¿Una corrección necesaria? Oro y plata borran sus ganancias de 2026 tras el desplome que continúa

¿Una corrección necesaria? Oro y plata borran sus ganancias de 2026 tras el desplome que continúa

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El giro del dólar y la política monetaria de la Fed aceleran la toma de beneficios y devuelven a los metales preciosos a niveles de cierre de 2025

Tras semanas de subidas, el oro y la plata han pasado en apenas dos sesiones de marcar máximos históricos a deshacer casi por completo el avance logrado en el inicio de 2026, en un contexto dominado por el fortalecimiento del dólar y la expectativa sobre los próximos pasos de los bancos centrales.

La cotización del oro y la plata profundizan este lunes en las fuertes caídas registradas el pasado viernes, con descensos del 7% y del 12%, respectivamente, antes de la apertura de las bolsas europeas. El oro al contado, tradicional activo refugio, llegaba a caer hasta los 4.402 dólares por onza, un 21% por debajo del récord de 5.595 dólares alcanzado la semana pasada. La plata, por su parte, sufría un ajuste aún más acusado al negociarse en torno a los 71,4 dólares, lo que supone un descenso del 41% desde su máximo histórico reciente de 121,6 dólares.

Este movimiento ha eliminado prácticamente todas las ganancias acumuladas por ambos metales en lo que va de año. El oro apenas se mantiene un 1,3% por encima del nivel con el que cerró 2025, mientras que la plata cotiza solo unas décimas por encima del cierre del año pasado.

Precio del oro, en dólares

Precio de la plata, en dólares

La corrección se explica por una combinación de factores: la recogida de beneficios tras el reciente rally, el refuerzo del dólar después de la designación de Kevin Warsh como sucesor de Jerome Powell al frente de la Reserva Federal, y la decisión del banco central estadounidense de no recortar los tipos de interés en enero. A ello se suma la cautela del mercado ante la reunión de esta semana del Banco Central Europeo y la persistencia de las incertidumbres geopolíticas.

"El componente especulativo, con la entrada de muchos inversores minoristas en estos activos a través de ETFs, ha tenido también mucho que ver en el repunte de los precios de estos activos en las últimas semanas -probablemente la aceleración de las caídas del viernes son consecuencia de los margin calls que han saltado para muchos de estos inversores, que habían apalancado sus posiciones", destaca Juan J. Fdez-Figares, Director de Gestión IICs de Link Securities.

Por su parte, Javier Molina, analista de Mercados de eToro, comenta que el desplome "fue proporcional al exceso. No hizo falta un catalizador macro potente ni un shock en el dólar. Bastó con que el flujo se diera la vuelta. Apalancamiento, estrategias sistemáticas, stops automáticos y pánico minorista hicieron el resto".

"Lo ocurrido no invalida el papel del oro a largo plazo, pero sí deja una lección evidente de gestión del riesgo pues cuando un activo 'refugio' se comporta como un activo especulativo, deja de cumplir su función en cartera", apostilla Molina.

¿Corrección necesaria?

Por otro lado, otros expertos apuntan directamente a una corrección sin más de la tendencia de las últimas semanas, pero que la tendencia a largo plazo sigue alcista. "En los mercados financieros hay una verdad incómoda que muchos prefieren ignorar, las correcciones no destruyen tendencias, las hacen sostenibles", comenta José Manuel Marín, consultor financiero de Fortuna Servicios Financieros Premium, en una reciente publicación en Finect.

El problema no fue la dirección, sino la pendiente [...] El RSI del oro alcanzó niveles cercanos a 80, una clara señal de sobrecompra. Esto no implica que el activo sea “caro”, sino que el mercado estaba emocionalmente sobreexcitado [...] Lo ocurrido no fue un desplome irracional, sino una reversión a la media de manual [...] No estamos ante el fin del ciclo alcista del oro.
Estamos ante una limpieza saludable del mercado", resumen Marín.

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Este contenido se ha elaborado bajo un criterio editorial y no constituye una recomendación ni propuesta de inversión. La inversión contiene riesgos. Las rentabilidades pasadas no son garantía de rentabilidades futuras.


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