"Hay que dejar de construir carteras pensando únicamente en rentabilidad y empezar a construirlas pensando en resistencia" | 'Experto del mes'
Sergio Valverde (Fortuna SFP) es el Experto del mes de junio
"No estamos ante un mercado claramente bajista, pero tampoco ante un escenario cómodo donde todo sube por igual"
Cada mes destacamos la labor de un experto financiero otorgándole el título de "Experto del mes", un reconocimiento que se concede a aquellos profesionales que más valor aportan a la comunidad de Finect gracias a la valoración de productos financieros, sus respuestas a las preguntas de los usuarios y la publicación de artículos de análisis y opinión.
En junio, este reconocimiento recae en Sergio Valverde (Fortuna SFP)
Hablamos con él para conocer de primera mano su visión sobre los mercados financieros, las perspectivas que maneja a corto plazo, los productos de inversión que tiene en el radar y qué recomendaciones clave da a los inversores.
¿Cómo describirías el contexto actual de los mercados financieros y qué podemos esperar para el próximo mes?
Yo definiría el contexto actual como un entorno de optimismo selectivo. No estamos ante un mercado claramente bajista, pero tampoco ante un escenario cómodo donde todo sube por igual.
Estados Unidos sigue siendo el gran motor, apoyado por unos resultados empresariales sólidos, el empuje de la inteligencia artificial y unas expectativas de crecimiento de beneficios todavía elevadas. De hecho, varias casas siguen viendo un crecimiento corporativo de doble dígito para el S&P 500 este año, especialmente impulsado por tecnología e IA.
Ahora bien, debajo de esa fortaleza hay más tensión de la que reflejan los índices. La inflación ha bajado respecto a los picos de 2022, pero no ha desaparecido. Los shocks en energía, materias primas y geopolítica están provocando repuntes puntuales que obligan a los bancos centrales a ser más prudentes de lo que el mercado esperaba hace unos meses.
Por eso no creo que estemos volviendo al mundo del dinero gratis. Podemos ver bajadas de tipos más adelante, pero de forma gradual y siempre condicionadas a los datos de inflación, empleo y crecimiento.
Para el próximo mes, mi escenario central sería de consolidación con volatilidad lateral. Después de las subidas acumuladas, el mercado puede tomarse un respiro. No espero necesariamente una caída estructural, pero sí más rotación, tomas de beneficios y movimientos defensivos.
El inversor debería vigilar tres cosas: inflación subyacente, datos de empleo y mensajes de los bancos centrales. Si esos datos acompañan, el mercado puede seguir sosteniéndose. Si decepcionan, veremos más nerviosismo.
En este entorno, el dinero va a buscar calidad, beneficios reales, balances sólidos y compañías con capacidad de trasladar precios. Creo que se irá alejando poco a poco de las promesas puramente especulativas y de los activos que solo funcionan cuando hay liquidez abundante.
¿Qué oportunidades ves en el mercado actual? (sectores, zonas geográficas, compañías, enfoques...)
Ahora mismo veo varias oportunidades interesantes, pero intentando separar tendencias estructurales de modas pasajeras.
1. Infraestructura, defensa y soberanía industrial
Europa y Estados Unidos están entrando en una fase de fuerte inversión pública y privada en defensa, energía, redes eléctricas, centros de datos, semiconductores e infraestructuras críticas.
No creo que sea una temática de meses, sino de años.
Además, ya no es solo una cuestión militar. Es soberanía tecnológica, energética e industrial.
2. Materias primas estratégicas y recursos naturales
Durante años el mercado ignoró sectores como minería, uranio o metales estratégicos. Sin embargo, la transición energética, los centros de datos y la electrificación global requieren enormes cantidades de recursos físicos.
Creo que todavía estamos en una fase relativamente temprana de ese ciclo.
El uranio me parece especialmente interesante porque combina:
- crecimiento energético,
- necesidad de estabilidad eléctrica,
- IA y centros de datos,
- y años de falta de inversión en oferta.
3. Oro y activos refugio estratégicos
Creo que el oro vuelve a tener un papel muy importante dentro de las carteras, y no solo como refugio clásico en momentos de miedo.
Estamos entrando en un entorno donde coinciden varios factores estructurales:
- elevada deuda global,
- tensiones geopolíticas crecientes,
- bancos centrales comprando reservas,
- inflación menos estable,
- y una fragmentación económica cada vez más evidente.
Todo eso hace que muchos inversores vuelvan a buscar activos reales y descorrelacionados.
Además, el oro ya no depende únicamente de escenarios de crisis extrema para funcionar bien. Puede actuar como estabilizador de cartera en fases donde la renta variable se vuelve más exigente o donde reaparecen dudas sobre inflación, tipos de interés o crecimiento económico.
Por eso creo que tanto el oro físico como algunas mineras de calidad pueden seguir teniendo sentido dentro de una cartera bien construida, especialmente como elemento de protección y diversificación real.
¿Qué recomendación clave darías al inversor para afrontar el mercado en este momento?
La principal recomendación que daría al inversor ahora mismo es dejar de construir carteras pensando únicamente en rentabilidad y empezar a construirlas pensando también en resistencia.
Durante muchos años el mercado premió muchísimo la concentración:
- tecnología,
- crecimiento,
- liquidez infinita,
- y especialmente Estados Unidos.
Pero el entorno actual es distinto ya que el inversor convive con una inflación poco estable, tensiones geopolíticas, fragmentación económica, cambios energéticos y ciclos de tipos de interés bastante impredecibles.
Por eso creo que, más que intentar adivinar qué activo lo hará mejor el próximo trimestre o año, hay que construir carteras “todoterreno” que sean capaces de adaptarse a distintos escenarios económicos durante los próximos años.
Esto implica combinar activos que puedan funcionar bien en entornos diferentes:
- crecimiento global y tecnología,
- infraestructura, defensa y soberanía industrial,
- materias primas estratégicas y recursos naturales,
- activos refugio como el oro,
- y también una parte más estable y líquida que aporte equilibrio cuando aumenta la volatilidad.
Esta cartera “todoterreno” no debe tener muchos productos, sino entender qué función cumple cada activo dentro de la cartera y cómo responde ante distintos escenarios:
- inflación,
- desaceleración,
- crecimiento,
- crisis energética,
- o tensión geopolítica.
Y por último añadiría que hay que entender que cada activo/inversión tiene un periodo de tiempo, a un año, tres, cinco o largo plazo.
Por eso, es importante tener una estrategia coherente, diversificada y sostenible en el tiempo.
¿Qué 3 fondos o ETFs serán clave en la cartera de los inversores este año?
Si tuviera que destacar algunas estrategias que pueden tener un papel relevante este año, me fijaría especialmente en aquellas que combinan crecimiento estructural y tendencias de largo plazo.
En primer lugar, seguiría mirando la tecnología a través de fondos como BlackRock World Technology Fund o T. Rowe Price US Large Cap Growth. La inteligencia artificial, la digitalización, la computación en la nube y la demanda de semiconductores continúan siendo algunos de los principales motores de crecimiento de la economía mundial. Aunque el sector ha tenido un comportamiento muy positivo en los últimos años, muchas de estas compañías siguen liderando la innovación y la generación de beneficios.
En segundo lugar, creo que la sostenibilidad y la gestión eficiente de los recursos naturales seguirán ganando protagonismo. Fondos como Pictet Global Environmental Opportunities invierten en compañías relacionadas con la gestión del agua, el tratamiento de residuos, la eficiencia energética o la economía circular. Son tendencias que no dependen únicamente del ciclo económico, sino de necesidades estructurales que probablemente seguirán creciendo durante las próximas décadas.
Por último, también me parecen interesantes estrategias como DPAM Invest, que buscan oportunidades vinculadas a la transición medioambiental y al uso más eficiente de los recursos. En un contexto de creciente demanda energética, presión regulatoria y necesidad de infraestructuras más sostenibles, este tipo de compañías pueden beneficiarse de importantes flujos de inversión tanto públicos como privados.
En cualquier caso, más que buscar el fondo que mejor lo haga este año, creo que el inversor debería centrarse en construir una cartera diversificada que combine distintas fuentes de crecimiento y que sea capaz de adaptarse a diferentes escenarios económicos. La disciplina en las aportaciones periódicas y el rebalanceo sistemático suelen aportar mucho más valor a largo plazo que intentar adivinar cuál será el sector ganador de cada ejercicio.
Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.
Descubre los mejores brókers y exchanges de 2026
Te contamos los mejores exchanges de criptomonedas y los mejor brókers para empezar a invertir online.