Los microchips o semiconductores se han vuelto imprescindibles en nuestras vidas. Estos pequeños circuitos integrados están presentes en multitud de aparatos como los teléfonos móviles, los coches, las televisiones y hasta las lavadoras. La demanda no ha dejado de crecer en los últimos años. Sin embargo, la oferta no está siendo suficiente para cubrirla. La fabricación de microchips es muy compleja. Actualmente, el 80% de la producción de chips de silicio se concentra en Taiwán y Corea del Sur, pero las fábricas de estos países no dan abasto.

La escasez de microchips ha provocado retrasos en muchas industrias, como la automovilística, que han tenido que realizar parones en la producción de plantas en todo el mundo. Las fábricas de coches de Ford, Stellantis y Seat en España han tenido que recurrir a expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para suspender temporalmente de empleo a sus empleados.

“Se ha producido una tormenta perfecta. La reapertura de la economía con un avance tecnológico que choca con empresas que han estado cerradas y no han podido producir. Cuando han vuelto a producir, han tenido un problema de mano de obra. A eso se une el problema de los contenedores marítimos que no funcionan. Un contenedor de Asia a Europa hace 18 meses costaba 2.000 dólares y ahora cuesta 12.000 dólares”, explicó Ralph Elder, director general para España y Latinoamérica de BNY Mellon IM, en un encuentro Finect Live celebrado esta semana.

Asimismo, han provocado alzas en los precios de ventas de coches. “El actual entorno de carestía de componentes por cuellos de botella en la oferta, especialmente la de chips, está teniendo ciertos efectos colaterales positivos como la subida en precios por unidad vendida, fenómeno que no ocurría en la industria de la automoción desde hacía tiempo. Por ejemplo, Renault incrementó precios sobre sus unidades vendidas en algo más del 11% en la primera mitad de año”, señala la gestora Magallanes Value Investors en su carta del tercer trimestre a los inversores.

Los expertos creen que la demanda de semiconductores continuará al alza en los próximos meses y años, ya que cada vez más dispositivos requieren estos componentes. Por eso, muchos inversores se empiezan a preguntar cómo pueden aprovechar esta escasez de microchips mediante su cartera de inversiones.  

Si un inversor quiere tener exposición a las compañías fabricantes de chips semiconductores puede optar por invertir a título individual en estas empresas mediante la compra de acciones o a hacerlo través de un fondo de inversión, que puede ser de gestión activa o pasiva (fondos indexados), expuesto a este tipo de compañías.

Las principales compañías de semiconductores son las taiwanesas Taiwán Semiconductors (TSMC) y United Microelectronics Corporation (UMC), así como las norteamericanas Intel, Nvidia, Micron Technology, AMD y Qualcomm. Otra firma que podría verse beneficiada es la empresa neerlandesa ASML, dedicada a la fabricación de máquinas para la producción de circuitos integrados.

Al tratarse de compañías fabricantes de chips semiconductores, los fondos de inversión con exposición a este tipo de empresas son los fondos de temática tecnológica. Finect cuenta con un escaparte de fondos tecnológicos para que los ahorradores puedan comparar entre diferentes productos y escoger aquel que más se ajuste a su perfil. 

 

Fondos para invertir en compañías fabricantes de semiconductores

1. Threadneedle Global Technology

Uno de los fondos de inversión que apuesta decididamente por los semiconductores es el Threadneedle (Lux) - Global Technology, lanzado por la gestora estadounidense Columbia Threadneedle Investments en 1997. Este fondo tiene como objetivo aumentar el valor de la inversión en un horizonte a largo plazo y pretende superar el rendimiento del índice MSCI World Information Technology Index.

El sector de los semiconductores tiene un peso del 34,5% en la cartera del fondo, seguido de empresas fabricantes de software, con un 23,3%. Entre las posiciones más destacadas se encuentran varias empresas relacionadas con los semiconductores como Lam Research (que pesa un 6,7% en cartera), Synaptics (4,1%), Teradyne (4,1%), Broadcom (3,8%), Synopsys (3,7%), Applied Materials (3,5%) y Marvell Technology (2,9%), según la composición del fondo a 31 de agosto de 2021.

Este fondo ha logrado una rentabilidad del 16,33% en lo que va de año. Más a largo plazo, ha conseguido una ganancia del 29,70% anual en los últimos tres años. 

Así ha evolucionado el fondo en los últimos tres años:

2. RobecoSAM Smart Mobility Equities

Un segundo fondo de inversión para aquellos que quieran sacar provecho a la escasez de semiconductores es el fondo de inversión Robecosam Smart Mobility Equities. Este producto ha conseguido una rentabilidad del 7,36% en lo que va de año y del 26,86% anual en los últimos tres años.

Este fondo invierte al menos dos tercios de su patrimonio en acciones de empresas de todo el mundo que operen o se beneficien de desarrollos de tecnologías, productos o servicios en el área de energías futuras. 

Hay varias compañías de semiconductores entre las principales posiciones de su cartera como Analog Devices (5,11%), ON Semiconductor (3,87%), NXP Semiconductors (2,82%) e Infenion Technologies (2,69%), según la composición del fondo a 31 de agosto de 2021. En total, el sector de los semiconductores tiene un peso del 33,40% en la cartera.

Así ha evolucionado la rentabilidad de este fondo en 2021:

3. BNY Mellon Mobility Innovation

Otra opción para invertir en compañías fabricantes de semiconductores es hacerlo a través del fondo BNY Mellon Mobility Innovation, que ha conseguido una rentabilidad del 7,53% en lo que va de año. Su objetivo es conseguir la revalorización del capital a largo plazo, mediante la exposición a empresas radicadas en todo el mundo dedicadas a la innovación en el transporte y tecnologías relacionadas.

Este fondo de inversión se gestiona de forma activa. Tiene una exposición geográfica del 55,8% a valores de Estados Unidos, seguida muy de lejos por Alemania (6,4%) y Japón (6,1%), según la composición del fondo a 31 de agosto de 2021.

La industria con más exposición en la cartera es la fabricación de semiconductores, con un peso del 22,2%. Entre las principales posiciones se encuentra la estadounidense Nvidia. “El fondo está invertido actualmente en alrededor de 15 sectores. Los cuatro principales serían semiconductores, componentes eléctricos, automóviles y software. Aunque no está tan expuesto como otros fondos del sector en semiconductores, ya que tiene una exposición media del 20%”, señaló Ralph Elder, director general para España y Latinoamérica de BNY Mellon IM, en un encuentro Finect Live.

Así ha evolucionado el fondo de BNY Mellon:

4. JPMorgan Funds - US Technology

Asimismo, el fondo JPMorgan Funds - US Technology Fund apuesta por títulos de renta variable de empresas de Estados Unidos del sector de la tecnología, medios de comunicación y telecomunicaciones. El sector de los semiconductores tiene un peso del 28,8% en la cartera, solo superado por las empresas de software, con un 29,6%.

Hay cinco empresas relacionadas con los semiconductores entre las 10 principales posiciones del fondo. Se trata de Advanced Micro Devices (4,2%), Lam Resh (2,6%), Nvidia (2,6%), ASML (2,2%) y Qualcomm (2,2%), según la composición del fondo a 31 de agosto de 2021.

"Gran fondo para la búsqueda de rentabilidades positivas a largo plazo. Invierte principalmente en el mercado EEUU, con una distribución sectorial del 63% en empresas tecnológicas, un 23% en medios de comunicación y un 9% en consumo y salud", destaca el asesor financiero Joaquin Escola García, en un comentario en Finect.

Este fondo de inversión de JP Morgan ha ganado un 12,32% en 2021. Si se echa la vista atrás, ha logrado una rentabilidad del 35,63% anual en tres años.

Así ha evolucionado este fondo en los últimos tres años:

5. BlackRock Global Funds - World Technology

Una quinta posibilidad es el fondo de inversión BlackRock Global Funds - World Technology Fund, que invierte al menos un 70% de sus activos en acciones de empresas tecnológicas. Por sectores, los semiconductores tienen un peso del 20,82% en la cartera, solo por detrás de las compañías de software, con un 40,69%.

La cartera está formada por 116 valores, según la composición a 30 de septiembre de 2021. Entre sus principales posiciones se encuentran compañías como Marvell Technology (2,44%), ASML Holding (2,43%) y Lam Research (1,93%).

Este fondo ha logrado una rentabilidad del 4,47% en 2021. Más a largo plazo, ha obtenido una ganancia anualizada del 32,90% en los últimos tres años. 

Así ha evolucionado el fondo de Black Rock:

6. Nordea 1 Global Disruption

Una sexta opción es el fondo de inversión Nordea 1 Global Disruption Fund, uno de los fondos destacados en Finect BIOS V. Lanzado por la gestora Nordea Asset Management en febrero de 2019, apuesta por empresas disruptivas, capaces de cambiar las reglas del juego. Desde el pasado mes de enero ha conseguido una revalorización del 13,41%.

Se trata de un fondo de inversión de renta variable mundial, ya que dedica al menos un 75% de su patrimonio a este tipo de títulos. Por sectores, tecnología de la información (29,17%), bienes de consumo discrecional (13,63%), servicios de comunicación (13,25%) y servicios financieros (13,19%) representan las mayores ponderaciones, según la distribución en agosto de 2021.

Una de las principales apuestas de este fondo es la compañía fabricante de semiconductores Taiwan Semiconductor (TSMC), con un peso de 3,08% en la cartera, según la composición del fondo en agosto de 2021.

Así ha evolucionado el fondo de Nordea desde su lanzamiento:

7. Allianz Global Artificial Intelligence

Finalmente, se puede encontrar el fondo de inversión Allianz Global Artificial Intelligence, que apuesta por empresas de todo el mundo relacionadas con la evolución de la inteligencia artificial. Al igual que en el caso anterior, las inversiones están muy centradas en Estados Unidos, país que tiene un peso en la cartera del 91,7%      

Este fondo invierte un mínimo del 70% de sus activos en acciones de empresas internacionales que realicen operaciones en el ámbito de la inteligencia artificial. Entre sus principales apuestas se encuentra la empresa fabricante de semiconductores Marvell Technology, que se sitúa en el octavo lugar, con un 2,90%, según la composición del fondo a 31 de agosto de 2021. 

“Muy buen fondo en la categoría de Inteligencia artificial, uno de los sectores en aumento en los últimos años y con grandes perspectivas de futuro. Es un fondo recomendable para el presente y el futuro, ya que por la gestión y el sector en auge en el cual invierte posee grandes perspectivas de futuro”, señala Ivan Hostert Nso, asesor financiero de Inversimply, en un comentario en Finect.

Así ha evolucionado el fondo de Allianz en los últimos tres años: