes dejen de deber dinero, hay una minoría que tienen manga ancha: existen entidades que permiten tener una cuenta al descubierto durante un par de días sin que soporte la comisión.  

Comisiones por sacar o ingresar dinero

El avance de la banca online ha llevado a que las oficinas y servicios en persona se reduzcan poco a poco. En ese sentido, las entidades piden a sus clientes que saquen el dinero del cajero y eviten la ventanilla. Así, quienes opten por lo segundo, asumen un coste de alrededor de 2-3 euros. 

Otro aspecto a tener en cuenta es a qué red de cajeros pertenecen los de nuestra entidad. Ojo, si estás en un lugar en el que no hay cajeros de tu entidad pero necesitas sacar dinero en efectivo (o ingresarlo), consulta primero en internet. Busca la red de cajeros a la que pertenece tu banco. ¿El cajero es de la misma red que tu banco? Entonces ya puedes meter la tarjeta y operar con normalidad. De lo contrario, deberás pagar una comisión que a veces puede ser elevada. 

Comisiones por cambio de divisas 

Como norma general, los bancos cobran una comisión por intercambiar divisas. Por un lado, está la tarifa que cobra la entidad, después el coste del tipo de cambio al que se convierte ese dinero y tercero, el importe de la red SWIFT (la red global por la que el dinero viaja de un lugar a otro.

Algunos bancos optan por cobrar un importe fijo, mientras que otros aplicarán un porcentaje extra sobre la cantidad cambiada. Si viajas a menudo, hay tarjetas que no cobran por pagar en otra divisa o por sacar dinero en el extranjero (al menos hasta cierto límite). Las repasamos en las mejores tarjetas para viajar sin comisiones.

Comisiones hipotecarias 

Pedir un préstamo hipotecariotambién está sujeto a comisiones, principalmente a dos: comisión por apertura (cuando el cliente abre la hipoteca) y comisión por amortización anticipada (es decir, aquella que se le aplica al cliente que quiere saldar la hipoteca antes de la fecha acordada con el banco). 

Algunas entidades se diferencian de la competencia porque no cobran comisión de apertura. Y en la amortización anticipada la ley pone topes: en una hipoteca variable, como máximo un 0,25% durante los tres primeros años o un 0,15% durante los cinco primeros (según lo que se pacte), y nada a partir de ahí; en una fija, hasta un 2% los diez primeros años y un 1,5% después.

Comisiones en fondos de inversión y planes de pensiones

Los fondos son uno de los productos financieros que más rentabilidad aporta a los bancos. Si tienes contratado algún fondo de inversión, te estarán cobrando alguna(s) de estas comisiones:

  • De gestión: la gestora carga una comisión regulada por ley. Cuanto mayor sea el patrimonio que tengas invertido en el fondo, mayor será el dinero total a pagar. Esta comisión también la pagarás si contratas a un experto financiero. 
     
  • De suscripción y reembolso: la cobra la gestora del fondo o plan de pensiones, o el bróker en el caso de las acciones. En algunos sitios verás que la llaman comisión por contratación.
     
  • De retrocesión: aquella que se lleva un asesor/entidad financiera cuando un cliente invierte en los fondos que comercializa.
     
  • De custodia: a veces oirás (o leerás) sobre ella bajo el nombre “comisión de mantenimiento”. No es otra cosa que pagar a la entidad donde están depositados los activos en los que inviertes. La gestora del fondo o plan de pensiones abona el dinero y después lo repercute a los suscriptores del vehículo. 
     
  • De éxito: la abonan los inversores en caso de ganar dinero con las inversiones realizadas. Suele reflejarse como un porcentaje del beneficio. En el caso de los fondos, está limitada por ley (y no siempre se cobra). 
     
  • Por traspaso: todo traspaso implica reembolso y suscripción. Los planes de pensiones, al contrario, evitan este peaje de comisiones. 

                                     

No todo son malas noticias. Muchas gestoras ofrecen clases limpias de sus fondos, que no pagan retrocesiones a quien los distribuye. Son las que se usan en el asesoramiento independiente o en las carteras gestionadas, y cada vez más plataformas las ofrecen. Un fondo tradicional de renta variable puede cobrar entre un 1,5% y un 1,75% de gestión, de la que una parte (a menudo cerca de la mitad) se va en retrocesiones. Las clases limpias permiten pagar una comisión de gestión menor, en muchos casos de en torno al 0,75%. Lo explicamos en fondos de inversión sin comisiones.

Comisiones que el banco no puede cobrar

Aunque los bancos tienen vía libre para decidir el importe que van a cobrar por sus servicios, algunas excepciones reman a favor del cliente. Estas son 5 comisiones que los bancos no pueden cobrar a los clientes. 

Transferencias internacionales (zona SEPA)

La normativa pone coto a las comisiones de transferencias internacionales. Enviar dinero a un país de la eurozona no puede estar “gravado” con una comisión mayor que cuando se envía el dinero dentro de un mismo país. Es decir, los gastos son iguales en transferencias nacionales y en transferencias a cuentas de destino de un país de la zona SEPA, el área única de pagos de Europa.

El reglamento europeo, de esta forma, reconoce desde el 2009 el principio de igualdad en las transferencias de hasta 50.000 euros. Algunos bancos incluyen entre sus servicios la opción de ordenar transferencias SEPA gratis a través de sus canales digitales, en algunos casos sin que el cliente esté vinculado.

Cuenta de la hipoteca

Es uno de los motivos de queja más habituales ante el Banco de España. El banco sí puede cobrar por el mantenimiento de la cuenta asociada, pero hay un tope al sobrecoste.

Las hipotecas contratadas antes del 29 de abril de 2012 quedan liberadas de este coste, siempre que se cumpla una condición: la cuenta se debe utilizar para pagar las mensualidades de esa hipoteca. Tanto para las anteriores como las posteriores a esa fecha, el banco no podrá modificar el coste de la cuenta mientras esté vigente la hipoteca.

Finect dispone de algunos escaparates de productos financieros, entre ellos algunos con productos ofertados por bancos, como los depósitos. Puedes consultar datos como la rentabilidad o las comisiones a las que están sujetos. 

Números rojos

Los números rojos es lo mismo que decir que la cuenta del banco entra en descubierto. Llamarlo de una u otra forma no evitará que el banco cobre una pequeña cantidad (alrededor de 35 euros, como puedes ver en la tercera tabla) por los trámites para resolver el agujero en la hucha del cliente.

“Si se produce un descubierto en tu cuenta, la entidad reclamará su pago, realizará las gestiones necesarias para recuperar la deuda impagada y te repercutirá los gastos que generen dichas gestiones”, aclara el Banco de España. Sin embargo, ese coste solo se puede cobrar una vez por una misma deuda, incluso cuando el impago se prolonga en el tiempo.

Descubiertos por desajustes

Recibir una transferencia o ingresar un cheque no significa que el dinero esté disponible al instante en la cuenta. Fecha contable (el día de la operación) y fecha valor (posterior a la contable) suelen ser distintas en un ingreso a cuenta.

La fecha valor la utilizan las entidades para calcular los intereses. A mayor distancia entre ambas, mayores costes asumirá el cliente. Pero estos casos son considerados un desajuste técnico y no se puede aplicar la comisión por desajuste. Sobre todo desde el Real Decreto ley 19/2018, que redujo los plazos: los consumidores que ingresan efectivo en una cuenta pueden ahora disponer de él casi al instante, quedando reflejada la fecha valor el mismo día de la operación.

Cuentas inactivas

Conviene no desatenderse de una cuenta “vacía” y dejarla caer en el olvido. Una cuenta inactiva no es una cuenta cancelada. El supervisor español indica que “dejar el saldo a cero” es insuficiente para cancelar: “Es necesario dar instrucciones expresas, por escrito, a tu banco, solicitando la cancelación”.

Con todo, el Banco de España resalta que acorde a las buenas prácticas bancarias, el banco no puede cargar “comisiones e intereses por el descubierto cuya única causa sea el cargo de comisiones en la cuenta”. Así, existe un consenso por el que una cuenta que lleva bastante tiempo a cero se considera inactiva y no generadora de costes de mantenimiento. Por ello, no se suele gravar, aunque permanezca en el listado de cuentas del usuario.

Preguntas frecuentes

¿Qué comisiones bancarias son las más habituales?

Las de mantenimiento y administración de la cuenta, las de emisión o renovación de tarjetas, las de transferencias, las de descubierto y las de sacar dinero en ventanilla o en cajeros de otra red.

¿Cómo evitar pagar comisiones en el banco?

Cumpliendo los requisitos de vinculación de tu banco (nómina, recibos, uso de la tarjeta) o cambiándote a una cuenta online sin comisiones. Si cambias de banco, el servicio de traslado de cuentas es gratuito.

¿Puede el banco cobrarme por una cuenta inactiva?

Puede cobrar las comisiones pactadas, pero según las buenas prácticas que recoge el Banco de España, no debería cobrar por servicios que no presta.

¿Pueden cobrar por una transferencia inmediata?

Pueden cobrar, pero en la zona euro nunca más que por una transferencia ordinaria.


Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


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